Higher education: a key aspect of the EU-LAC cooperation

INTERNATIONALIZATION

“What do we want?” “Pizza and a beach body! More EU-LAC cooperation in Higher Education”!

Once upon a time, Higher Education cooperation was not needed. Erasmus was never created in Europe. Between 1987 and 2014, 3,770.000 individuals – the population of Panama – did not benefit from Erasmus. In 1987, 3,244 students from eleven countries did not embark on an international adventure, while 329,000 people – the combined populations of Barbados and Saint Kitts and Nevis – from 34 countries did not carry-out a mobility in 2013-2014. The number of beneficiaries was hence not multiplied by 100 over 27 years, and the threshold of 20% of all graduates from the European Higher Education Area having spent a period of time abroad by 2020 was never a goal. Can you imagine such a story? Luckily, all of this actually happened. Although these facts could be questions for a Friday night trivia at your designated Erasmus bar, they also show how important and attractive international mobility is in Europe.

LAC-wide, the Regional Academic Mobility for Accredited Courses at MERCOSUR-level, the Exchange and Academic Mobility Program of the Organization of Ibero-American States (68 institutions from 19 countries involved in 2016-2017), and the Pacific Alliance scholarships program (about 400 yearly) exist; however, the multiplication of LAC-integration systems attempts and the lack of higher education concerted policies between LAC-countries are clear obstacles to a truly ambitious international cooperation, while more and more young people enroll at universities and demand international possibilities.

Erasmus+, through Erasmus Mundus Joint Master Degrees (EMJMD), International Credit Mobility, Strategic Partnerships, Knowledge Alliances, Capacity Building and Jean Monnet actions, is open to LAC-countries. Nevertheless, they do not take full advantage of it: although 72 LAC-institutions (out of 242 Partner Countries institutions) are involved in at least one of the 38 selected projects of the 2016-2017 EMJMD call for proposals, the participation imbalance among LAC-countries is striking: 34% are Brazilian institutions, four countries (Brazil, Mexico, Chile and Ecuador) are home to 75% of participating LAC-institutions, only 11 LAC-countries out of 33 are represented, and none is Caribbean. Regarding Jean Monnet, none of the 198 2016-2017 selected projects involve LAC-institutions, which demonstrates a total lack of interest for and understanding of the EU. Even the Spice Girls, who sang “if you wanna be my lover, you gotta get with my friends”, originally wanted to say “if you wanna be international, you gotta get with some partners”. True story. While the word “internationalization” seems trendy in LAC and the EU and the CELAC are talking about a Euro-Latin-American Area for Higher Education, Science, Technology and Innovation, this situation is worrying, all the more so as Mexico, Brazil and the CELAC are EU-Strategic Partners. If they are indeed committed to this Area and to the EU-CELAC Academic Summits, the Brussels Declaration and the Action Plan 2015-2017, the EU-LAC cooperation must be reoriented.

Nonetheless, fear not, dear reader, for successful examples of EU-LAC cooperation exist: the Erasmus Mundus Action 2 project “Academic Mobility for Inclusive Development in Latin America” (AMIDILA), implemented between 2013 and early 2017, has been one of the most unique cooperation projects in recent years. It funded 203 mobility scholarships for students, scholars and staff from eleven Latin American and nine European universities in twelve fields related to inclusive development. It served both as a mobility program and a capacity building project since most Latin American universities were not very active internationally, making inclusion a core component institutionally as well. AMIDILA perfectly illustrates the benefits of the cooperation.

The new generation wants and needs higher education to be put at the top of the cooperation agenda, so will the October EU-CELAC Summit be a momentum for academic cooperation? Will Higher Education be at the center of EU-LAC relations in the foreseeable future? Is the EU-LAC Higher Education Area a real possibility? And most importantly: does Jon Snow really know nothing? These questions require answers, and projects and actions like AMIDILA, EMJMD, Capacity Building, Jean Monnet and International Credit Mobility seem like a worthy investment. The creation of a fund financed by European and willing LAC-countries would be a proof of commitment. “Willing”, because LAC is not an integrated area, so countries or groups of countries (ALBA, CARICOM, MERCOSUR, Pacific Alliance, SICA) ready to compromise could start partaking in it, and other members could progressively be integrated: undertaking small steps at a time is the best way forward, as it is regarding the EU-integration. In that respect, the EU-LAC Foundation would have a big role to play, while the 2017 EU-CELAC Summit represents a chance to reiterate the commitment to academic cooperation and move closer towards a common Area for Higher Education, at a time when the USA are losing interest in LAC and Erasmus celebrates 30 years.

