¿Donald Trump, maldición o ganga para México?

photo-marcha-trumpHace poco más de un mes, Donald Trump se convirtió en el nuevo Presidente de EE.UU. Puso en marcha algunas medidas, sobre todo en cuanto a la inmigración hacía los EE.UU, y asistimos alrededor del mundo en general y en América latina y México en particular a protestas de gran amplitud. Trump ha manifestado públicamente y en repetidas ocasiones un gran desdén hacia América central y México, lo que por supuesto es intolerable. Sin embargo, no entendemos porque estos países ven esto como una nueva amenaza, pues desde la administración de Bush Padre se manifestó un menosprecio hacia la región, aunque claro no públicamente sino solamente en los hechos (la idea de la construcción de un muro a la frontera entre México y EE.UU no es nada nueva, pues ya está un muro desde hace más de dos décadas y siempre se han expulsado inmigrantes ilegales a México). Por ello, no entendemos bien porque la gente está tan amarga, pues la única diferencia realmente es que él pone palabras en sus actos y dice lo que piensa. Resulta que ser honesto ahora no es nada bueno, mejor seamos todos hipócritas.

A continuación no queremos seguir la moda y quejarnos del personaje, encontramos muy exagerada la manera de hacer de los periódicos, pues nos cansan a cada rato con artículos poco elaborados sobre lo que dice/hace Trump con el fin de descreditarlo. Tampoco vamos a hablar de su política hacia la región ALC como tal. Lo que sí vamos a debatir es el lado geopolítico desde el punto de vista de México y la oportunidad que constituye la llegada al poder del Sr. Trump para América latina en general y México en particular, pues en nuestra opinión no se trata de una maldición sino de una ganga.

Algo que me llamaba mucho la atención cuando vivía en México era el doble discurso de la gente – tanto los políticos, los economistas como la gente “común y corriente”. Se queja mucho de la proximidad, la colusión y la dependencia de México hacia los EE.UU, pero al mismo tiempo no se propone ninguna solución, como si no existiera ninguna alternativa o como si fuera solamente para quejarse. En México no se marcha por cambiar esta relación de poder a nivel doméstico, pero sí se marcha masivamente en contra de Donald Trump – que es un problema exterior a México.

Nos parece bastante interesante este asunto, pues creemos que en México no se entienden bien los conceptos de amistad y cooperación/relaciones internacionales y efectivamente lo que es importante para que el país pueda avanzar: Trump al poder en EE.UU no es muy relevante para México, o mejor dicho, lo es porque la gente quiere que lo sea y le da una importancia desproporcionada. Me explico: si los mexicanos están conscientes del desequilibrio y de la dependencia hacia los EE.UU, deberían marchar por un cambio en la política exterior de México y no por un cambio en la política exterior de los EE.UU. Lo que se necesita es una toma de consciencia y un cambio de paradigma.

Por su posición geográfica, México constituye un puente entre América latina y los EE.UU. No se trata de negar esto, aunque el país no parece estar consciente/asumir esta responsabilidad puesto que no hace nada para que las relaciones entre los EE.UU y ALC sean mejores. Su política y su economía están completamente dirigidas hacia los EE.UU, aunque no es algo recíproco. Por el otro lado, su cultura y su historia están muy entrelazadas con los países de América latina. En este sentido, se puede decir que su mente está orientada hacia los EE.UU y su corazón hacia América latina, y pues su mente le gana fácilmente a su corazón. Creemos firmemente que ya llegó la hora para que el país se decida por un cambio.

Además, pensamos que esta dependencia no-recíproca hacia los EE.UU es malsana, pues hay que mirar hacia otros horizontes. La cooperación política y económica con el resto de ALC es casi inexistente y los gobiernos sucesivos no parecen a favor de incrementarla: la Alianza del Pacífico es pura teoría, pues no existen iniciativas en su seno y hasta se paga una tasa de reciprocidad entre ciudadanos chilenos y mexicanos al ingresar por vía aérea al otro país. La creación de la Comunidad de Estados latinoamericanos y caribeños (CELAC), por su parte, constituye un gran paso hacia adelante, pero por el momento nada más es un foro de debate del cual tampoco emergen nuevas iniciativas a escala de la región ALC. México, por ser el país más dependiente de EE.UU en la región, debería presionar a los demás países para que se concrete una mayor cooperación y, diríamos nosotros, hasta debería proponer las bases para proceder a cierto nivel de integración a escala latinoamericana y caribeña.

Los EE.UU crearon el TLCAN (el NAFTA por sus siglas en inglés) con México y la OEA con ALC para tener cierto control sobre los asuntos internos de los países latinoamericanos y caribeños. No cabe duda que el TLCAN le haya hecho más daño que favor a México y que la OEA concretamente no haya servido de mucho. La cooperación en materia de lucha contra el crimen organizado y el tráfico de drogas está diseñada para servir los intereses de los EE.UU y no los de México y el balance de comercio está a favor de los EE.UU. Desde un punto de vista ajeno a la región, parece aberrante que México siga así. El futuro está con otros actores que no le van a imponer lo que quieran: en primer lugar están los países de ALC y en segundo lugar, la Unión Europea (UE). Cualquier país necesita un equilibrio, no puede estar dependiente de un solo país/región ya que luego no tiene palanca para cambiar la relación de poder, está sometido a las fuerzas que rigen su único socio y no puede decidir de su destino. Es contrario a la noción de globalización y es exactamente lo que pasa en el caso de México.

En este sentido, vemos dos herramientas en las cuales México debe apoyarse: primero, el Acuerdo Global que rige las relaciones entre México y la UE y que entró en vigor en el año 2000, y segundo la CELAC.

