¿Donald Trump, maldición o ganga para México?

photo-marcha-trumpHace poco más de un mes, Donald Trump se convirtió en el nuevo Presidente de EE.UU. Puso en marcha algunas medidas, sobre todo en cuanto a la inmigración hacía los EE.UU, y asistimos alrededor del mundo en general y en América latina y México en particular a protestas de gran amplitud. Trump ha manifestado públicamente y en repetidas ocasiones un gran desdén hacia América central y México, lo que por supuesto es intolerable. Sin embargo, no entendemos porque estos países ven esto como una nueva amenaza, pues desde la administración de Bush Padre se manifestó un menosprecio hacia la región, aunque claro no públicamente sino solamente en los hechos (la idea de la construcción de un muro a la frontera entre México y EE.UU no es nada nueva, pues ya está un muro desde hace más de dos décadas y siempre se han expulsado inmigrantes ilegales a México). Por ello, no entendemos bien porque la gente está tan amarga, pues la única diferencia realmente es que él pone palabras en sus actos y dice lo que piensa. Resulta que ser honesto ahora no es nada bueno, mejor seamos todos hipócritas.

A continuación no queremos seguir la moda y quejarnos del personaje, encontramos muy exagerada la manera de hacer de los periódicos, pues nos cansan a cada rato con artículos poco elaborados sobre lo que dice/hace Trump con el fin de descreditarlo. Tampoco vamos a hablar de su política hacia la región ALC como tal. Lo que sí vamos a debatir es el lado geopolítico desde el punto de vista de México y la oportunidad que constituye la llegada al poder del Sr. Trump para América latina en general y México en particular, pues en nuestra opinión no se trata de una maldición sino de una ganga.

Algo que me llamaba mucho la atención cuando vivía en México era el doble discurso de la gente – tanto los políticos, los economistas como la gente “común y corriente”. Se queja mucho de la proximidad, la colusión y la dependencia de México hacia los EE.UU, pero al mismo tiempo no se propone ninguna solución, como si no existiera ninguna alternativa o como si fuera solamente para quejarse. En México no se marcha por cambiar esta relación de poder a nivel doméstico, pero sí se marcha masivamente en contra de Donald Trump – que es un problema exterior a México.

Nos parece bastante interesante este asunto, pues creemos que en México no se entienden bien los conceptos de amistad y cooperación/relaciones internacionales y efectivamente lo que es importante para que el país pueda avanzar: Trump al poder en EE.UU no es muy relevante para México, o mejor dicho, lo es porque la gente quiere que lo sea y le da una importancia desproporcionada. Me explico: si los mexicanos están conscientes del desequilibrio y de la dependencia hacia los EE.UU, deberían marchar por un cambio en la política exterior de México y no por un cambio en la política exterior de los EE.UU. Lo que se necesita es una toma de consciencia y un cambio de paradigma.

Por su posición geográfica, México constituye un puente entre América latina y los EE.UU. No se trata de negar esto, aunque el país no parece estar consciente/asumir esta responsabilidad puesto que no hace nada para que las relaciones entre los EE.UU y ALC sean mejores. Su política y su economía están completamente dirigidas hacia los EE.UU, aunque no es algo recíproco. Por el otro lado, su cultura y su historia están muy entrelazadas con los países de América latina. En este sentido, se puede decir que su mente está orientada hacia los EE.UU y su corazón hacia América latina, y pues su mente le gana fácilmente a su corazón. Creemos firmemente que ya llegó la hora para que el país se decida por un cambio.

Además, pensamos que esta dependencia no-recíproca hacia los EE.UU es malsana, pues hay que mirar hacia otros horizontes. La cooperación política y económica con el resto de ALC es casi inexistente y los gobiernos sucesivos no parecen a favor de incrementarla: la Alianza del Pacífico es pura teoría, pues no existen iniciativas en su seno y hasta se paga una tasa de reciprocidad entre ciudadanos chilenos y mexicanos al ingresar por vía aérea al otro país. La creación de la Comunidad de Estados latinoamericanos y caribeños (CELAC), por su parte, constituye un gran paso hacia adelante, pero por el momento nada más es un foro de debate del cual tampoco emergen nuevas iniciativas a escala de la región ALC. México, por ser el país más dependiente de EE.UU en la región, debería presionar a los demás países para que se concrete una mayor cooperación y, diríamos nosotros, hasta debería proponer las bases para proceder a cierto nivel de integración a escala latinoamericana y caribeña.