 

 

 

 

 

 

¿Donald Trump, maldición o ganga para México?

photo-marcha-trumpHace poco más de un mes, Donald Trump se convirtió en el nuevo Presidente de EE.UU. Puso en marcha algunas medidas, sobre todo en cuanto a la inmigración hacía los EE.UU, y asistimos alrededor del mundo en general y en América latina y México en particular a protestas de gran amplitud. Trump ha manifestado públicamente y en repetidas ocasiones un gran desdén hacia América central y México, lo que por supuesto es intolerable. Sin embargo, no entendemos porque estos países ven esto como una nueva amenaza, pues desde la administración de Bush Padre se manifestó un menosprecio hacia la región, aunque claro no públicamente sino solamente en los hechos (la idea de la construcción de un muro a la frontera entre México y EE.UU no es nada nueva, pues ya está un muro desde hace más de dos décadas y siempre se han expulsado inmigrantes ilegales a México). Por ello, no entendemos bien porque la gente está tan amarga, pues la única diferencia realmente es que él pone palabras en sus actos y dice lo que piensa. Resulta que ser honesto ahora no es nada bueno, mejor seamos todos hipócritas.

A continuación no queremos seguir la moda y quejarnos del personaje, encontramos muy exagerada la manera de hacer de los periódicos, pues nos cansan a cada rato con artículos poco elaborados sobre lo que dice/hace Trump con el fin de descreditarlo. Tampoco vamos a hablar de su política hacia la región ALC como tal. Lo que sí vamos a debatir es el lado geopolítico desde el punto de vista de México y la oportunidad que constituye la llegada al poder del Sr. Trump para América latina en general y México en particular, pues en nuestra opinión no se trata de una maldición sino de una ganga.

Algo que me llamaba mucho la atención cuando vivía en México era el doble discurso de la gente – tanto los políticos, los economistas como la gente “común y corriente”. Se queja mucho de la proximidad, la colusión y la dependencia de México hacia los EE.UU, pero al mismo tiempo no se propone ninguna solución, como si no existiera ninguna alternativa o como si fuera solamente para quejarse. En México no se marcha por cambiar esta relación de poder a nivel doméstico, pero sí se marcha masivamente en contra de Donald Trump – que es un problema exterior a México.

Nos parece bastante interesante este asunto, pues creemos que en México no se entienden bien los conceptos de amistad y cooperación/relaciones internacionales y efectivamente lo que es importante para que el país pueda avanzar: Trump al poder en EE.UU no es muy relevante para México, o mejor dicho, lo es porque la gente quiere que lo sea y le da una importancia desproporcionada. Me explico: si los mexicanos están conscientes del desequilibrio y de la dependencia hacia los EE.UU, deberían marchar por un cambio en la política exterior de México y no por un cambio en la política exterior de los EE.UU. Lo que se necesita es una toma de consciencia y un cambio de paradigma.

Por su posición geográfica, México constituye un puente entre América latina y los EE.UU. No se trata de negar esto, aunque el país no parece estar consciente/asumir esta responsabilidad puesto que no hace nada para que las relaciones entre los EE.UU y ALC sean mejores. Su política y su economía están completamente dirigidas hacia los EE.UU, aunque no es algo recíproco. Por el otro lado, su cultura y su historia están muy entrelazadas con los países de América latina. En este sentido, se puede decir que su mente está orientada hacia los EE.UU y su corazón hacia América latina, y pues su mente le gana fácilmente a su corazón. Creemos firmemente que ya llegó la hora para que el país se decida por un cambio.

Además, pensamos que esta dependencia no-recíproca hacia los EE.UU es malsana, pues hay que mirar hacia otros horizontes. La cooperación política y económica con el resto de ALC es casi inexistente y los gobiernos sucesivos no parecen a favor de incrementarla: la Alianza del Pacífico es pura teoría, pues no existen iniciativas en su seno y hasta se paga una tasa de reciprocidad entre ciudadanos chilenos y mexicanos al ingresar por vía aérea al otro país. La creación de la Comunidad de Estados latinoamericanos y caribeños (CELAC), por su parte, constituye un gran paso hacia adelante, pero por el momento nada más es un foro de debate del cual tampoco emergen nuevas iniciativas a escala de la región ALC. México, por ser el país más dependiente de EE.UU en la región, debería presionar a los demás países para que se concrete una mayor cooperación y, diríamos nosotros, hasta debería proponer las bases para proceder a cierto nivel de integración a escala latinoamericana y caribeña.