México es uno de los diez socios estratégicos de la UE a nivel mundial. Beneficia en este sentido de una cooperación especial con la UE que no aprovecha a su máximo, pues las relaciones están estancadas desde hace años. El Acuerdo Global entre México y la UE, que abarca muchos temas como la protección de los derechos humanos, la lucha contra la corrupción, la educación superior y la investigación científica, el medio-ambiente, etc., actualmente se encuentra en proceso de modernización para dar un nuevo impulso a esta cooperación. Recordamos que la UE es el mayor contribuidor extranjero a la cooperación al desarrollo de México mediante el financiamiento de programas y proyectos, además de ser el principal inversor extranjero en el país. También se organizan varios tipos de diálogos sectoriales (derechos humanos, etc.) y políticos de alto nivel (Comités Conjuntos, Cumbres, etc.).

Esta cooperación no es perfecta, pero la UE claramente es el socio extranjero de México que más está comprometido con la cooperación al desarrollo del país. La mayoría de esta cooperación es de un sólo sentido, viene del lado de la UE que literalmente proporciona dinero y consejos a México sin que México no tenga nada que hacer. Sin embargo, desde el 2014 la UE gradualmente ha empezado a cansarse de ver que México no está respondiendo bien a esta cooperación, pues parece que solamente quiere tomar el dinero de la UE – o sea de los contribuyentes europeos como yo – y ya. No le da nada en retorno a la UE. No queremos decir que tiene que otorgarle favores a cambio, pero por lo menos podría mostrar cierto grado de agradecimiento, lo que ni siquiera hace, pues toma y no da.

En cambio, ¿qué es lo que hacen los EE.UU para contribuir al desarrollo social, económico y político de México? ¿Otorgan financiamientos para mejorar la situación de los derechos humanos o combatir la corrupción? ¿Invierten millones y millones de dólares en el país? ¿Organizan diálogos sectoriales? ¿Financian proyectos de investigadores mexicanos de I&D? No, nada de eso. Exportan botellas de Coca Cola, papas fritas y Wal Mart ¡y aumenta la obesidad! Éste es el legado de los EE.UU en México. Entonces los EE.UU no contribuyen a nada, pero sí reciben todo el agradecimiento de México. ¿Será que los mexicanos son masoquistas? Además, estamos convencidos de que los lazos históricos, culturales y lingüísticos son mucho mayores con la UE que con los EE.UU. Esto también debe contar a la hora de elegir los socios.

Tienen que despertarse, mexicanos, porque en unos años más será demasiado tarde, la UE no querrá contribuir más al desarrollo de México ni reforzar los lazos porque habrá encontrado otros socios. Nos encontramos en un periodo clave en nuestras relaciones. Por favor, decídanse ahora antes de que sea demasiado tarde.

La cooperación con ALC tampoco se encuentra en una buena etapa, aunque es aún más importante que la con la UE. Los países de la región están frente a los mismos desafíos políticos, económicos y sociales – con ciertas diferencias y grados según los países, pero de manera general sí son similares. Si se considera que el mundo es globalizado y que las relaciones internacionales son inevitables y constituyen una respuesta a la globalización, entonces es sorprendente que la cooperación intrarregional no sea mayor.

Las exportaciones de los países ALC hacia el exterior se contrajeron de un 13% en el 2015 según informa la CEPAL, lo que significa que los socios habituales de la región como la UE pierden interés. Y aún peor, las exportaciones intrarregionales de ALC ¡se cayeron un 21%! Por ello, la integración intrarregional constituye una respuesta efectiva ya que tiene mucho potencial, debe de ser una prioridad para la región. Destaca la CEPAL que “[es necesario] que la región ponga mayor énfasis en el comercio intrarregional, en afianzar la implementación de la facilitación del comercio – para que bajen los costos del intercambio entre los países – y en la coordinación y negociación en bloque frente a los grandes jugadores comerciales internacionales”. Creemos que México, por ser uno de los países más grandes, poblados e importantes de la región, debe mostrar el camino y guiar a los países más pequeños. Eso está en el interés de todos.

No consideramos que la Alianza del Pacífico sea una buena respuesta a este problema, pues abarca solamente a cuatro países. El futuro de ALC no se encuentra en las tentativas de organizaciones subregionales como MERCOSUR, SICA, ALBA o CARICOM tampoco, sino en la CELAC, conformada por los 33 países de ALC. Las demás tentativas sólo pueden constituir pasos hacia la integración regional ya que un bloque de países, al tener una posición común, sí puede llegar a un acuerdo más amplio con otro bloque y hacer de la integración regional un éxito, pero en ningún caso constituyen una solución a largo plazo. Por el momento, confiamos que la CELAC puede convertirse a medio plazo en una alternativa a la OEA sin la tutela de los EE.UU. Hay que avanzar teniendo esta idea en mente. Mientras se concretan las organizaciones de integración subregionales, es lo a que debe apuntar la CELAC.

La UE, en este sentido, lo ha entendido desde la creación de la CELAC en el 2010 y por ello incita la cooperación en su marco al mantener diálogos de alto nivel CELAC-UE, pues es la única manera de negociar de igual a igual y restablecer el desequilibrio estructural de una cooperación/un acuerdo entre un país como México y un bloque como la UE.

Por la dignidad de México, aléjense de los EE.UU e incrementen la cooperación intrarregional con ALC e interregional con la UE. Creen puentes con el mundo y no solamente con su vecino. #RespetoMéxico.

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Los inexistentes valores latinoamericanos

Podríamos decir que los “valores” sirven como una hoja de ruta en momentos cruciales de los Estados o Regiones en el mundo. Los valores pueden darnos una luz en la oscuridad y certeza cuando se presenta la duda por parte de los individuos preocupados por las acciones de sus servidores públicos, tomadores de decisiones o líderes políticos.

Sin estos valores, se puede manifestar o motivar la incertidumbre, la inseguridad, el miedo, la amenaza o la violencia. Estos valores pueden contener los elementos más básicos para el desarrollo individuo y del individuo en la sociedad.

