Latinoamérica: hacia un desarrollo perfecto o imperfecto?

rompecabezasLeyendo desde hace algún tiempo uno de los libros más importantes del filosofo y pensador Karl Popper, La Sociedad Abierta y sus enemigos, me quedé con la idea del significado de buscar un desarrollo que anhele la perfección, sí eso es posible, puesto que Popper propone todo lo contrario, la imperfección.

Popper pone de manifiesto su odio a Platón. El primer vólumen de su libro aborda todas las características del pensamiento platónico que él detesta y, como resultado, enumera todas las características o elementos que contiene una sociedad enemiga (es decir, cerrada) y que la diferencian de una sociedad abierta.

Otro factor que no hay que olvidar es que todo el libro es una opinión, también lo deja muy claro. Para la sociedad abierta, las opiniones toman un lugar primordial a las definiciones concretas. Por lo tanto, este artículo será una opinión. Un detalle que hay que resaltar es que el libro está lleno de notas al pie de página; por su cantidad se podría considerar otro libro.

Al reflexionar con Popper y otros pensadores como Platón, estamos de acuerdo que la perfección es difícil de lograr o alcanzar porque sólo hay una, que entonces se podría considerar universal; por el contrario, la imperfección no es universal, son muchas y muy variadas, y pueden abarcar miles y miles de definiciones, por lo menos un número similar al de habitantes de nuestro planeta Tierra.

Mientras que la perfección, en cierta medida, tiene su dirección hacia un “centro”, es decir, una fuerza centrípeta (la unión de todo), la imperfección, por el contrario, es del “centro” hacia afuera, es una fuerza centrífuga, es la decadencia de la sociedad perfecta, es una unión, pero entendido de que es un grupo de personas que tienen al menos un elemento idéntico (hay muchas uniones que se separan del centro, lo que al final constituye una fragmentación). Las figuras 1 y 2 nos pueden ilustrar lo anteriormente dicho:

 

 

Por otro lado, la perfección considera la unión de naturaleza y esencia. Por el contrario, para Popper esencia y naturaleza son dos cosas diferentes: la primera es una totalidad, y la segunda es una división. Consecuentemente, un concepto no necesariamente está ligado a lo que vemos en la realidad.

Para finalizar algunos postulados teóricos, el historicismo es un elemento importante para los platónicos, mientras que para Popper la historia se diluye, es decir, borrón y cuenta nueva. Por lo tanto, para los platónicos existe esa añoranza por el pasado, un pasado que normalmente es glorioso, que tiene imperfecciones pero que se pueden solucionar, es decir, que podríamos ver un halo de esperanza.

Entre los principales medios para alcanzar la estructura popperiana serían el comercio internacional, las finanzas internacionales y las instituciones, entre otros.

Al presente tenemos diversas propuestas de integración regional que van de la mano con el marco popperiano, siendo así que el comercio internacional y las finanzas internacionales son una base fundamental de la estructura, como son el MERCOSUR, el SICA o la Alianza del Pacífico.

Por lo tanto, si consideramos que la base histórica de los Estados que las integran desaparece, podríamos decir que nunca ha existido una unión (por el hecho de tener en su formación la difusión de tradiciones y valores ibéricos). Son países diferentes, cada uno compite para ser el mejor, cada uno tiene su propia definición de los conceptos según las circunstancias, cada uno va a tener su propia definición de perfección (entendida en este caso como la imperfección).

Otra reflexión es el vínculo histórico con Europa que se vuelve inexistente o desea alejarse de ella. Europa deja de ser una base fundamental de su esencia, considerándola como destructora y dominante, que ha provocado más cosas negativas que positivas, nublando la realidad de las cosas. Recordemos que las opiniones siempre van a tener un lugar preponderante a las definiciones estables, eternas y universales.

Si buscamos un marco teórico desde la perfección (platónica), se suscita un discurso favorable a Europa y una región latinoamericana con una historia en común, que nos va acercando poco a poco. Por consiguiente, se motiva una unión natural, una unión que no necesita de instituciones o pretextos comerciales.

Como conclusión y desde una perspectiva geopolítica, podríamos decir que una integración al estilo platónico en América latina podría ser más conveniente para Europa. Europa se fortalecería y, con ello, difundiría una concepción más latina a nivel global. Hay que agregar que la integración regional no tiene que ser de la misma forma en Latinoamérica y en Europa, pero con sus diferencias y cada una desde su propia identidad se puede fortalecer una alianza duradera que pueda contribuir al desarrollo personal de cada uno de los habitantes de ambos lados del Atlántico.