Los EE.UU crearon el TLCAN (el NAFTA por sus siglas en inglés) con México y la OEA con ALC para tener cierto control sobre los asuntos internos de los países latinoamericanos y caribeños. No cabe duda que el TLCAN le haya hecho más daño que favor a México y que la OEA concretamente no haya servido de mucho. La cooperación en materia de lucha contra el crimen organizado y el tráfico de drogas está diseñada para servir los intereses de los EE.UU y no los de México y el balance de comercio está a favor de los EE.UU. Desde un punto de vista ajeno a la región, parece aberrante que México siga así. El futuro está con otros actores que no le van a imponer lo que quieran: en primer lugar están los países de ALC y en segundo lugar, la Unión Europea (UE). Cualquier país necesita un equilibrio, no puede estar dependiente de un solo país/región ya que luego no tiene palanca para cambiar la relación de poder, está sometido a las fuerzas que rigen su único socio y no puede decidir de su destino. Es contrario a la noción de globalización y es exactamente lo que pasa en el caso de México.

En este sentido, vemos dos herramientas en las cuales México debe apoyarse: primero, el Acuerdo Global que rige las relaciones entre México y la UE y que entró en vigor en el año 2000, y segundo la CELAC.

México es uno de los diez socios estratégicos de la UE a nivel mundial. Beneficia en este sentido de una cooperación especial con la UE que no aprovecha a su máximo, pues las relaciones están estancadas desde hace años. El Acuerdo Global entre México y la UE, que abarca muchos temas como la protección de los derechos humanos, la lucha contra la corrupción, la educación superior y la investigación científica, el medio-ambiente, etc., actualmente se encuentra en proceso de modernización para dar un nuevo impulso a esta cooperación. Recordamos que la UE es el mayor contribuidor extranjero a la cooperación al desarrollo de México mediante el financiamiento de programas y proyectos, además de ser el principal inversor extranjero en el país. También se organizan varios tipos de diálogos sectoriales (derechos humanos, etc.) y políticos de alto nivel (Comités Conjuntos, Cumbres, etc.).

Esta cooperación no es perfecta, pero la UE claramente es el socio extranjero de México que más está comprometido con la cooperación al desarrollo del país. La mayoría de esta cooperación es de un sólo sentido, viene del lado de la UE que literalmente proporciona dinero y consejos a México sin que México no tenga nada que hacer. Sin embargo, desde el 2014 la UE gradualmente ha empezado a cansarse de ver que México no está respondiendo bien a esta cooperación, pues parece que solamente quiere tomar el dinero de la UE – o sea de los contribuyentes europeos como yo – y ya. No le da nada en retorno a la UE. No queremos decir que tiene que otorgarle favores a cambio, pero por lo menos podría mostrar cierto grado de agradecimiento, lo que ni siquiera hace, pues toma y no da.

En cambio, ¿qué es lo que hacen los EE.UU para contribuir al desarrollo social, económico y político de México? ¿Otorgan financiamientos para mejorar la situación de los derechos humanos o combatir la corrupción? ¿Invierten millones y millones de dólares en el país? ¿Organizan diálogos sectoriales? ¿Financian proyectos de investigadores mexicanos de I&D? No, nada de eso. Exportan botellas de Coca Cola, papas fritas y Wal Mart ¡y aumenta la obesidad! Éste es el legado de los EE.UU en México. Entonces los EE.UU no contribuyen a nada, pero sí reciben todo el agradecimiento de México. ¿Será que los mexicanos son masoquistas? Además, estamos convencidos de que los lazos históricos, culturales y lingüísticos son mucho mayores con la UE que con los EE.UU. Esto también debe contar a la hora de elegir los socios.

Tienen que despertarse, mexicanos, porque en unos años más será demasiado tarde, la UE no querrá contribuir más al desarrollo de México ni reforzar los lazos porque habrá encontrado otros socios. Nos encontramos en un periodo clave en nuestras relaciones. Por favor, decídanse ahora antes de que sea demasiado tarde.

La cooperación con ALC tampoco se encuentra en una buena etapa, aunque es aún más importante que la con la UE. Los países de la región están frente a los mismos desafíos políticos, económicos y sociales – con ciertas diferencias y grados según los países, pero de manera general sí son similares. Si se considera que el mundo es globalizado y que las relaciones internacionales son inevitables y constituyen una respuesta a la globalización, entonces es sorprendente que la cooperación intrarregional no sea mayor.