Por otro lado, los valores pueden confrontarse en una movilización internacional de ideologías o en un debate de ideas entre regiones que implicaría ya sea la fortaleza, mejora o supresión de dichos argumentos.

Los valores son comunes en una región dada, pero también pueden existir intereses comunes con otras regiones del mundo.

Actualmente, el tema ya no sólo es la parte elegante de una declaración o acuerdo para ofrecer esperanza a los habitantes de un país que sufre por el hambre de poder y riqueza por parte de líderes políticos u otros actores.514bc865f2c73_510x338

El tema llega a  nuestras computadoras u ordenadores, celulares o móviles a cualquier hora del día. Dicha tecnología  puede coadyuvar a una mayor integración de la población latinoamericana y caribeña. A pesar de que existen fronteras físicas, no debemos motivar fronteras virtuales dentro de una nación llamada Latinoamérica.

La Unión Europea señala en el Tratado de Lisboa seis valores comunitarios[1]

  1. El respeto a la dignidad humana
  2. La libertad
  3. La democracia
  4. La igualdad
  5. El estado de derecho
  6. El respeto a los derechos humanos

y que tienen como finalidad promover la paz y el bienestar de los pueblos.

Ahora bien, para tener alguna pista de los valores latinoamericanos, nos hemos remitido a la Declaración política de la V Cumbre de la Celac del 25 enero de 2017 en la República Dominicana[2].

Dicho documento comienza con el siguiente preámbulo: “Unidad dentro de la diversidad e integración latinoamericana y caribeña por el bienestar de nuestros pueblos”. Por lo tanto, se establece como una premisa y el documento debería estar impregnado de la idea anterior.

La Celac se declara como un instrumento para la promoción de los intereses comunes. Nosotros agregaríamos “y de los valores latinoamericanos”, pues los intereses comunes no necesariamente son los de sus habitantes, pueden ser intereses de gobiernos o empresas multinacionales.

Se señala que el respeto y la confianza son características necesarias para que los gobiernos logren la integración política, económica, social y cultural de la comunidad. Este argumento hace ruido porque da la impresión de que los países se sienten amenazados el uno del otro. Además, se enfoca en el Estado.

Se promueven la paz y el desarrollo inclusivo y sostenible de los pueblos para la erradicación total del hambre y la pobreza. La región habla de la pobreza, pero también la pobreza se traduce en riqueza para algunos actores internacionales. La declaración enfatiza el apoyo financiero internacional, pero éste en muchos casos no es en beneficio de las sociedades ya que los Estados pueden quedar endeudados o modificar su estructura social en pro de la erradicación de la pobreza.

Hacen alusión de principios como la soberanía, la integridad territorial y la no injerencia en los asuntos internos de los Estados, el diálogo entre las naciones, la solución  pacífica de controversias y la prohibición de la amenaza o el uso de la fuerza. Se trata de fortalecer el multilateralismo. Estos principios también manifiestan el deseo de que los Estados queden blindados frente a amenazas del exterior. Sin embargo, dónde queda un principio que haga alusión a sus habitantes, a los individuos, a las personas?

La Celac invita a establecer políticas públicas adaptadas a cada estado de modo equilibrado, inclusivo, sostenible, innovador y seguro. Llama mucho la atención: de nuevo, deben estar adaptadas a cada Estado, otra vez el Estado y su protección quedan en primer lugar.

Con lo anterior, no se desea la fractura del Estado si consideramos que es la que vela por los intereses de sus ciudadanos. Un Estado que no debería estar manipulado por intereses de ciertos grupos de poder. Un Estado, al final de cuentas, se fortalece con el bienestar de sus habitantes, debería existir una colaboración entre las instituciones del gobierno y la gente por la que trabajan; servidores públicos y ciudadanos.

Finalmente, se hace mención de los “valores” (¿podrían ser los valores latinoamericanos?) como son:

  1. La democracia
  2. El acceso al poder y su ejercicio son sujeción al Estado de Derecho
  3. El respeto a las facultades institucionales de los distintos poderes del Estado y el diálogo constructivo entre los mismos
  4. La celebración de elecciones libres, transparentes, informadas y sustentadas en sufragio universal y secreto como expresión de soberanía del pueblo.
  5. La participación ciudadana
  6. La justicia social
  7. La igualdad
  8. La lucha contra la corrupción (Estado de Derecho)
  9. Respeto a las libertades públicas reconocidas en los instrumentos internacionales

De nueva cuenta, nos confrontamos a valores destinados a la protección del Estado y su legitimidad por el pueblo, pero qué pasa cuando las opciones con las que se cuentan están contaminadas por intereses de ciertos poderes? Al final, se legitiman malos gobiernos, el pueblo legitima su propia destrucción.

Además, es bueno que puedan reconocer el respeto a las libertades públicas reconocidas por los instrumentos internacionales, pero también es mucho detalle, es como tener una libertad pero hasta aquí y no más. Esto es la manifestación de una libertad limitada, hasta donde sea conveniente por el Estado.

Regresando con los valores de la Unión europea, queremos subrayar uno en especial:

  1. El respeto a la dignidad humana

Después de repasar algunos puntos de los supuestos valores latinoamericanos, la UE pone atención a la calidad humana y es algo que no se menciona en los valores latinoamericanos. A Latinoamérica se le olvidó la persona, el individuo y sus necesidades básicas.

La UE resume todo lo que los “Estados latinoamericanos supuestamente desean” en una sola frase: el Estado de Derecho. Latinoamérica le da vuelta al respeto a la ley y con los derechos humanos es sólo un compromiso.

Como conclusión, es difícil decir que América Latina y la Unión Europea comparten valores. Latinoamérica no tiene valores y son valores que protegen y sustentan sistemas e instituciones de gobierno, que como ya hemos visto no incluyen a la persona. Son valores que van desde las instituciones de gobierno para su protección desde el interior y desde el exterior.