Querido lector, por el momento nos quedamos con estas reflexiones, más adelante retomaremos el tema con otros casos. Consideramos que desenvolverse en otro marco teórico no es fácil, al final es mundo desconocido.

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El Poder Blando y el Patrimonio Arquitectónico

Casino españolPaseando por la Ciudad de México, pudimos notar algunos objetivos, de los miles que puede tener la arquitectura: la arquitectura nos puede invitar a reflexionar, nos puede invitar a tener paz o violencia, volver a ser una sociedad en retrograda o invitar a las personas para que trabajen de forma colaborativa. Es el espacio que no sólo termina en un lugar dado, sino que también lo material se vuelve inmaterial.

Continuemos con una imagen: la antigua arquitectura religiosa te invitaba a la oración, reflexión, análisis. Algunos estilos pueden invitarte a esta acción más que otros, por ejemplo el barroco, el neoclásico, el gótico; a diferencia de lo que se puede llamar “moderno”, por ejemplo la basílica de Guadalupe que, sin tomar en cuenta la gran importancia que tiene en el ámbito de los espacios monumentales, el lugar mismo no te invita a una reflexión, a un análisis, a una discusión interna. Además, el icono principal se ahoga por la magnitud de la estructura y la eficiencia de recibir más visitantes.

El poder blando en términos generales es la persuasión sin uso de métodos coercitivos, como la amenaza o la violencia, para obtener lo que uno quiere. El tema ya ha sido abordado y tratado desde hace bastante tiempo por diversos teóricos, políticos y académicos a través de la historia. No es algo nuevo o novedoso, podría ser que su reinvención radica en el contexto en el que se aplica, y como se desenvuelve en la vida cotidiana, apoyándose del desarrollo de la tecnología.

Es evidente que la arquitectura alimenta el turismo, la industria, que deja una derrama económica de forma directa e indirecta, incentiva la inversión nacional o extranjera, no necesariamente estableciendo una gran fábrica: pueden ser hoteles, restaurantes, transporte, publicaciones, universidades, centros de investigación. El rescate y protección de las construcciones con valor intelectual motivan el crecimiento económico de la región.

Así como se ha expuesto anteriormente, el conjunto arquitectónico puede motivar el pensamiento, el análisis y el diálogo entre individuos en lugares públicos, aportando confianza, seguridad y esperanza entre los sujetos. Además, puede afrontar la amenaza de la violencia, la confrontación, la incertidumbre y la desesperanza que carcomen a las sociedades poco a poco.

El neoliberalismo pone énfasis en los beneficios económicos[1]; por lo tanto, si queremos avanzar en el marco que se nos impone, tendríamos que establecer argumentos que integren ganancias económicas, así que instituciones[2] que protejan el patrimonio, delimiten y desarrollen los argumentos necesarios para la defensa de la arquitectura de una región frente a las diversas amenazas híbridas que pueda sufrir, aumentando su resiliencia.

La arquitectura también representa la materialización de la cosmovisión en boga. Su destrucción es querer borrar un diálogo de opiniones o conceptos eternos. La idea de que el pasado no cuenta y que el presente siempre es un nuevo punto de partida representa un enorme desgaste de energía y recursos para la sociedad. Lo anterior no quiere dejar de manifiesto que el pasado siempre haya sido el paraíso, pero podemos avanzar haciendo un análisis objetivo-subjetivo para no caer en la oscuridad del rencor.

Los bienes inmuebles, gracias a los nuevos medios de comunicación, se vuelven también “movibles” en parte, pero también son más difíciles de sacar de su contexto, a diferencia de lo que sucede con otros tipos de manifestaciones artísticas como son las exposiciones, la pintura o la escultura que, dependiendo de los curadores, pueden tener objetivos políticos, que sacan del argumento original al objeto.

La arquitectura también se mueve por internet y se vuelve una prueba palpable de la unión entre dos regiones, en uestro caso Europa y América. En América, el arte europeo se vuelve y se transforma en un complemento a las ideas ya existentes. América no se puede entender sin el factor europeo.