Las exportaciones de los países ALC hacia el exterior se contrajeron de un 13% en el 2015 según informa la CEPAL, lo que significa que los socios habituales de la región como la UE pierden interés. Y aún peor, las exportaciones intrarregionales de ALC ¡se cayeron un 21%! Por ello, la integración intrarregional constituye una respuesta efectiva ya que tiene mucho potencial, debe de ser una prioridad para la región. Destaca la CEPAL que “[es necesario] que la región ponga mayor énfasis en el comercio intrarregional, en afianzar la implementación de la facilitación del comercio – para que bajen los costos del intercambio entre los países – y en la coordinación y negociación en bloque frente a los grandes jugadores comerciales internacionales”. Creemos que México, por ser uno de los países más grandes, poblados e importantes de la región, debe mostrar el camino y guiar a los países más pequeños. Eso está en el interés de todos.

No consideramos que la Alianza del Pacífico sea una buena respuesta a este problema, pues abarca solamente a cuatro países. El futuro de ALC no se encuentra en las tentativas de organizaciones subregionales como MERCOSUR, SICA, ALBA o CARICOM tampoco, sino en la CELAC, conformada por los 33 países de ALC. Las demás tentativas sólo pueden constituir pasos hacia la integración regional ya que un bloque de países, al tener una posición común, sí puede llegar a un acuerdo más amplio con otro bloque y hacer de la integración regional un éxito, pero en ningún caso constituyen una solución a largo plazo. Por el momento, confiamos que la CELAC puede convertirse a medio plazo en una alternativa a la OEA sin la tutela de los EE.UU. Hay que avanzar teniendo esta idea en mente. Mientras se concretan las organizaciones de integración subregionales, es lo a que debe apuntar la CELAC.

La UE, en este sentido, lo ha entendido desde la creación de la CELAC en el 2010 y por ello incita la cooperación en su marco al mantener diálogos de alto nivel CELAC-UE, pues es la única manera de negociar de igual a igual y restablecer el desequilibrio estructural de una cooperación/un acuerdo entre un país como México y un bloque como la UE.

Por la dignidad de México, aléjense de los EE.UU e incrementen la cooperación intrarregional con ALC e interregional con la UE. Creen puentes con el mundo y no solamente con su vecino. #RespetoMéxico.

La moda de la incertidumbre, el Brexit y Latinoamérica

En las próximas líneas enunciaremos una serie de hechos que se pudieron percibir entorno al referéndum inglés; en segundo lugar hay que tener presente dos puntos que están interconectados pero que se mueven a su propio ritmo: el económico y el político.

El mundo bajo la incertidumbre y hechos virales

El referéndum se llevó a cabo el día jueves 23 de junio de 2016. Días antes, se podía apreciar que hubo una gran campaña sobre los puntos negativos de la salida del RU (Reino Unido) de la UE, por lo menos por parte de la UE (Euronews no se dio abasto para señalar la posible catástrofe) y por algunas portadas de diarios ingleses que llegaron a manifestar por Twitter; en pocas palabras, presentaban un escenario catastrófico.

El debate se llevó a tal grado, pasando de las ideas a la confrontación física, que el ejemplo más significativo fue el asesinato de la diputada laborista Jo Cox. Llegué a pensar que era un hecho que no ganaría el Brexit, pero se comenzó a desarrollar un ambiente de miedo.

Durante el voto, las encuestadoras preconizaban la permanencia del RU en la UE en alrededor de un 52%, información que salía en los titulares. Discurríamos que no se presentaba una tendencia clara, por lo que había que esperar hasta que se diera el resultado final. Mientras se hacía el conteo de los votos, los medios daban a conocer que casi iba ganando la permanencia, hasta que se anunció el resultado definitivo. Un ambiente incierto  se podía leer o escuchar en el mundo virtual de la información.

El día 24 de junio de 2016 por la mañana, el Reino Unido anunció que era un hecho que el Brexit había ganado y durante unas horas se dieron los escenarios más escalofriantes: el miedo, la incertidumbre y en tercer lugar el shock ya eran claros. El shock se manejó con fotos de gente preocupada, gente llorando y manifestando otros  sentimientos de angustia (sin olvidar los memes más dramáticos) y surgen las preguntas: ¿Qué haremos? ¿Cómo lo haremos? ¿Adónde iremos?.. Como si nadie hubiera elaborado un proyecto para el país (o países, que son cuatro: Inglaterra, Irlanda del Norte, Escocia y Gales) desde que se propuso el referéndum en 2013, pues es imposible. Todo este escenario caótico, lleno de sentimientos y discusiones apasionadas, hicieron acto de presencia en una semana.

Lo que no puedes pasar por alto y que no se hicieron virales.

Entre los artículos que no lograron gran alcance y que mencionaban el referéndum: uno que la votación no se había propuesto al Parlamento inglés y que era ilegal; otros acerca del artículo 50 del Tratado de Lisboa, que establece un máximo de dos años para las negociaciones y que éste tiene que ser activado por el país que desea aplicarlo. Pero si el referéndum no ha sido ratificado por el Parlamento inglés, activar el artículo 50 es algo que va a llevar tiempo.