Frente a la actual coyuntura internacional, Latinoamérica debería motivar un debate regional sobre el tema de sus valores, mismos que se deberían manifestar al interior como al exterior y que reflejen los intereses regionales de sus ciudadanos. Los valores nos pueden dar mayor estabilidad en tiempos de incertidumbre o amenazas.

[1] https://www.agpd.es/portalwebAGPD/internacional/common/Trat_lisboa.pdf

[2] http://www.presidencia.gob.sv/wp-content/uploads/2017/01/Declaración-Política-de-Punta-Cana-V-Cumbre-CELAC-25.01.2017.pdf

La Présidence slovaque marquée par le désintérêt envers l’Amérique latine et un émoticône qui se transforme

La Slovaquie est actuellement (1 juillet – 31 décembre  2016) Président du Conseil de l’Union Européenne. Pour cette raison, il apparaît intéressant de savoir si pendant sa présidence il y aura ne serait-ce qu’un peu d’intérêt envers les pays latins d’Am20160701-SKpresidencyBannerérique.

Spécifiquement, je pense que les pays périphériques devraient travailler ensemble et se connaître plus entre eux. Je ne pense pas qu’il soit bon que ces types de pays restent dans leur (s) micro-région (s) – par exemple les Balkans, les Caraïbes, l’Amérique du sud – de telle sorte que les informations reçues concernent exclusivement le pays en question, voire le pays ainsi qu’un autre pays plus puissant mais toujours dans le même ensemble géographique : Chili-EUA [1], Argentine-EUA, Mexique-EUA, Slovaquie-UE-Allemagne, Irlande-UE-Royaume uni, etc.

Comme je viens de le dire, je crois que les pays périphériques devraient collaborer plus et de manière plus constante, en évitant les divisions et la création de nouvelles organisations, et surtout sans l’intervention d’un pays puissant. Cela donnerait grosso modo la connaissance et le flux d’informations Chili-Mexique-Colombie-Pérou (au niveau régional), ou Mexique-Chili-Colombie-Pérou avec Roumanie-Slovaquie-Irlande-Bulgarie (au niveau birégional) par exemple.

Les objectifs de l’UE sont fixés par tous les pays membres (dans l’idéal :P, mais on ne sait jamais vraiment dans quelle mesure et jusqu’à quel point), et la question latino-américaine sera toujours présente dans la politique extérieure européenne. Néanmoins, le pays qui a la présidence peut mettre l’accent sur certains sujets, ce que nous pouvons apercevoir facilement.

Cet article va commencer par traiter l’intérêt historique de la Slovaquie pour les pays latino-américains. Ensuite, nous étudierons les objectifs de la politique extérieure de la présidence du Conseil de l’UE,  et nous terminerons par une petite conclusion.

L’approche de la Slovaquie avec les pays latino-américains s’est historiquement constituée autour de l’étude des langues. Nous pouvons diviser cette approche en deux périodes :

Avant 1989 : Cuba est la fenêtre du monde hispanophone. [2]

– Il y a un réseau d’Ambassades slovaques distribué en Amérique latine (19 en total).

– Cuba a une place géostratégique de par le fait qu’elle constitue le point de contact avec le monde latino-américain.

– L’Espagnol est enseigné dans 5 universités et quelques écoles secondaires.

– En 1980, l’Université de Comenio établit une Licence de portugais.

– À cette époque-là,  il y avait un total de 350 ouvriers ibéro-américains en Slovaquie.

– Les études ibéro-américaines se cantonnent aux études linguistiques et philologiques.

 

Après 1989 : la fin de la Guerre Froide, la chute de Cuba et la puissance de l’Espagne.

– L’intérêt slovaque pour les thèmes latino-américains diminue car il y a une volonté de connaître plus l’Europe occidentale et les États-Unis.

– Pour cette dernière raison, la Slovaquie continue à s’intéresser à la péninsule ibérique européenne, mais pas au sous-continent américain.

– Par contre, la démocratisation appuie les relations individuelles et informelles.

– A cette époque-là, l’Institut bilingue slovaque-espagnol est établi.

 

La Slovaquie – l’UE et la stratégie extérieure

Malheureusement, nous pouvons dire que la première perception que nous avons de la situation est qu’il n’y a pas un intérêt évident pour les pays hispanophones. La page officielle (www.eu2016.sk)  n’est pas en espagnol, elle est exclusivement dans les langues de travail de l’UE  (allemand, anglais et français). Je comprends qu’il soit impossible de faire la page dans toute les langues, mais ce serait un fort symbole que d’avoir un petit message de bienvenue en espagnol.

Selon sa page officielle, la Slovaquie cherche une Europe pleinement engagée sur la scène mondiale. Toutefois, cette idée se concentre sur les pays voisins de l’Europe de l’Est et les pays atlantiques – nous pouvons traduire “atlantiques” par le Canada et surtout l’Amérique ; pour les latino-américains, “l’Amérique” c’est les États-Unis : nous nous trouvons dans une époque dans laquelle “Amérique” n’est pas un terme forcément très bien vu par l’opinion publique et du coup, il a fallu trouver un terme équivalent, transatlantique.

Ensuite, le renforcement des relations avec les pays stratégiques – c’est-à-dire les pays qui font partie de l’OTAN – constitue une autre priorité. Pour l’UE, travailler étroitement avec cette organisation est la garantie d’une participation pleine de l’UE sur la scène mondiale. Selon moi, ce point est directement lié aux actions dangereuses et menaçantes de la Russie envers les pays d’Europe Centrale et les pays baltes.