La arquitectura es parte de una herramienta de seguridad nación-región, es como una estrategia de poder blando para evitar la violencia, desestabilización, fragmentación y confrontación entre los diversos actores de la región latinoamericana y caribeña. Además, aumenta de manera exponencial el entendimiento con Europa. Por lo tanto, debe ser restaurada y protegida para no derribarla o modificarla en su totalidad en beneficio de modas ideológicas. Estos bienes forman parte del interior de cada uno de los ciudadanos que une a sus habitantes, estableciendo un dialogo permanente entre lo material y lo inmaterial.

[1] La economía siempre va sobre la política, la sociedad, la educación, etcétera.

[2] La democracia liberal pone énfasis en las instituciones, mismas que deben ser flexibles y ambiguas. Los individuos trabajan por y para ellas.

Processos de integração econômica regional: possibilidades de aplicação na América latina a través do exemplo da União Européia

INTEGRACAO ECONOMICA REGIONAL

             Hoje, decidi escrever um artigo em português sobre os processos de integração econômica já que acho que é muito importante para compreender aonde pode e deve ir a América latina, pois creo que a América latina pouco a pouco deveria implementar políticas regionais uniformes em conjunto. Por qué em português? É muito simples: o Brasil é o pais mais importante da região, e se não quiser avançar com este assunto, a região também não vai poder avançar. O Brasil, segundo eu, deve entender seu papel e fazer melhor uso da sua liderança no subcontinente para o bem comum.

Na primeira parte, vamos explicar o conceito de integração regional, para logo poder falar dos acordos e niveis de cooperação regional identificados desde um ponto de vista econômico. O objetivo é que a América latina em geral e o Brasil em específico compreendan as diferentes etapas para lograr uma cooperação e integração regionais similares a o que existe no seio da União Européia (UE).

               A creação da UE remonta aos anos 1950s, quando a França, a Alemanha, a Itália, os Países Baixos, o Luxemburgo e a Bélgica decidiram associar-se para acabar com a guerra. Ao longo dos anos, 22 outros países foram integrados, formando um bloco regional de 28 paises até agora.

O incremento do regionalismo constitui hoje em dia um dos aspectos mais importantes nas relações econômicas internacionais. Este fenômeno é generalizado á escala do planeta já que toca de maneira direta ou indireta o conjunto dos continentes. Na práctica, manifesta-se na criação de áreas econômicas integradas como a UE ou, mais simplesmente, encontra suas origens nos acordos de livre comêrcio como o Tratado Norte-Americano de Livre Comércio (NAFTA em inglês), a Associação de Nações do Sudeste Asiático (ASEAN em inglês) ou o MERCOSUL, que são os mais conhecidos. As razões do deslocamento para a integração econômica regional ainda são complexas de apreender. Em geral, justifica-se de duas maneiras diferentes: a aceleração do crescimento potencial que provoca e a globalização dos mercados que permite; o fato que representa uma resposta defensiva á formação doutros blocos comérciais ou econômicos.

A globalização é antes que tudo um processo de esquiva, desmorono e para terminar desmantelamento das fronteiras físicas e regulamentárias que obstaculizam a acumulação do capital á escala mundial. Falar do processo de integração econômica européia é fazer referência implícitamente á globalização, é evocar a predominância dum sistema econômico (o capitalismo) sobre o espaço mundial.

Também se manifesta no plano geopolítico. Com o colapso do bloco soviético, um dos maiores obstáculos á expansão do capitalismo desapareceu. Onde governos comunistas subsistem, como na China, é em parte por causa das políticas implementadas para a abertura á economia de mercado e ao fluxo de capitais. Em outros lugares, como na África e na América latina, a penetração do capitalismo está alentada de maneira sistemática pelas instituções financeiras internacionais como o Fundo Monetário Internacional (FMI) ou o Banco Mundial para promover a difusão da lógica de mercado – apesar de ir contra do processo de desenvolvimento sustentável.

Nos anos 1950s, a UE parecia ser uma exceção, porém desde uma vintena de anos o número de acordos comérciais aumentou no mundo. A integração regional é um fenômeno que toca paises geograficamente cerca, entre os quais as relações econômicas tendem a liberar-se das fronteiras políticas para favorecer a creação de mercados integrados. Sem importar a forma institucional da regionalização, o objetivo sempre é o mesmo: eliminar os obstáculos aos intercâmbios dentro da área. Em concreto: ou considera-se como um processo típicamente liberal, quer dizer, uma modalidade do processo de globalização que constitui uma etapa transitória que acelera os fluxos de intercâmbios internacionais e que cheva ao livre-comércio mundial; ou considera-se o reforço dos vínculos regionais como uma alternativa á globalização, ou seja, uma retirada dos paises membros em direção a um protecionismo disfarçado.