Los EE.UU crearon el TLCAN (el NAFTA por sus siglas en inglés) con México y la OEA con ALC para tener cierto control sobre los asuntos internos de los países latinoamericanos y caribeños. No cabe duda que el TLCAN le haya hecho más daño que favor a México y que la OEA concretamente no haya servido de mucho. La cooperación en materia de lucha contra el crimen organizado y el tráfico de drogas está diseñada para servir los intereses de los EE.UU y no los de México y el balance de comercio está a favor de los EE.UU. Desde un punto de vista ajeno a la región, parece aberrante que México siga así. El futuro está con otros actores que no le van a imponer lo que quieran: en primer lugar están los países de ALC y en segundo lugar, la Unión Europea (UE). Cualquier país necesita un equilibrio, no puede estar dependiente de un solo país/región ya que luego no tiene palanca para cambiar la relación de poder, está sometido a las fuerzas que rigen su único socio y no puede decidir de su destino. Es contrario a la noción de globalización y es exactamente lo que pasa en el caso de México.

En este sentido, vemos dos herramientas en las cuales México debe apoyarse: primero, el Acuerdo Global que rige las relaciones entre México y la UE y que entró en vigor en el año 2000, y segundo la CELAC.

México es uno de los diez socios estratégicos de la UE a nivel mundial. Beneficia en este sentido de una cooperación especial con la UE que no aprovecha a su máximo, pues las relaciones están estancadas desde hace años. El Acuerdo Global entre México y la UE, que abarca muchos temas como la protección de los derechos humanos, la lucha contra la corrupción, la educación superior y la investigación científica, el medio-ambiente, etc., actualmente se encuentra en proceso de modernización para dar un nuevo impulso a esta cooperación. Recordamos que la UE es el mayor contribuidor extranjero a la cooperación al desarrollo de México mediante el financiamiento de programas y proyectos, además de ser el principal inversor extranjero en el país. También se organizan varios tipos de diálogos sectoriales (derechos humanos, etc.) y políticos de alto nivel (Comités Conjuntos, Cumbres, etc.).

Esta cooperación no es perfecta, pero la UE claramente es el socio extranjero de México que más está comprometido con la cooperación al desarrollo del país. La mayoría de esta cooperación es de un sólo sentido, viene del lado de la UE que literalmente proporciona dinero y consejos a México sin que México no tenga nada que hacer. Sin embargo, desde el 2014 la UE gradualmente ha empezado a cansarse de ver que México no está respondiendo bien a esta cooperación, pues parece que solamente quiere tomar el dinero de la UE – o sea de los contribuyentes europeos como yo – y ya. No le da nada en retorno a la UE. No queremos decir que tiene que otorgarle favores a cambio, pero por lo menos podría mostrar cierto grado de agradecimiento, lo que ni siquiera hace, pues toma y no da.

En cambio, ¿qué es lo que hacen los EE.UU para contribuir al desarrollo social, económico y político de México? ¿Otorgan financiamientos para mejorar la situación de los derechos humanos o combatir la corrupción? ¿Invierten millones y millones de dólares en el país? ¿Organizan diálogos sectoriales? ¿Financian proyectos de investigadores mexicanos de I&D? No, nada de eso. Exportan botellas de Coca Cola, papas fritas y Wal Mart ¡y aumenta la obesidad! Éste es el legado de los EE.UU en México. Entonces los EE.UU no contribuyen a nada, pero sí reciben todo el agradecimiento de México. ¿Será que los mexicanos son masoquistas? Además, estamos convencidos de que los lazos históricos, culturales y lingüísticos son mucho mayores con la UE que con los EE.UU. Esto también debe contar a la hora de elegir los socios.