Troisième point, les priorités sont marquées par la sécurité et la défense, en passant par  les menaces hybrides [3]. Les menaces hybrides sont ainsi devenues les plus importantes de toutes les menaces. Cette idée peut comprendre des choses relativement basiques (des situations auxquelles nous sommes confrontés tous les jours), comme le flux d’informations, la publicité/la propagande, les manifestations pour exiger des droits, les regroupements pour partager des idées,  les applications pour les smartphones, les cyberattaques, etc. Les menaces hybrides sont cependant une idée très vague : pour l’Amérique latine, une idée dangereuse peut par exemple être une idée liée à la corruption du gouvernement du Mexique, qui peut invoquer une menace hybride lorsqu’une situation n’est pas dans les intérêts d’une personne en particulier ou d’un groupe de personnes au pouvoir. Cette idée de menace hybride ne serait pas différente en Europe.

Dans un quatrième temps, la Slovaquie travaillera autour des objectifs du développement dans le cadre de l’Agenda 2030 de l’ONU, ce qui implique l’articulation des dimensions intérieure et extérieure de cet agenda. Par contre, la présidence souligne une nouvelle fois l’importance d’une interconnexion des politiques de sécurité et de développement économique, social et environnemental.

La question des liens qu’ont les partenaires avec le pays qui a la présidence du Conseil de l’UE est aussi présente. Nous pouvons clairement voir sur la page officielle diverses entreprises : parmi les plus connues figurent Peugeot, Citroën, Orange, Microsoft, etc. Nous sommes dans un monde où toutes les activités du gouvernement sont sponsorisées et où la relation du gouvernement avec le secteur privé n’est pas cachée. D’un coté c’est bien que cette situation soit rendue publique ; par contre, j’espère que ces compagnies ne sont pas les seules à obtenir des privilèges pour le simple fait d’être partenaires.

Finalement, je voudrais souligner que le logo de la Slovaquie semble très positif et souriant (et pour cause, il s’agit d’un émoticône). Toutefois, la page mentionne que le logo peut changer de visage. Nous verrons ainsi si le smiley sera toujours heureux et s’il travaillera pour la population, ou si la Slovaquie va nous montrer un faux visage, c’est-à-dire un masque. Un masque qui a une stratégie internationale marquée par sa localisation, la défense, les relations transatlantiques, le privé et l’éloignement de l’Amérique latine. Peut-être même trouverons-nous un émoticône fâché.

[1] Les États-Unis d’Amérique

[2] Lenghardtová, Jana, Los estudios iberoamericanos en Eslovaquia, “Revista Europea de Estudios Latinoamericanos y del Caribe”, 27 de abril de 2002.  http://www.cedla.uva.nl/50_publications/pdf/revista/72RevistaEuropea/72_Lenghardtova.pdf

[3] La guerre hybride est un conflit lié à des menaces intérieures ou extérieures d’un pays, où plusieurs types d’hostilités sont utilisés simultanément : des forces militaires conventionnelles, une tactique de forces militaires irrégulières, ainsi que des activités illégitimes visant à déstabiliser la situation.

En donde se mueve la relación UE-ALC para el cambio climático: la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC)

imagen CMNUCC

El modelo que se presenta es – en forma resumida – el funcionamiento del CMNUCC. Hay que recordar que su negociación finalizó a principios de los años 1990s y que estará cargada del contexto histórico del momento, es decir el fin de la Guerra Fría.

Por lo menos, ubicamos tres tipos de actores: los países desarrollados (integrado por los países miembros de la OCDE del momento), las economías en transición, y los países en desarrollo, lo que se puede interpretar así: los países del primer mundo son los capitalistas, los países del segundo mundo constituyen los comunistas, y los del tercer mundo que intentaban no estar alineados.

Me gustaría resaltar que el documento que se presenta es importante para el diseño de los programas en la lucha contra la amenaza (usando el vocabulario actual) del Cambio Climático entre Europa y América Latina.

Si recordamos que los regímenes estarán compuestos, según Steph Krasner, por los principios (que son las creencias fundamentales), las normas (los estándares de comportamiento, los derechos y obligaciones), las reglas (las prescripciones de la actuación), y el procedimiento de toma de decisión, todo lo anterior se puede apreciar en el CMNUCC.

Retomando el modelo en la parte arriba, el círculo mayor representa la CMNUCC, y dentro tenemos los actores Estatales que están presentes acorde a los tres tipos ya mencionados. Los números del cuadro a la izquierda son los tres principales compromisos, la imagen está acompañada por flechas para indicar que hay actividades por ambos lados o por lo menos la propuesta de actividades (<–>), exceptuando la flecha de la acción tres (–> que es en un solo sentido) – la cual señala los compromisos de los países desarrollados y hace referencia a los apoyos financieros a los países en desarrollo: de hecho, la CMNUCC da a entender que sin este apoyo no se lograrán los objetivos. Por ello, recalco el apoyo financiero.

Todos los actores están interconectados con el compromiso uno (<–>). Es una representación idealista de cooperación, ya que el diseño no manifiesta la lucha por el poder, el interés nacional, o el establecimiento de alianza. Además, se mantiene la presencia central del Estado: se podría interpretar que todos deberían realizar las mismas actividades, investigación, información, difusión, adaptación, mitigación, entre otros.

El compromiso tres (–>) señala el predominio de los países desarrollados, que se puede interpretar como la propagación del Savoir-faire y que limita el acercamiento de los países en transición (ex países del bloque comunista) con los países en desarrollo. Además, no se ofrece el apoyo financiero a los países en transición, lo que significa que estos tienen una posición de limbo, en que no intervienen, y no intervienen en ellos.

En el modelo también se intenta representar las organizaciones no gubernamentales (ONG), las Organizaciones Internacionales (OI), la iniciativa privada (que se puede manifestar en un formato de fundaciones u otro tipo de ente, que la creatividad humana pueda desarrollar en su beneficio), u otros actores (ahora hablamos un poco de la gobernanza del cambio climático) que estén interesados o implicados en el tema.

Estas unidades tienen una distancia con respecto al círculo principal: mientras más cerca estén del centro, tienen un mayor grado de participación o interés en las negociaciones con la CMNUCC. Se pueden manifestar por lo menos en dos formatos: en consorcios, o por separado. Además, pueden inducir su posición por medio del lobbying, en particular las compañías (o fundaciones). Hay que indicar que están fuera del régimen y que se manifiesta cierto grado de anarquía, es decir sin principios, sin reglas, sin normas y sin procedimientos.