 

            Os acordos regionais outorgam a certos paises facilidades de acesso ao mercado interior que não se concedem aos outros paises. Em concreto, são acordos preferenciais discriminatórios, que podem chevar á integração de certas políticas – o que implica uma transferência de soberania para uma instância supranacional. É preciso destacar que o comércio entre os paises da América latina é muito baixo, apesar de ter muito potencial, pois falamos de um mercado de 615 millões de pessoas – um quinto mais que na UE – uma cifra que cresce muito rápido. Por isso, achamos que os paises da América latina deveriam organizar-se para alcançar uma maior cooperação intrarregional (seja económica, política, social, etc.), como no caso da UE, e usar este potencial para o desenvolvimento comum e mútuo.

Balassa, em sua teoria sobre a integração regional, define vários niveis de integração econômica que podemos classificar em sete niveis crescentes:

  • Associações e fórum de cooperação econômica: trata-se de uma associação de paises fundada numa lógica regional e intrarregional, que procura organizar uma cooperação entre os Estados em matéria de economia no sentido largo (políticas macro-econômicas, investimentos). Aquelas associações não se fundam em lógicas comérciais; fala-se então de “regionalismo aberto”, em oposição ao “regionalismo fechado”. No entanto, estes fórum podem também ter como objetivo a preparação da formação duma área de livre-comércio. Alguns exemplos são: a Organização para a Cooperação e Desenvolvimento Econômico (OCDE), o Diálogo Ásia-Europa (ASEM em inglês), a Cooperação Econômica Ásia-Pacífico (APEC em inglês).
  • Acordos de preferência não-recíprocos: fundam-se na outorga unilateral a certos paises exportadores sem que os paises importadores obtenham ventagens equivalentes. Por exemplo, a UE abre seus mercados sem exigir reciprocidades imediatas a certos paises da Bacia do Mediterrâneo, da Europa central ou da África, Caribe e Pacífico (ACP).
  • Área de livre-comércio: é uma área onde os direitos aduaneiros e as restrições comerciais são abolidos entre os paises membros. Corresponde ao nível mínimo de integração, onde cada pais conserva a possibilidade de fixar direitos aduaneiros e quotas segundo os seus interesses próprios frente aos paises alheios á área de livre-comércio. Exemplos: o NAFTA, a Associação Européia de Comércio Livre (EFTA em inglês), a ASEAN.
  • União aduaneira: é uma área de livre-comércio onde os paises devem concertar-se para elaborar uma política aduaneira comum para os paises não membros. Implica a implementação duma taxa externa comum sobre as importações do resto do mundo, além do intercâmbio das receitas aduaneiras segundo as regras estabelecidas. Alguns exemplos são: o MERCOSUL – onde observam-se progressos no desenvolvimento do comércio e na vontade de desenvolver a democracia, porém a cooperação ainda sofre da pobreza relativa da área e da rivalidade política y econômica entre os dois grandes (a Argentina e o Brasil), a CAN, a Comunidade de Desenvolvimento da África Austral (SADC em inglês). Na UE, aquelas receitas alimentam o presupuesto comunitário.
  • Mercado comum: corresponde a uma união aduaneira que estende o acordo de liberalização aos fatores de produção (trabalho, capital financeiro, capital técnico). Constitui uma etapa dificil: o Tratado de Roma da UE, assinado em 1957, considerava a creação dum mercado comum que entrou na via de finalização com o Mercado único em 1993. O MERCOSUL considerava um mercado comum que ainda é incipiente.
  • União econômica: é representada pela harmonização das políticas econômicas nacionais no marco dum mercado comum. O objetivo é a definição de regras comuns para o conjunto das empresas e dos agentes econômicos concernidos. Os paises aceitam ter políticas macro-econômicas comuns (política orçamentária, política monetária). A união monetária implica a definição de paridades fixadas e revogáveis entre os paises da união. Pode ser possível e sustentável só se os Estados perderem a independência da sua política monetária, que então pode tornar-se comum. Na UE, a política monetária é definida pelo Banco Central Europeo (BCE).
  • Integração econômica total: constitui o maior grado da integração. É uma estrutura supranacional que, além da união econômica, precisa duma harmonização das políticas monetária, social, fiscal e conjuntural, cuja implementação é o fruto duma comissão á qual participa cada país membro. Considera-se que a UE atualmente está nesta etapa.