Tienen que despertarse, mexicanos, porque en unos años más será demasiado tarde, la UE no querrá contribuir más al desarrollo de México ni reforzar los lazos porque habrá encontrado otros socios. Nos encontramos en un periodo clave en nuestras relaciones. Por favor, decídanse ahora antes de que sea demasiado tarde.

La cooperación con ALC tampoco se encuentra en una buena etapa, aunque es aún más importante que la con la UE. Los países de la región están frente a los mismos desafíos políticos, económicos y sociales – con ciertas diferencias y grados según los países, pero de manera general sí son similares. Si se considera que el mundo es globalizado y que las relaciones internacionales son inevitables y constituyen una respuesta a la globalización, entonces es sorprendente que la cooperación intrarregional no sea mayor.

Las exportaciones de los países ALC hacia el exterior se contrajeron de un 13% en el 2015 según informa la CEPAL, lo que significa que los socios habituales de la región como la UE pierden interés. Y aún peor, las exportaciones intrarregionales de ALC ¡se cayeron un 21%! Por ello, la integración intrarregional constituye una respuesta efectiva ya que tiene mucho potencial, debe de ser una prioridad para la región. Destaca la CEPAL que “[es necesario] que la región ponga mayor énfasis en el comercio intrarregional, en afianzar la implementación de la facilitación del comercio – para que bajen los costos del intercambio entre los países – y en la coordinación y negociación en bloque frente a los grandes jugadores comerciales internacionales”. Creemos que México, por ser uno de los países más grandes, poblados e importantes de la región, debe mostrar el camino y guiar a los países más pequeños. Eso está en el interés de todos.

No consideramos que la Alianza del Pacífico sea una buena respuesta a este problema, pues abarca solamente a cuatro países. El futuro de ALC no se encuentra en las tentativas de organizaciones subregionales como MERCOSUR, SICA, ALBA o CARICOM tampoco, sino en la CELAC, conformada por los 33 países de ALC. Las demás tentativas sólo pueden constituir pasos hacia la integración regional ya que un bloque de países, al tener una posición común, sí puede llegar a un acuerdo más amplio con otro bloque y hacer de la integración regional un éxito, pero en ningún caso constituyen una solución a largo plazo. Por el momento, confiamos que la CELAC puede convertirse a medio plazo en una alternativa a la OEA sin la tutela de los EE.UU. Hay que avanzar teniendo esta idea en mente. Mientras se concretan las organizaciones de integración subregionales, es lo a que debe apuntar la CELAC.

La UE, en este sentido, lo ha entendido desde la creación de la CELAC en el 2010 y por ello incita la cooperación en su marco al mantener diálogos de alto nivel CELAC-UE, pues es la única manera de negociar de igual a igual y restablecer el desequilibrio estructural de una cooperación/un acuerdo entre un país como México y un bloque como la UE.

Por la dignidad de México, aléjense de los EE.UU e incrementen la cooperación intrarregional con ALC e interregional con la UE. Creen puentes con el mundo y no solamente con su vecino. #RespetoMéxico.

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La moda de la incertidumbre, el Brexit y Latinoamérica

En las próximas líneas enunciaremos una serie de hechos que se pudieron percibir entorno al referéndum inglés; en segundo lugar hay que tener presente dos puntos que están interconectados pero que se mueven a su propio ritmo: el económico y el político.

El mundo bajo la incertidumbre y hechos virales

El referéndum se llevó a cabo el día jueves 23 de junio de 2016. Días antes, se podía apreciar que hubo una gran campaña sobre los puntos negativos de la salida del RU (Reino Unido) de la UE, por lo menos por parte de la UE (Euronews no se dio abasto para señalar la posible catástrofe) y por algunas portadas de diarios ingleses que llegaron a manifestar por Twitter; en pocas palabras, presentaban un escenario catastrófico.