Para actualizar un poco más el modelo, dentro de los tres tipos de estados, puede haber estados más permeables o impermeables a las actividades e intereses de las unidades ya mencionadas, como son las ONGs, las OIs, o la iniciativa privada, un hecho que no es exclusivo de los países en desarrollo.

La importancia del idioma en la “diplomacia para el desarrollo” de la Unión Europea

Hoy decido escribir sobre una opinión personal. Por ello, vamos a partir de un hecho que he podido observar en varios países de América Latina y el Caribe: muchas veces, los Embajadores de la UE y de sus países miembros y los diplomáticos y empleados públicos de las Embajadas correspondientes, no hablan bien el idioma del país en el que están. También vale en el sentido ALC hacia la UE, claro.

 

Hace unos días, una institución de la UE hizo una pregunta en Twitter sobre cómo mejorar lo que desde el mes de junio del 2016 llamará la “diplomacia para el desarrollo de la UE”. Respondí esto de que los funcionarios que manda la UE a la región de ALC deberían saber el idioma del país en donde están, por lo menos los idiomas de los Socios Estratégicos de la UE (en ALC son Brasil y México, o sea portugués y español) y de los países que hablan un idioma que existe en la UE (o sea todos los idiomas hablados en la región de ALC salvo el criollo). Así de simple. La respuesta fue algo inesperada y bastante inquietante: me dijeron que soy idealista, que en el mundo real sería casi imposible y me preguntaron (retóricamente, claro) si conocía algún país, cuyos diplomáticos sistemáticamente conocen el idioma del país de ALC en donde estén. Eso me llamó mucho la atención: ¿Es mucho pedir que los diplomáticos hablen el idioma principal de los países donde estén siempre y cuando se trata de países que tienen lenguas que también se hablan en la UE? ¿Es mucho pedir que nuestros diplomáticos Europeos hablen español si quieren trabajar en América Latina? Casi todo el continente habla español, no se trata de un solo país. Eso no me parece idealista, me parece bastante relevante, importante y alcanzable. En fin, me parece realista. La UE preconiza que los ciudadanos Europeos hablemos por lo menos tres idiomas Europeos, pero al mismo tiempo preconiza que los diplomáticos hablen su lengua materna y probablemente el inglés, o sea uno a dos idiomas. Estoy confundido: ¿Los diplomáticos se merecen este tipo de privilegios por el simple hecho de ser diplomáticos? Si no hablan el idioma del país, yo opino que no deberían trabajar en este país. La pregunta entonces es más profunda y va más allá de la lengua, pues el idioma va de par con el conocimiento y el interés por una realidad y una cultura diferentes de la suya, en nuestro caso hacia la región ALC. Entonces, ¿Por qué se improvisan expertos de una región y trabajan en el ámbito de la cooperación internacional con estos países si no conocen nada de ellos? En lo personal trabajo durante el día, tomo un curso de portugués tres noches por semana, escribo estos artículos los fines de semana – sean buenos o malos, pero como sea toman tiempo – y hablo con fluidez francés, inglés, español, alemán, y casi portugués. ¿Por qué ellos no pueden hacer lo mismo y demostrar que sí tienen ganas de hacer un buen trabajo, que aparte para mí significa respectar a sus socios? A mí nunca se me ha ocurrido postular a un trabajo de cooperación gubernamental en Surinam, pues no hablo neerlandés y si lo hubiese hecho, hubiera aprendido el idioma primero. Ellos también pueden aprender el idioma antes de ir para tener un nivel suficiente para sostener reuniones y/o pronunciar un discurso. Eso les daría más credibilidad y sería una prueba de que sí se esfuerzan, lo que se reflejaría claramente y positivamente en la imagen y el aura de la UE en la región.

 

Además, me pregunto lo siguiente: ¿Cuáles son las competencias que pide la UE como requisitos a sus diplomáticos para darles un puesto con tanta responsabilidad, tanto dinero y tantos privilegios? Si hablar la lengua del país no constituye una competencia, ¿Qué es una competencia? ¿Hablar un idioma extranjero otro que el inglés será algo tan marginal y poco importante que ni siquiera constituye una competencia? Un Embajador, por ejemplo, solo pronuncia discursos y sostiene reuniones (por decir así, pues tiene un rol de representación, es la cara de un país/de la UE), entonces realmente la única competencia que necesita es el idioma del país (además de diplomacia, claro). Yo veo el nivel de idioma como algo muy importante en el extranjero, lo veo hasta como un requisito, lo veo como algo tan necesario que nunca había pensado que una organización tan importante como la UE (que reconoce 24 idiomas oficiales en su seno, entre ellos reitero que se encuentran todos los que se hablan en ALC salvo el criollo) pudiera llegar a decir que ni siquiera era una competencia necesaria. Quizá realmente esté idealista, pero yo me harté de ver diplomáticos arrogantes, que a menudo no se esfuerzan y hacen un trabajo pesadísimo, pero que ganan mucha plata y que tienen privilegios de por vida porque tienen contactos. ¿Realmente a ellos los consideramos como la elite, y ellos mismos se consideran la elite? ¿Qué pasa con nuestra sociedad actualmente?

¿Cuántas veces tuve que sostener reuniones en América latina en inglés con socios extranjeros porque no podían hablar español? ¿Cuántas veces he escuchado discursos de Embajadores que nadie entendía porque no podían decir las palabras correctamente? ¿Cuántas veces tuve que escribir notas “muy simples” por falta de conocimiento del idioma por parte de mis socios? Me parece inquietante si realmente estamos públicamente orgullosos de haber llegado hasta este punto.