 

               Consideramos que as tentativas atuales de cooperação/integração regional na América latina como o MERCOSUL, a CAN o a Aliança do Pacífico não são suficientes. Precisa-se dum reforço das mesmas, pois achamos que não funcionam bem, e duma cooperação entre os blocos para a longo prazo harmonizar no mínimo as políticas económicas e formar um único bloco latinoamericano. É muito dificil, como o podemos ver com os problemas da UE, mas temos que considerar que sem esta união, os intercâmbios e o comércio entre seus membros seriam muito menores, e não teria o mesmo poder econômico que agora tem. Só temos que ver o que acontece com o Brexit: o Reino Unido procura desesperamente ter acceso ao mercado comum da UE já que está consciente dos benefícios. A América latina também deve ser consciente dos benefícios y avançar.

Higher education: a key aspect of the EU-LAC cooperation

INTERNATIONALIZATION

“What do we want?” “Pizza and a beach body! More EU-LAC cooperation in Higher Education”!

Once upon a time, Higher Education cooperation was not needed. Erasmus was never created in Europe. Between 1987 and 2014, 3,770.000 individuals – the population of Panama – did not benefit from Erasmus. In 1987, 3,244 students from eleven countries did not embark on an international adventure, while 329,000 people – the combined populations of Barbados and Saint Kitts and Nevis – from 34 countries did not carry-out a mobility in 2013-2014. The number of beneficiaries was hence not multiplied by 100 over 27 years, and the threshold of 20% of all graduates from the European Higher Education Area having spent a period of time abroad by 2020 was never a goal. Can you imagine such a story? Luckily, all of this actually happened. Although these facts could be questions for a Friday night trivia at your designated Erasmus bar, they also show how important and attractive international mobility is in Europe.

LAC-wide, the Regional Academic Mobility for Accredited Courses at MERCOSUR-level, the Exchange and Academic Mobility Program of the Organization of Ibero-American States (68 institutions from 19 countries involved in 2016-2017), and the Pacific Alliance scholarships program (about 400 yearly) exist; however, the multiplication of LAC-integration systems attempts and the lack of higher education concerted policies between LAC-countries are clear obstacles to a truly ambitious international cooperation, while more and more young people enroll at universities and demand international possibilities.

Erasmus+, through Erasmus Mundus Joint Master Degrees (EMJMD), International Credit Mobility, Strategic Partnerships, Knowledge Alliances, Capacity Building and Jean Monnet actions, is open to LAC-countries. Nevertheless, they do not take full advantage of it: although 72 LAC-institutions (out of 242 Partner Countries institutions) are involved in at least one of the 38 selected projects of the 2016-2017 EMJMD call for proposals, the participation imbalance among LAC-countries is striking: 34% are Brazilian institutions, four countries (Brazil, Mexico, Chile and Ecuador) are home to 75% of participating LAC-institutions, only 11 LAC-countries out of 33 are represented, and none is Caribbean. Regarding Jean Monnet, none of the 198 2016-2017 selected projects involve LAC-institutions, which demonstrates a total lack of interest for and understanding of the EU. Even the Spice Girls, who sang “if you wanna be my lover, you gotta get with my friends”, originally wanted to say “if you wanna be international, you gotta get with some partners”. True story. While the word “internationalization” seems trendy in LAC and the EU and the CELAC are talking about a Euro-Latin-American Area for Higher Education, Science, Technology and Innovation, this situation is worrying, all the more so as Mexico, Brazil and the CELAC are EU-Strategic Partners. If they are indeed committed to this Area and to the EU-CELAC Academic Summits, the Brussels Declaration and the Action Plan 2015-2017, the EU-LAC cooperation must be reoriented.