El debate se llevó a tal grado, pasando de las ideas a la confrontación física, que el ejemplo más significativo fue el asesinato de la diputada laborista Jo Cox. Llegué a pensar que era un hecho que no ganaría el Brexit, pero se comenzó a desarrollar un ambiente de miedo.

Durante el voto, las encuestadoras preconizaban la permanencia del RU en la UE en alrededor de un 52%, información que salía en los titulares. Discurríamos que no se presentaba una tendencia clara, por lo que había que esperar hasta que se diera el resultado final. Mientras se hacía el conteo de los votos, los medios daban a conocer que casi iba ganando la permanencia, hasta que se anunció el resultado definitivo. Un ambiente incierto  se podía leer o escuchar en el mundo virtual de la información.

El día 24 de junio de 2016 por la mañana, el Reino Unido anunció que era un hecho que el Brexit había ganado y durante unas horas se dieron los escenarios más escalofriantes: el miedo, la incertidumbre y en tercer lugar el shock ya eran claros. El shock se manejó con fotos de gente preocupada, gente llorando y manifestando otros  sentimientos de angustia (sin olvidar los memes más dramáticos) y surgen las preguntas: ¿Qué haremos? ¿Cómo lo haremos? ¿Adónde iremos?.. Como si nadie hubiera elaborado un proyecto para el país (o países, que son cuatro: Inglaterra, Irlanda del Norte, Escocia y Gales) desde que se propuso el referéndum en 2013, pues es imposible. Todo este escenario caótico, lleno de sentimientos y discusiones apasionadas, hicieron acto de presencia en una semana.

Lo que no puedes pasar por alto y que no se hicieron virales.

Entre los artículos que no lograron gran alcance y que mencionaban el referéndum: uno que la votación no se había propuesto al Parlamento inglés y que era ilegal; otros acerca del artículo 50 del Tratado de Lisboa, que establece un máximo de dos años para las negociaciones y que éste tiene que ser activado por el país que desea aplicarlo. Pero si el referéndum no ha sido ratificado por el Parlamento inglés, activar el artículo 50 es algo que va a llevar tiempo.

El disgusto social frente al sistema socioeconómico.

El resultado se presenta en un contexto de descontento socioeconómico mundial que puede tener muchos nombres dependiendo de la región del mundo: el modelo neoliberal, el modelo de austeridad, etc. Este malestar social se ha manifestado en tres formas: manifestaciones-huelgas (en la UE), manifestaciones-guerras sin cuartel (América Latina) y manifestaciones-movimientos raciales-grupos minoritarios (Estados Unidos de América); en RU se presentó como un voto en que la gente que ha visto reducida su calidad de vida pudo manifestarse.

El oportunismo financiero.

La primer noticia que se pudo captar en cuanto salió el resultado favorable al Brexit (sin estar un 100% monitoreando la información) fue: la bolsa de Tokio ha caído, pero hay inversionistas que ganan de la catástrofe – era lógico (sin llegar a hacer mucho análisis) que podían bajar las bolsas, sólo había que esperar el momento adecuado para comprar y vender monedas o comprar y vender acciones, un experto en finanzas debería tener la habilidad, la capacidad para ver el momento adecuado y realizar los movimientos más convenientes.

En el mundo financiero siempre hay ganadores y perdedores en el día a día que pasan desapercibidos. En cambio, cuando se da un hecho como el que estamos hablando, las grandes ganancias y pérdidas también están presentes (pero creo que los que son de látigo como de corto impacto son igual de importantes, como dice el dicho “de poquito en poquito se va llenando el jarrito”).

Para la hora que busqué el precio de la libra esterlina, aproximadamente al medio día en Santiago de Chile, no se veía que fuera muy bajo el precio, seguía siendo de las más caras.

Inglaterra cuenta con gente que tiene la capacidad para moverse fuera de las fronteras, para ellos no existen muros físicos o reglas acordadas. Londres es uno de los polos financieros más grandes del mundo junto con Nueva York y para ella es importante la libertad del movimiento financiero y económico mundial. Consideramos que el Reino Unido como país es una potencia media y no toda la población tiene los beneficios de esta riqueza, por lo que estamos hablando de tres  actores diferentes: Reino Unido como tal, Reino Unido dividido (Inglaterra – Escocia) y Londres.