 

Más allá del hecho de que me parece rudo no hablar el idioma del país y hacer trabajar a sus socios latino-americanos y caribeños en un idioma que nos conviene más a nosotros los extranjeros que a ellos/Ustedes en su propio territorio, tampoco es relevante preguntarme si conozco algún país, cuyos diplomáticos siempre manejan el idioma del país en donde están: Francia tiene por ejemplo 66 millones de habitantes (el segundo más poblado de la UE), mientras la UE tiene 509 millones – equivalente a 18 millones por país miembro en promedio – o sea una diferencia de 491 millones… Ni siquiera se puede comparar, la escala es diferente: ¡Hablamos de un continente vs. un país! Y ni hablo de Luxemburgo, de Malta o de Chipre (los tres menos poblados de la UE). Si de los 509 millones de habitantes que hay en la UE, no hay un número suficiente de ellos con competencias en un área específica que además puedan hablar español, portugués, inglés, neerlandés o francés según el país de ALC, ¡Claro que opino que la UE se está volviendo loca! Estoy a favor de que cada uno deba quedarse en su lugar: si hablas solo inglés, no te mereces un puesto diplomático en Argentina, punto. Son privilegios de por vida que se le otorgan a esta “elite” sin que ella no tenga nada que hacer. Quería decirles a los de esta institución Europea que no podían comparar un continente con un país, además preguntarles si para ellos ser idealista significaba pensar que hablar un idioma extranjero fuera una competencia normal para trabajar en un país extranjero, pero me detuve porque realicé algo: cuando una institución tan importante responde agresivamente a un comentario en Twitter, significa que el comentario la molesta y que no quieren que un debate se instalé; entonces para cortar la discusión, cambian la relación de poder hacia algo “relacionado pero diferente”.

 

También quiero subrayar que hablamos aquí de cooperación al desarrollo, lo que implica que la UE literalmente da dinero a los países en desarrollo receptivos – aunque desde el 2014 en mucha menor cantidad que antes. Claro, pasa lo mismo con la cooperación en todos los ámbitos (universitaria, científica, cultural, etc.), pero la verdad es que la UE nunca otorga financiamientos genuinamente: para los países receptivos de estos financiamientos hay fuertes contrapartidas ya que esta cooperación, en apariencia generosa, esconde privilegios económicos y comerciales para que la UE obtenga facilidades de acceso a los mercados (=intereses estratégicos), convirtiendo así la cooperación al desarrollo en un negocio. Esto también es triste y además sintomático de lo en que la UE se ha convertido a lo largo de los años: antes, los diplomáticos encargados de la cooperación al desarrollo eran profesionales que estudiaban esta temática en la universidad para luego dedicarse a ella por pasión y por el simple hecho de aportar su granito de arena. Hoy en día, los empleados públicos que han “heredado” de estos puestos casi sistemáticamente estudiaron en escuelas de negocios o en institutos de estudios políticos y llegan a los puestos más altos sin conocer nada del tema o de la realidad de los países destinatarios, imponiendo reglas completamente ridículas y usando términos sumamente inadaptados. Conformidad y money making es lo que se espera de uno y los apasionados que tienen ideales, valores e ideas, pues desgraciadamente pocos de ellos acceden a cargos profesionales muy altos.

Por eso la UE habla ahora de “diplomacia para el desarrollo” y no más de “cooperación al desarrollo”: la palabra “cooperación” estaba fuertemente vinculada con los negocios. Aún antes de “cooperación” se usaba el término “ayuda al desarrollo”, induciendo así que los receptores no eran capaces de hacerse cargo de su propio desarrollo, por lo que necesitaban ayuda exterior. Ahora, ¿Qué significa “diplomacia para el desarrollo” concretamente? Acaso, ¿No son un poco antagonistas las palabras “diplomacia” y “desarrollo” aquí? “Diplomacia” implica necesariamente un actor externo (la UE) en el debate interno de un país, implica que dé una opinión (=subjetividad), implica negociaciones, implica discutir y así intentar cambiar la posición del país para luego obtener beneficios propios (económicos, políticos, geoestratégicos, etc.). En la diplomacia, el más fuerte siempre gana y como la UE tiene el dinero, pues siempre será más fuerte: el dinero es poder en la diplomacia y la UE lo sabe. El “desarrollo”, por el contrario, implica que los donantes se conformen con los problemas identificados por el receptor, no induce a los actores exteriores como tal ya que el desarrollo de un país solo puede venir del país mismo. Si la UE no está de acuerdo con los ejes, objetivos o herramientas de desarrollo planteados por un país y su gobierno legítimo, pues que no lo apoye, pero que no decida por él lo que debería hacer y que no exija ventajas o favores en retorno. Por ello, rechazo firmemente la vinculación del concepto de “diplomacia” con la lógica de “desarrollo”. Además de ser ilógica, me parece contraproducente, pues es como una forma moderna de colonización y de sumisión ya que implica una negociación externa para que los ciudadanos tengan un derecho interno. En este sentido, “ayuda”, “cooperación” o “diplomacia” son iguales e implican una lucha de fuerza que la UE siempre va a ganar. No creo que la región de ALC necesite lecciones provenientes de la UE.

 

Para terminar, quiero añadir que en el principio solamente estaba lanzando una idea a una pregunta que una institución de la UE hizo y que por dar una mera idea me llamaron idealista. Acaso, ¿Piensan que la palabra “idealista” viene de “idea”? Puede ser que por lo general sea muy crítico – incluso a veces exagerado – y que eso del idioma sea algo pequeño, pero es un símbolo y pasa igual con muchas cosas. Realmente estoy convencido de que solo así podremos avanzar como sociedad. El movimiento “Nuit debout” (= “Noche de pie”) al que asistimos ahora en Francia me parece una idea excelente en la base que habría que repetir en todos los países de la UE para subrayar que las cosas realmente andan mal.