Nonetheless, fear not, dear reader, for successful examples of EU-LAC cooperation exist: the Erasmus Mundus Action 2 project “Academic Mobility for Inclusive Development in Latin America” (AMIDILA), implemented between 2013 and early 2017, has been one of the most unique cooperation projects in recent years. It funded 203 mobility scholarships for students, scholars and staff from eleven Latin American and nine European universities in twelve fields related to inclusive development. It served both as a mobility program and a capacity building project since most Latin American universities were not very active internationally, making inclusion a core component institutionally as well. AMIDILA perfectly illustrates the benefits of the cooperation.

The new generation wants and needs higher education to be put at the top of the cooperation agenda, so will the October EU-CELAC Summit be a momentum for academic cooperation? Will Higher Education be at the center of EU-LAC relations in the foreseeable future? Is the EU-LAC Higher Education Area a real possibility? And most importantly: does Jon Snow really know nothing? These questions require answers, and projects and actions like AMIDILA, EMJMD, Capacity Building, Jean Monnet and International Credit Mobility seem like a worthy investment. The creation of a fund financed by European and willing LAC-countries would be a proof of commitment. “Willing”, because LAC is not an integrated area, so countries or groups of countries (ALBA, CARICOM, MERCOSUR, Pacific Alliance, SICA) ready to compromise could start partaking in it, and other members could progressively be integrated: undertaking small steps at a time is the best way forward, as it is regarding the EU-integration. In that respect, the EU-LAC Foundation would have a big role to play, while the 2017 EU-CELAC Summit represents a chance to reiterate the commitment to academic cooperation and move closer towards a common Area for Higher Education, at a time when the USA are losing interest in LAC and Erasmus celebrates 30 years.

 

 

 

 

 

 

¿Donald Trump, maldición o ganga para México?

photo-marcha-trumpHace poco más de un mes, Donald Trump se convirtió en el nuevo Presidente de EE.UU. Puso en marcha algunas medidas, sobre todo en cuanto a la inmigración hacía los EE.UU, y asistimos alrededor del mundo en general y en América latina y México en particular a protestas de gran amplitud. Trump ha manifestado públicamente y en repetidas ocasiones un gran desdén hacia América central y México, lo que por supuesto es intolerable. Sin embargo, no entendemos porque estos países ven esto como una nueva amenaza, pues desde la administración de Bush Padre se manifestó un menosprecio hacia la región, aunque claro no públicamente sino solamente en los hechos (la idea de la construcción de un muro a la frontera entre México y EE.UU no es nada nueva, pues ya está un muro desde hace más de dos décadas y siempre se han expulsado inmigrantes ilegales a México). Por ello, no entendemos bien porque la gente está tan amarga, pues la única diferencia realmente es que él pone palabras en sus actos y dice lo que piensa. Resulta que ser honesto ahora no es nada bueno, mejor seamos todos hipócritas.

A continuación no queremos seguir la moda y quejarnos del personaje, encontramos muy exagerada la manera de hacer de los periódicos, pues nos cansan a cada rato con artículos poco elaborados sobre lo que dice/hace Trump con el fin de descreditarlo. Tampoco vamos a hablar de su política hacia la región ALC como tal. Lo que sí vamos a debatir es el lado geopolítico desde el punto de vista de México y la oportunidad que constituye la llegada al poder del Sr. Trump para América latina en general y México en particular, pues en nuestra opinión no se trata de una maldición sino de una ganga.

Algo que me llamaba mucho la atención cuando vivía en México era el doble discurso de la gente – tanto los políticos, los economistas como la gente “común y corriente”. Se queja mucho de la proximidad, la colusión y la dependencia de México hacia los EE.UU, pero al mismo tiempo no se propone ninguna solución, como si no existiera ninguna alternativa o como si fuera solamente para quejarse. En México no se marcha por cambiar esta relación de poder a nivel doméstico, pero sí se marcha masivamente en contra de Donald Trump – que es un problema exterior a México.

Nos parece bastante interesante este asunto, pues creemos que en México no se entienden bien los conceptos de amistad y cooperación/relaciones internacionales y efectivamente lo que es importante para que el país pueda avanzar: Trump al poder en EE.UU no es muy relevante para México, o mejor dicho, lo es porque la gente quiere que lo sea y le da una importancia desproporcionada. Me explico: si los mexicanos están conscientes del desequilibrio y de la dependencia hacia los EE.UU, deberían marchar por un cambio en la política exterior de México y no por un cambio en la política exterior de los EE.UU. Lo que se necesita es una toma de consciencia y un cambio de paradigma.