El Brexit en el escenario europeo.

El Brexit afecta a todos los países, es un hecho al que se le debe dar importancia y a su respectivo seguimiento. Este fenómeno va a modificar el escenario internacional, se van a modificar las estructuras de poder, la política europea.

El RU todavía sigue y seguirá formando parte de la Commonwealth, así argumentar que el país quedará aislado no es del todo cierto. Dentro de la UE cuenta con un grupo que le será de gran ayuda para negociar un acuerdo favorable para ellos: el Grupo Visegrád (hasta cierto punto es casi el antiguo Reino Austro-Húngaro) en Europa Central y que puede aumentar su protagonismo.

América Latina, sus interrogantes y el poder blando inglés.

Para nosotros pueden surgir por lo menos dos interrogantes según nuestros intereses: ¿Es mejor que el RU siga “integrado” (medio estaba integrado) a la UE? ¿Cómo se va a dar esta nueva relación?

Los medios en América Latina les dieron mucha importancia a todos estos hechos, lo demuestra el Poder Blando con el que cuenta, pero hay que resaltar que sólo se trataban los temas comerciales.  No se percibieron – o en menor medida – titulares como: “el pueblo ha hablado” o “la búsqueda de una mejor calidad de vida se ha manifestado en las urnas” por poner unos ejemplos; de hecho, los que votaron por el OUT se les degrado, se les tacho de ignorantes sin conocimiento alguno de la importancia de pertenecer a la UE. Creo que hay que darle la importancia que se merece y abordar el problema, aunque no quiero decir con ésto que aislarse sea la respuesta.

La relación de América Latina con Inglaterra siempre ha sido concreta en términos comerciales y lo sigue siendo si le agregamos los intereses financieros. Desde la época colonial, Inglaterra se enfrentó a España para que las colonias hispanoamericanas abrieran sus mercados; por poner un ejemplo Inglaterra es el primer Estado que reconoce la Independencia de México, pero también ha sido violento como en el caso de Argentina invadida constantemente. En la actualidad, Bancos británicos (HSBC) hacen muy buenos negocios con el narcotráfico, el lavado de dinero; éste sería de lo más escandaloso, pero cualquier empresa grande puede hacer movimientos financieros ilegales.

Es posible que si continua dentro de la esfera de poder de la UE se pueda limitar un poco más su libertad de acción en países latinoamericanos, pero creo que esto no sucedería, ni la limita. Lo que puede suceder es un acercamiento para un mayor intercambio comercial RU-América Latina, en particular con los países de Derecha (Alianza del Pacifico) para lograr un intercambio más fluido de capitales y mercancías, más no de personas, pues no pienso que desee llevar más allá su relación.

Un error desde nuestra perspectiva es que México lanzó un comunicado para anunciar su disposición para seguir fortaleciendo sus vínculos con el RU. Pensamos que no hubiera sido necesario un anuncio de esta índole (poniéndolo al nivel de un ataque terrorista, por la necesidad de lanzar un comunicado al vapor); en cambio, ésto ofrece una posición de servilismo hacia el RU. México hubiera debido de hacer una declaración por el acontecimiento, no más allá (para no quedar indiferente a tal) y esperar a desarrollar una estrategia con otros países latinoamericanos.

Para terminar

Opinamos que el éxito del Brexit es una manifestación de la descomposición socioeconómica actual y concretamente la estrategia nacional del RU, que se desea ignorar la misma al tachar de ignorantes y pobres a los que votaron por el OUT. Ésto sólo es un reflejo de la escasez de oportunidades que tiene la población en Inglaterra y Gales, problemas que tienen que ser abordados de la manera  más rápida posible.

No quiero decir que el proteccionismo y separarse de la UE sea la solución; el RU es uno de los mayores promotores del sistema neoliberal, por lo que su población ya no podría ser protegida por las leyes europeas o disminuir su impacto. Estamos presentes ante un juego político más que económico.