Antes de arreglar un problema, hay que identificarlo. Si la UE está consciente (por lo menos en su discurso) de que hay problemas, pero que no los identifica, significa que toma todo al revés, y que nunca los va a solver. Si para la UE conformarse con todo, no tener capacidades críticas, tener habilidades irrelevantes y no tener competencias útiles constituyen cualidades hoy en día y consecutivamente si a eso no lo ve el problema, pues prefiero ser un “idealista” – una palabra que antes significaba tener un ideal, querer que las cosas estén mejor, pues tenía una connotación bastante positiva; al parecer ya se usa para decir que los problemas no se pueden arreglar y es algo negativo. ¿Será entonces que emitir ideas haya adquirido un sentido negativo? Pues adivinen: ¡Los problemas no se arreglan sólos! Como lo expliqué en mi artículo del 9 de mayo titulado “Citoyens Européens, réveillez-vous !”, nuestro problema no es la UE como tal ya que la UE solo puede ser el reflejo de lo que ocurre en sus países miembros. No, el problema somos nosotros los ciudadanos, que dejamos pasar y empeorar esta situación. Hay que despertarnos y levantarnos para cambiar la situación en nuestros países respectivos, lo que en torno cambiará la Unión Europea. Jean Monnet, Robert Schuman y los demás padres fundadores de la UE se retorcerían en sus tumbas al ver lo que pasa actualmente con la UE – y eso lo dice un Europeísta convencido.

La mirada de un latinoamericano en la Unión Europea

Pienso que más correcto hablar de latinoamericano que de mexicano,  siendo que en la actualidad las regiones serán uno de los principales actores en la escena internacional; bien podría hablar de pacifeño como un gentilicio para los habitantes de la Alianza del Pacifico (¡otro intento de integración!), pero prefiero retener el slogan de la Unión Europea <<La unión en la diversidad>>.

Mi primer contacto real, más allá de los libros, revistas, periódicos, internet, fue en Irlanda, en el día a día podía apreciar la UE no solo por el discurso sino en la vida cotidiana. La Isla esmeralda con gente que llegaba de toda Europa para estudiar inglés, recién llegados de los nuevos miembros del club, Europa Central (ya no era más Europa del este, ahora es Europa Central, tal vez decir Europa del este tiene connotaciones peyorativas o escalofriantes) como Polonia o República Checa, sin embargo, no solo venían de Europa Central sino también de España e Italia. Una torre de babel en Dublín en donde todos los europeos tenían facilidad de estudiar, trabajar y colaborar con el crecimiento del país.

Europa con religiones diferentes llámeseles ortodoxos, protestantes, anglicanos, católicos; con lenguas de distintas familias, germanas, latinas, eslavas, helénicas  (vaya se complica el tema entre religiones y lenguas) y a este cultivo, hay que agregarle una pisca de nacionalismos (ahora parece que hierve) o si hablamos a nivel racial (si este existe en la actualidad propiamente dicho) por ejemplo eslavos, latinos, germanos, sajones, etc. etc. etc. a pesar de todo lo anterior, es una muestra de la condición del continente Europeo, que lograron reunirse ponerse de acuerdo y salir adelante.

Oh América Latina!, en términos generales somos católicos, hablamos español o portugués que es la misma familia de una lengua latina pero estamos llenos de fronteras ideológicas, físicas o raciales y que borran ese mismo origen formativo de bien podría ser la colonización española. En algún momento fuimos un solo “país” (para bien o para mal), América Latina no tiene países fuertes o débiles todos son iguales pero nos gusta crear enemigos, retener fantasmas o  conservar “colonizadores” ya inexistentes y que únicamente se encuentran en libros de historia.

En Europa, cada país está inmerso en una serie de divisiones si seguimos con el ejemplo de Irlanda que cuenta con dos idiomas oficiales celta e inglés, dos religiones que provoco una división del país entre católicos y protestantes, pero no están inmersos en un irlanismo, también tienen conocimiento de lo que pasa más allá. En América Latina, nuestras divisiones internas no nos dejan ver a otros lados, indígenas, mestizos o “europeos” (ya no son más europeos, son latinoamericanos, pero nosotros seguimos alimentando esta idea) y otras divisiones reales o inventadas para centrarnos en nosotros mismos y no ver lo que se encuentra del otro lado de las fronteras reales e inventadas.

Antes de finalizar, me gustaría recordar que en Irlanda me dieron la bienvenida más improvisada a Europa, un país con gente siempre hospitalaria; en un supermercado, una señora se me acercó y me dijo –Welcome to Ireland – esas palabras cortas y fuertes a la vez, crean amistades eternas. La gente desea platicar, conversar contigo y contarte se du país; todo esto, es para mí es la UE, un lugar que acepta, recibe y convive con gente que tiene diferentes maneras de pensar, esta es la imagen que seguiré guardando,  que me inspiró a estudiar,  atender, comprender, analizar el viejo y renovado continente.

El 9 de mayo puede ser un momento de reflexión para nosotros los latinoamericanos; la Unión Europea  que atraviesa por problemas de diversa índole políticos, económicos y sociales, seguirá adelante, los europeístas (y su antítesis, los que se van por el lado del escepticismo) siempre han podido criticar el sistema y mejorarlo; la gente no guarda silencio, todos opinan, hay autocritica, algunos más radicales que otros pero es aquí en donde se encuentra su riqueza.

La UE siempre ha atravesado por momentos difíciles, la crisis no es nueva, lo que se manifestó, se manifiesta y se manifestará y al final encontrará una solución, una respuesta o el tiempo la borrará, y saldará fortalecida; sin embargo, todo avanza poco a poco, no es fácil poner de acuerdo, sentar a la mesa 28 países que desean tener presencia en cada una de las negociaciones y un poco del interés de las empresas privadas que afecta, perturba, ralentiza, sofoca u olvida algunos temas de la agenda Europea (pero los intereses de la iniciativa privada es un tema que se tratara en otro momento).