El disgusto social frente al sistema socioeconómico.

El resultado se presenta en un contexto de descontento socioeconómico mundial que puede tener muchos nombres dependiendo de la región del mundo: el modelo neoliberal, el modelo de austeridad, etc. Este malestar social se ha manifestado en tres formas: manifestaciones-huelgas (en la UE), manifestaciones-guerras sin cuartel (América Latina) y manifestaciones-movimientos raciales-grupos minoritarios (Estados Unidos de América); en RU se presentó como un voto en que la gente que ha visto reducida su calidad de vida pudo manifestarse.

El oportunismo financiero.

La primer noticia que se pudo captar en cuanto salió el resultado favorable al Brexit (sin estar un 100% monitoreando la información) fue: la bolsa de Tokio ha caído, pero hay inversionistas que ganan de la catástrofe – era lógico (sin llegar a hacer mucho análisis) que podían bajar las bolsas, sólo había que esperar el momento adecuado para comprar y vender monedas o comprar y vender acciones, un experto en finanzas debería tener la habilidad, la capacidad para ver el momento adecuado y realizar los movimientos más convenientes.

En el mundo financiero siempre hay ganadores y perdedores en el día a día que pasan desapercibidos. En cambio, cuando se da un hecho como el que estamos hablando, las grandes ganancias y pérdidas también están presentes (pero creo que los que son de látigo como de corto impacto son igual de importantes, como dice el dicho “de poquito en poquito se va llenando el jarrito”).

Para la hora que busqué el precio de la libra esterlina, aproximadamente al medio día en Santiago de Chile, no se veía que fuera muy bajo el precio, seguía siendo de las más caras.

Inglaterra cuenta con gente que tiene la capacidad para moverse fuera de las fronteras, para ellos no existen muros físicos o reglas acordadas. Londres es uno de los polos financieros más grandes del mundo junto con Nueva York y para ella es importante la libertad del movimiento financiero y económico mundial. Consideramos que el Reino Unido como país es una potencia media y no toda la población tiene los beneficios de esta riqueza, por lo que estamos hablando de tres  actores diferentes: Reino Unido como tal, Reino Unido dividido (Inglaterra – Escocia) y Londres.

El Brexit en el escenario europeo.

El Brexit afecta a todos los países, es un hecho al que se le debe dar importancia y a su respectivo seguimiento. Este fenómeno va a modificar el escenario internacional, se van a modificar las estructuras de poder, la política europea.

El RU todavía sigue y seguirá formando parte de la Commonwealth, así argumentar que el país quedará aislado no es del todo cierto. Dentro de la UE cuenta con un grupo que le será de gran ayuda para negociar un acuerdo favorable para ellos: el Grupo Visegrád (hasta cierto punto es casi el antiguo Reino Austro-Húngaro) en Europa Central y que puede aumentar su protagonismo.

América Latina, sus interrogantes y el poder blando inglés.

Para nosotros pueden surgir por lo menos dos interrogantes según nuestros intereses: ¿Es mejor que el RU siga “integrado” (medio estaba integrado) a la UE? ¿Cómo se va a dar esta nueva relación?

Los medios en América Latina les dieron mucha importancia a todos estos hechos, lo demuestra el Poder Blando con el que cuenta, pero hay que resaltar que sólo se trataban los temas comerciales.  No se percibieron – o en menor medida – titulares como: “el pueblo ha hablado” o “la búsqueda de una mejor calidad de vida se ha manifestado en las urnas” por poner unos ejemplos; de hecho, los que votaron por el OUT se les degrado, se les tacho de ignorantes sin conocimiento alguno de la importancia de pertenecer a la UE. Creo que hay que darle la importancia que se merece y abordar el problema, aunque no quiero decir con ésto que aislarse sea la respuesta.

La relación de América Latina con Inglaterra siempre ha sido concreta en términos comerciales y lo sigue siendo si le agregamos los intereses financieros. Desde la época colonial, Inglaterra se enfrentó a España para que las colonias hispanoamericanas abrieran sus mercados; por poner un ejemplo Inglaterra es el primer Estado que reconoce la Independencia de México, pero también ha sido violento como en el caso de Argentina invadida constantemente. En la actualidad, Bancos británicos (HSBC) hacen muy buenos negocios con el narcotráfico, el lavado de dinero; éste sería de lo más escandaloso, pero cualquier empresa grande puede hacer movimientos financieros ilegales.