Para Irlanda del Norte y Escocia, la UE simboliza su empoderamiento (o hasta cierta independencia ) frente a Inglaterra, además para Irlanda una relativa reunificación.

América Latina debería establecer una estrategia de manera consciente y en favor de su población y apoyando a las empresas medianas (que serían las más afectadas de todo este descontrol) y sobre todo evitando declaraciones comprometedoras. América Latina podría re-negociar algunos puntos de su comercio bilateral: podría ser una oportunidad si tenemos una estrategia en conjunto como región hispanoamericana (claro que la realidad es distinta 🙂 ), pero nosotros somos para el RU mercado, mano de obra barata y materías primas.

En donde se mueve la relación UE-ALC para el cambio climático: la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC)

imagen CMNUCC

El modelo que se presenta es – en forma resumida – el funcionamiento del CMNUCC. Hay que recordar que su negociación finalizó a principios de los años 1990s y que estará cargada del contexto histórico del momento, es decir el fin de la Guerra Fría.

Por lo menos, ubicamos tres tipos de actores: los países desarrollados (integrado por los países miembros de la OCDE del momento), las economías en transición, y los países en desarrollo, lo que se puede interpretar así: los países del primer mundo son los capitalistas, los países del segundo mundo constituyen los comunistas, y los del tercer mundo que intentaban no estar alineados.

Me gustaría resaltar que el documento que se presenta es importante para el diseño de los programas en la lucha contra la amenaza (usando el vocabulario actual) del Cambio Climático entre Europa y América Latina.

Si recordamos que los regímenes estarán compuestos, según Steph Krasner, por los principios (que son las creencias fundamentales), las normas (los estándares de comportamiento, los derechos y obligaciones), las reglas (las prescripciones de la actuación), y el procedimiento de toma de decisión, todo lo anterior se puede apreciar en el CMNUCC.

Retomando el modelo en la parte arriba, el círculo mayor representa la CMNUCC, y dentro tenemos los actores Estatales que están presentes acorde a los tres tipos ya mencionados. Los números del cuadro a la izquierda son los tres principales compromisos, la imagen está acompañada por flechas para indicar que hay actividades por ambos lados o por lo menos la propuesta de actividades (<–>), exceptuando la flecha de la acción tres (–> que es en un solo sentido) – la cual señala los compromisos de los países desarrollados y hace referencia a los apoyos financieros a los países en desarrollo: de hecho, la CMNUCC da a entender que sin este apoyo no se lograrán los objetivos. Por ello, recalco el apoyo financiero.

Todos los actores están interconectados con el compromiso uno (<–>). Es una representación idealista de cooperación, ya que el diseño no manifiesta la lucha por el poder, el interés nacional, o el establecimiento de alianza. Además, se mantiene la presencia central del Estado: se podría interpretar que todos deberían realizar las mismas actividades, investigación, información, difusión, adaptación, mitigación, entre otros.

El compromiso tres (–>) señala el predominio de los países desarrollados, que se puede interpretar como la propagación del Savoir-faire y que limita el acercamiento de los países en transición (ex países del bloque comunista) con los países en desarrollo. Además, no se ofrece el apoyo financiero a los países en transición, lo que significa que estos tienen una posición de limbo, en que no intervienen, y no intervienen en ellos.

En el modelo también se intenta representar las organizaciones no gubernamentales (ONG), las Organizaciones Internacionales (OI), la iniciativa privada (que se puede manifestar en un formato de fundaciones u otro tipo de ente, que la creatividad humana pueda desarrollar en su beneficio), u otros actores (ahora hablamos un poco de la gobernanza del cambio climático) que estén interesados o implicados en el tema.

Estas unidades tienen una distancia con respecto al círculo principal: mientras más cerca estén del centro, tienen un mayor grado de participación o interés en las negociaciones con la CMNUCC. Se pueden manifestar por lo menos en dos formatos: en consorcios, o por separado. Además, pueden inducir su posición por medio del lobbying, en particular las compañías (o fundaciones). Hay que indicar que están fuera del régimen y que se manifiesta cierto grado de anarquía, es decir sin principios, sin reglas, sin normas y sin procedimientos.

