Irlanda entre los límites del Reino Unido y la Unión Europea: una perspectiva desde la interdependencia compleja

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Figura 1 Modelo Irlandés por Julio Valdivieso

Para entrar un poco en contexto, la figura 1 la diseñé de manera personal para entender si formar parte de la Unión Europea era conveniente para Irlanda. Para esto, en primer lugar se aplicaron algunas nociones de la teoría de la Interdependencia Compleja propuesta por Kenneth Waltz, Joseph Nye y Robert Keohane; y en segundo lugar algunos datos históricos de Irlanda.

La Estructura según Waltz (Waltz 2006) indica cuáles son los efectos organizativos esperables y cómo las estructuras y las unidades interactúan, afectándose mutuamente. En su definición está presente la ida de la interpretación y con ello lo que le depara a las unidades. Además, las acciones que se ejercen recíprocamente se manifiestan entre la unidad y la estructura establecida, pues podríamos decir que la unidad intenta alterar la estructura  y ésta a la unidad.

El modelo irlandés es un intento de aglomerar estructuras que se adaptan al paso del tiempo para evitar un colapso de unidades entre unidades débiles y unidades hegemónicas. Las unidades débiles se presentan inestables como en el caso de Irlanda y las unidades hegemónicas son estables con una mínima variabilidad.   

El modelo irlandés representa una forma de tubo que pretende reunir la interdependencia de vulnerabilidad propios de las unidades hegemónicas (RU y UE) y la interdependencia de sensibilidades propios de las unidad débiles (Irlanda). Con lo anterior, no queremos señalar que una unidad hegemónica no tenga ciertos elementos de sensibilidad o que la unidad débil no presente el concepto de vulnerabilidad.

Nye y Keohane definen la vulnerabilidad como la desventaja de un actor que continua experimentando costos impuestos por acontecimientos externos aún después de haber modificado políticas. La sensibilidad implica grados de respuesta dentro de una estructura política. En otras palabras, un cambio brusco en la vulnerabilidad puede dar como resultado un cambio de régimen en diferentes grados; en cambio, la sensibilidad da pie un cambio de régimen.

Más simple, nos remitemos al Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, en el cual vulnerable es una unidad que recibe lesión física o moral y/o es herido.

La sensibilidad, entre otras cosas, implica que ciertos agentes pueden resistir fenómenos pocos intensos o diferencias mínimas en una determinada escala, puede reaccionar emocionalmente ante ello.  

Para hacer un mejor análisis de la vulnerabilidad, podemos integrar otros conceptos como son la fuerza y la debilidad. Continuo con el Diccionario de la RAE como un primer acercamiento al significado de los conceptos y que en un futuro nos puede permitir desarrollar dichos conceptos con mayor profundidad.

La fortaleza se define como la fuerza, el vigor o la defensa que la unidad tiene gracias a un lugar o puesto en una situación dada. Por su parte, la debilidad es la carencia de energía o vigor en las cualidades o resoluciones de ánimo. Una unidad débil solo podría chocar con el muro de la fortaleza de una unidad hegemónica.

Si ya hemos establecido una división de la vulnerabilidad característica propia de las unidades hegemónicas, debemos hacer lo mismo con la sensibilidad. De la sensibilidad, característica de las unidades débiles,  encontramos la dureza y la fragilidad.

La dureza para la geología es la resistencia que opone un mineral a ser rayado por otro. Por lo tanto, para una unidad débil  es la firmeza frente a una unidad hegemónica y la misma puede tener un límite y puede ser inestable. La fragilidad, por su parte, hace referencia a una persona que cae fácilmente en algún pecado, que se deteriora o se hace pedazos. Nosotros lo interpretamos como la facilidad para caer en los intereses de la unidad hegemónica, que es como resultado de diversas estrategias militares, económicas, propagandísticas y ideológicas, entre otros.

La segunda parte de nuestro artículo hace referencia del efecto del Reino Unido en primer lugar y la Unión Europea en segundo lugar. Como se puede observar en la figura 1 modelo irlandés, las unidades hegemónicas presentan poco movimiento, la fortaleza y la debilidad son continuas. La fortaleza no podría acercarse a la debilidad, en ese caso estamos hablando de una unidad en decadencia.

Irlanda, al encontrarse entre dos fuerzas, es inestable por la misma naturaleza que presentan los países periféricos, la dureza y la fragilidad se moverán conforme el contexto histórico que marque una unidad hegemónica. La dureza y la fragilidad no deberían traspasar la fortaleza y la debilidad: en ese caso hablaríamos de una unidad en ascenso de poder.  

Como se puede apreciar en la figura 1, la fragilidad y la dureza se enfrascaron en otro tubo secundario. De aquí ya no continua la figura 1, pero podríamos decir que la fragilidad en un choque continuo entre la debilidad de la Unión Europea y del RU mantiene la estabilidad. Lo mismo sucedería con la fragilidad dentro de la dureza del sistema.

Un hecho positivo de la entrada de Irlanda a la Unión Europea es que su sensibilidad sobrepasó a la vulnerabilidad del RU. En términos generales, es positivo; sin embargo, quedó entre dos sistemas. Nos podemos plantear dos escenarios:

1. Con la salida del RU de la UE, Irlanda podría alcanzar un lugar primordial en la Unión Europea convirtiendo la sensibilidad en vulnerabilidad.

2. Irlanda conservará un lugar de unidad débil en el contexto de la Unión Europea.

3. O se manifestará en el mismo sistema con un grado de metamorfosis en términos y conceptos, en el cual Irlanda continúe entre un sistema inestable dentro de un tubo o semitubo.