Es posible que si continua dentro de la esfera de poder de la UE se pueda limitar un poco más su libertad de acción en países latinoamericanos, pero creo que esto no sucedería, ni la limita. Lo que puede suceder es un acercamiento para un mayor intercambio comercial RU-América Latina, en particular con los países de Derecha (Alianza del Pacifico) para lograr un intercambio más fluido de capitales y mercancías, más no de personas, pues no pienso que desee llevar más allá su relación.

Un error desde nuestra perspectiva es que México lanzó un comunicado para anunciar su disposición para seguir fortaleciendo sus vínculos con el RU. Pensamos que no hubiera sido necesario un anuncio de esta índole (poniéndolo al nivel de un ataque terrorista, por la necesidad de lanzar un comunicado al vapor); en cambio, ésto ofrece una posición de servilismo hacia el RU. México hubiera debido de hacer una declaración por el acontecimiento, no más allá (para no quedar indiferente a tal) y esperar a desarrollar una estrategia con otros países latinoamericanos.

Para terminar

Opinamos que el éxito del Brexit es una manifestación de la descomposición socioeconómica actual y concretamente la estrategia nacional del RU, que se desea ignorar la misma al tachar de ignorantes y pobres a los que votaron por el OUT. Ésto sólo es un reflejo de la escasez de oportunidades que tiene la población en Inglaterra y Gales, problemas que tienen que ser abordados de la manera  más rápida posible.

No quiero decir que el proteccionismo y separarse de la UE sea la solución; el RU es uno de los mayores promotores del sistema neoliberal, por lo que su población ya no podría ser protegida por las leyes europeas o disminuir su impacto. Estamos presentes ante un juego político más que económico.

Para Irlanda del Norte y Escocia, la UE simboliza su empoderamiento (o hasta cierta independencia ) frente a Inglaterra, además para Irlanda una relativa reunificación.

América Latina debería establecer una estrategia de manera consciente y en favor de su población y apoyando a las empresas medianas (que serían las más afectadas de todo este descontrol) y sobre todo evitando declaraciones comprometedoras. América Latina podría re-negociar algunos puntos de su comercio bilateral: podría ser una oportunidad si tenemos una estrategia en conjunto como región hispanoamericana (claro que la realidad es distinta 🙂 ), pero nosotros somos para el RU mercado, mano de obra barata y materías primas.

La cooperación práctica entre la Unión Europea, México y América Central en el marco de la ruta de los emigrantes

La ruta de los emigrantes de América Central y México hacia los Estados Unidos de América es un tema complejo. Mientras los países de América Central están subdesarrollados y devastados por la pobreza, la desigualdad social y la violencia, México sigue siendo un hostspot y un país de tránsito obligatorio para llegar a los EE.UU. Podemos considerar además que México no logra contener la inmigración en su territorio – aunque es un país en desarrollo, el nivel de ayuda a los inmigrantes sigue siendo insuficiente. Los EE.UU., por su parte, tienen una política estricta – incluso construyen muros a la frontera – y no quieren manejar estas poblaciones, lo que resultó en 2015 en más aprehensiones por las autoridades mexicanas que estadounidenses. Cabe destacar, para plantear un poco la situación, que en 2015 llegaron tantos centroamericanos como mexicanos – la guerra contra el narcotráfico en El Salvador tuvo mucho que ver con esto. Este giro seguro va a marcar un cambio en la manera de manejar la crisis: los países de América Central no van a poder esconderse detrás de México y el pretexto de que se trata de una crisis que tiene raíces mexicanas por la mayor cantidad de emigrantes provenientes de este país. Este equilibrio de los flujos de América Central y de México se vio venir desde años, pero es obvio que se convirtió más y más en un problema típicamente regional y no nacional a lo largo de los años. Las estrategias para combatir esta emigración ilegal y garantizar los derechos humanos de estas personas hasta ahora han fracasado, y es importante que se redefina un nuevo planteamiento para poner en marcha nuevas políticas, y sobre todo una cooperación internacional mayor y más eficaz. Se requiere de proyectos y decisiones comunes.

Para ayudar, la Unión Europea cofinanció hace un par de años varios proyectos de cooperación con autoridades y Organizaciones de la Sociedad Civil (OSCs) de México y América Central para garantizar la protección de estas personas vulnerables. Estos proyectos han tenido un impacto relativamente bueno, pero el hecho de que una entidad ajena al problema intente mejorar la situación es una muestra más de que las autoridades de los países involucrados no hacen su deber primario, que consiste en garantizar los derechos humanos de todas las personas.

Son estos proyectos que vamos a abordar: la cooperación práctica entre la UE y América Central y México en el marco de la ruta de los migrantes.