Para actualizar un poco más el modelo, dentro de los tres tipos de estados, puede haber estados más permeables o impermeables a las actividades e intereses de las unidades ya mencionadas, como son las ONGs, las OIs, o la iniciativa privada, un hecho que no es exclusivo de los países en desarrollo.

El interés de la Unión Europea (UE) por América Latina o el interés de América Latina (LAC) por la Unión Europea

Este es el primero de una serie de artículos que tienen por objeto realizar un análisis u ofrecer puntos de vista  de la relación birregional entre la Unión Europea y América Latina, para motivar el debate y el interés entre ambas regiones.

 Como nuestro título lo señala, ¿La Unión Europea sigue interesada por América Latina? o también nos deberíamos de preguntar si ¿América Latina sigue interesada por la Unión Europea? A pesar de los vínculos culturales que pueda tener Europa con el continente Americano, la complejidad de los problemas actuales limitan este acercamiento.

 En términos generales podemos destacar dos tipos de fenómenos que frenan la relación birregional: los de carácter endógeno y exógeno.

El lema de la UE fue <<Unión en la diversidad>> misma que es evidente no solo por la cantidad de países que integran el organismo, sino al interior de cada uno de los miembros, lo que genera una relación muy compleja. El ejemplo más palpable es adoptar como lengua oficial como el catalán o el celta, aunque hay muchas otras que no han sido adoptadas.

Geográficamente se identifican cinco regiones: norte, central, sureste, oeste y sur. Las cuales se van modificando a través del tiempo como consecuencia de los intereses geopolíticos de un contexto determinado. Por ejemplo, el peso político de incluir dentro de Europa Central a países que durante la Guerra Fría formaban parte de Europa de Este: Polonia, Hungría, Eslovaquia, Rep. Checa (antes Checoslovaquia).

Desde 2004 con la entrada de los países que estaban en la esfera de influencia de la Unión Soviética modificaron los intereses de la UE. Los nuevos miembros desean abordar en el seno de las Instituciones Europeas los temas relacionados a su desarrollo y los temas que tengan que ver con su frontera más próxima. Para ello, Polonia se convierte en un actor fundamental, que adoptará una estrategia atlantista y Rusia se convierte en una amenaza.

Podemos agregar, la crisis económica que afecta a los países periféricos de la Unión, misma que coadyuvó a dar un lugar de importancia a los movimientos euroescépticos y que afecto la confianza en las instituciones.

Para América Latina, los factores endógenos podemos enlistar son las crisis sociales, económicas y políticas; que no son exclusivas de países de izquierda o derecha, se presentan con diversos matices: la pobreza, la corrupción, la educación, entre otros, aunque la más destacada: es el narcotráfico que tiene un lugar dominante en todos los medios de comunicación.

Ahora bien, los factores exógenos que afectan el interés de la UE y LAC tenemos: la creciente importancia de China en la escena internacional y como actor que provocaría la continuación de la Gran crisis. China amplía su presencia en África y en América, en esta última con diferentes grados de penetración.

La presencia de los Estados Unidos de América, LAC es su región de influencia por excelencia; los países de latinoamericano no podrán avanzar si no mantienen la línea propuesta por los Estados Unidos y, si esta no es acatada por un país, puede llevar a represalias; el ejemplo más representativo hasta hace poco fue Cuba y en la actualidad Venezuela. Además, una política de divide y vencerás es llevada a cabo, misma que se observa con los numerosos y diversos intentos de integración.

A pesar de lo anterior, la Unión Europea no desea perder su lugar geoestratégica en LAC y esta última quiere continuar en los programas de cooperación de la Unión que se traducen en Inversión Extranjera Directa. Desde este punto de vista parece una estrategia de ganar-ganar.

Para concluir, el contexto interno e internacional no es tan favorable para ambas Partes. La atracción entre ambas no es estable y se tiene que trabajar para lograrlo y así construir bases más sólidas y en particular en América Latina.