 

El primer proyecto que vamos a ver se llamó “Protección y promoción de los derechos humanos de las personas migrantes en tránsito, desde la gestión local y a través de la articulación de organismos públicos de derechos humanos y de Organizaciones de la Sociedad Civil”, y se desarrolló entre el 2013 y el 2015 en México, Honduras, El Salvador y Nicaragua. La autoridad a cargo de implementar este proyecto de cooperación fue la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) – que ahora corresponde a la Ciudad de México – con socios en los demás tres países. Este proyecto formó parte de una convocatoria con base temática – es decir en un campo definido pero abierta al mundo entero – con un financiamiento muy importante.

A los inicios en 2013, las expectativas fueron altas, y aunque se trató de un proyecto complicado por el tipo de los socios involucrados – algunos de los socios en México fueron comisiones estatales de derechos humanos que oficialmente son independientes del gobierno federal, pero que en la práctica reciben fondos del mismo gobierno y deben rendir cuentas de lo que hacen a este donante – el gobierno como tal no tenía palabra decisiva. Sin embargo, dos socios tuvieron que apartarse del proyecto por esta misma razón. Por lo general, en México fueron OSCs las que participaron del proyecto, lo que en un país con tanto crimen organizado y corrupción a todas escalas de la sociedad no puede ser nada malo. En los tres otros países, fueron fiscalías. Ahora bien, ¿porque este proyecto fue tan importante? Es sencillo: al apoyar la iniciativa, la UE apoyó e involucró un bloque regional y no solo un país, lo que manda la señal de que se trata de una problemática fundamentalmente regional, que los actores de los países tienen que manejar juntos y no con base de dispositivos nacionales como ha sido el caso hasta ahora, pues la cooperación entre estos países ha sido insuficiente, lo que ha generado la crisis actual.

Tratándose de un proyecto regional, la interculturalidad fue abordada en el transcurso del proyecto. Los dos objetivos fueron los siguientes: el fortalecimiento de las capacidades institucionales de las OSCs y de los organismos públicos; y la implementación de estrategias para reducir el nivel de vulnerabilidad de las personas migrantes en tránsito en México. Destacaron particularmente en este proyecto la creación de una red de OSCs con el fin de desarrollar mecanismos de defensa transnacional, permitiendo así un mejor seguimiento de los nacionales de cada país en la totalidad de la ruta; y una campaña de sensibilización de la sociedad mexicana para disminuir las discriminaciones en contra a los migrantes. Otra acción básica pero que tuvo su importancia: la creación de un número de teléfono de emergencia para las personas migrantes con el fin de mejorar el tiempo de reacción de las autoridades. Estas acciones, aunque en apariencia básicas, no existían de manera coordenada entre los países.

El punto débil de este proyecto residió en su fuerza, es decir el carácter transnacional: en efecto, el objetivo mayor fue capacitar a los defensores de derechos de las personas migrantes. Esto implicó que cada actividad/seminario se desarrollara en una sola ciudad, y lo complicado entonces fue suscitar el interés de los socios provenientes de los demás países: por ello, ¿cómo capacitar a defensores hondureños en la ciudad de México por ejemplo? Esto hubiera implicado muchos costos, lo que en el marco del proyecto se tradujo en el desinterés de varios socios centroamericanos, cuyos costos de viaje no fueron contemplados en el presupuesto del proyecto. Es decir, no quisieron gastar su propio dinero – aunque sabemos que una fiscalía sí puede obtener dinero cuando lo necesita. La primordialidad del carácter transnacional se debe de entender por todos los países, y todavía no parece ser el caso. En este sentido, la UE no puede financiar iniciativas, cuyos socios no se involucran si una entidad ajena no les proporciona literalmente todo. No puede forzar entidades que no quieren asumir su deber.

Además, y probablemente sobre todo, este proyecto tuvo un objetivo mayor: fue importante para los intereses estratégicos y económicos de la UE, que busca penetrar el mercado latinoamericano en su conjunto al querer negociar acuerdos y diálogos bloque a bloque y no de país por país – aunque se enfrenta a la reticencia de los países latinoamericanos. Este proyecto le dio mucha visibilidad en varios países que forman parte del SICA, un bloque de integración regional de América Central. En este sentido, el objetivo de la cooperación al desarrollo de la UE tiene intereses económicos, pues no ayuda a los países solamente por generosidad, necesita un retorno de la inversión. La prueba es que para el periodo 2014-2020, la UE decidió interrumpir la ayuda al desarrollo con varios países de la región, y no apoyará los derechos humanos en los países de renta media alta – de los cuales México forma parte – pues considera que estos países pueden hacerse cargo de esta temática. Es decir, esta decisión es motivada por razones económicas. Cuando uno conoce la realidad mexicana – o de cualquier país de renta media-alta de América latina – parece una aberración vincular la protección de los derechos de las personas con el poder económico.

 

En el mismo periodo, la UE cofinanció dos otros proyectos en México, con base geográfica  – es decir que una convocatoria general se lanza en un solo país o en una región en especial, por oposición a la base temática. Los montos otorgados a cada proyecto son mucho menores, privilegiando la escala local y/o estatal en el caso de un país federal como México.

Uno de estos dos proyectos, intitulado “Apoyo y protección a defensores de las personas transmigrantes en situaciones de alto riesgo en Guanajuato” lo llevó a cabo la Organización Internacional No-Gubernamental (OING) Oxfam México entre el 2014 y el 2015. Los dos objetivos fueron prestar apoyo y protección a los defensores de las personas transmigrantes, para reforzar su capacidad de llevar a cabo su labor; y aumentar las capacidades y la seguridad de las casas de migrantes y defensores de las personas transmigrantes que operan en contexto de alta inseguridad en el Estado de Guanajuato. Guanajuato, por su información, es un lugar tanto de origen como de tránsito hacia el Norte.

Se organizaron, entre otras actividades, acciones de sensibilización de la población local a los problemas a los cuales se enfrentan los migrantes; espacios de diálogo y de colaboración entre OSCs, actores locales, municipales, y nacionales; y se fortaleció la red nacional de casas de migrantes – poniendo así la comunicación y la sensibilización en el centro del proyecto. Hay que destacar aquí que la sensibilización es muy importante ya que en 2013, el 40% de la población mexicana desconfiaba de las personas migrantes de América Central.

Este proyecto fue importante ya que proporcionó apoyo y visibilidad a dos casas de migrantes – que son probablemente los únicos lugares donde los migrantes pueden ir a pedir ayuda y descansar en una ruta que sigue siendo extremadamente peligrosa (frontera con Guatemala, tren La Bestia, y las dos masacres de San Fernando por mencionar unos lugares). Sin embargo, el organismo responsable del proyecto, Oxfam México, no es una casa de migrantes, y tampoco es una OSC mexicana. Esto nos muestra dos cosas: primero, el marco legal en México es una aberración, pues las OSCs de derechos humanos tienen que estar inscritas al Registro Federal de las Organizaciones de la Sociedad Civil para poder recibir fondos públicos, pero eso les obliga a pagar impuestos sobre las donaciones que reciben – para aclarar las dudas esto concierne las OSCs de derechos humanos, casi de ningún otro campo, lo que demuestra la poca consideración que se les otorgan a los derechos humanos en México. Muchas de las OSCs no pueden pagar impuestos, y así no constituyen OSCs, impidiéndoles recibir fondos públicos.

La segunda crítica es para la UE: se creó en el 2013 una base de datos que lista las OSCs mexicanas de derechos humanos – no solo las que están inscritas al Registro Federal, sino todas aquellas que hacen el trabajo de una OSC. Hubiera sido bastante fácil hacerlo unos años antes de que la UE decida no apoyar más los derechos humanos para ir esquivando la ley mexicana que prevé que las OSCs que no están inscritas al Registro Federal no pueden recibir fondos públicos, porque aquí hablamos de fondos mexicanos y no internacionales. En este sentido, le faltó a la UE una reacción más rápida y un marco menos rígido – como siempre pasa desafortunadamente.

 

Lamentablemente, la UE no ha apoyado en los últimos años proyectos geográficos en otros países de la región en cuanto a esta ruta migratoria. Hubiera sido interesante ver el tipo de acciones que se hubieran desarrollado, por ejemplo: sensibilización a los peligros que corren los emigrantes en la ruta, implementación de procesos de seguimiento de los emigrantes, creación de redes, implementación de políticas entre países o escalas de un mismo país (nacional, regional, municipal, local), etc. Esto nos indica que la UE considera, como en muchas otras áreas, que abordar un problema desde la raíz no es esencial, o que para ella la emigración ilegal desde los países centroamericanos no es el problema. La UE tiende a trabajar en los problemas cuando no los puede negar, en este caso probablemente hasta que la ayuda de su Dirección General DEVCO (cooperación internacional para el desarrollo) se vuelva en un trabajo para su Dirección General ECHO (ayuda humanitaria y protección civil). En nuestro caso, México constituye la punta del iceberg, y se ve. América Central es la base, está sumergida, y no se ve. Mientras se la mantiene sumergida, no se va a ver. En fin: con el tiempo el iceberg entero se va a hundir si no se hace nada.