Por su posición geográfica, México constituye un puente entre América latina y los EE.UU. No se trata de negar esto, aunque el país no parece estar consciente/asumir esta responsabilidad puesto que no hace nada para que las relaciones entre los EE.UU y ALC sean mejores. Su política y su economía están completamente dirigidas hacia los EE.UU, aunque no es algo recíproco. Por el otro lado, su cultura y su historia están muy entrelazadas con los países de América latina. En este sentido, se puede decir que su mente está orientada hacia los EE.UU y su corazón hacia América latina, y pues su mente le gana fácilmente a su corazón. Creemos firmemente que ya llegó la hora para que el país se decida por un cambio.

Además, pensamos que esta dependencia no-recíproca hacia los EE.UU es malsana, pues hay que mirar hacia otros horizontes. La cooperación política y económica con el resto de ALC es casi inexistente y los gobiernos sucesivos no parecen a favor de incrementarla: la Alianza del Pacífico es pura teoría, pues no existen iniciativas en su seno y hasta se paga una tasa de reciprocidad entre ciudadanos chilenos y mexicanos al ingresar por vía aérea al otro país. La creación de la Comunidad de Estados latinoamericanos y caribeños (CELAC), por su parte, constituye un gran paso hacia adelante, pero por el momento nada más es un foro de debate del cual tampoco emergen nuevas iniciativas a escala de la región ALC. México, por ser el país más dependiente de EE.UU en la región, debería presionar a los demás países para que se concrete una mayor cooperación y, diríamos nosotros, hasta debería proponer las bases para proceder a cierto nivel de integración a escala latinoamericana y caribeña.

Los EE.UU crearon el TLCAN (el NAFTA por sus siglas en inglés) con México y la OEA con ALC para tener cierto control sobre los asuntos internos de los países latinoamericanos y caribeños. No cabe duda que el TLCAN le haya hecho más daño que favor a México y que la OEA concretamente no haya servido de mucho. La cooperación en materia de lucha contra el crimen organizado y el tráfico de drogas está diseñada para servir los intereses de los EE.UU y no los de México y el balance de comercio está a favor de los EE.UU. Desde un punto de vista ajeno a la región, parece aberrante que México siga así. El futuro está con otros actores que no le van a imponer lo que quieran: en primer lugar están los países de ALC y en segundo lugar, la Unión Europea (UE). Cualquier país necesita un equilibrio, no puede estar dependiente de un solo país/región ya que luego no tiene palanca para cambiar la relación de poder, está sometido a las fuerzas que rigen su único socio y no puede decidir de su destino. Es contrario a la noción de globalización y es exactamente lo que pasa en el caso de México.

En este sentido, vemos dos herramientas en las cuales México debe apoyarse: primero, el Acuerdo Global que rige las relaciones entre México y la UE y que entró en vigor en el año 2000, y segundo la CELAC.

México es uno de los diez socios estratégicos de la UE a nivel mundial. Beneficia en este sentido de una cooperación especial con la UE que no aprovecha a su máximo, pues las relaciones están estancadas desde hace años. El Acuerdo Global entre México y la UE, que abarca muchos temas como la protección de los derechos humanos, la lucha contra la corrupción, la educación superior y la investigación científica, el medio-ambiente, etc., actualmente se encuentra en proceso de modernización para dar un nuevo impulso a esta cooperación. Recordamos que la UE es el mayor contribuidor extranjero a la cooperación al desarrollo de México mediante el financiamiento de programas y proyectos, además de ser el principal inversor extranjero en el país. También se organizan varios tipos de diálogos sectoriales (derechos humanos, etc.) y políticos de alto nivel (Comités Conjuntos, Cumbres, etc.).

Esta cooperación no es perfecta, pero la UE claramente es el socio extranjero de México que más está comprometido con la cooperación al desarrollo del país. La mayoría de esta cooperación es de un sólo sentido, viene del lado de la UE que literalmente proporciona dinero y consejos a México sin que México no tenga nada que hacer. Sin embargo, desde el 2014 la UE gradualmente ha empezado a cansarse de ver que México no está respondiendo bien a esta cooperación, pues parece que solamente quiere tomar el dinero de la UE – o sea de los contribuyentes europeos como yo – y ya. No le da nada en retorno a la UE. No queremos decir que tiene que otorgarle favores a cambio, pero por lo menos podría mostrar cierto grado de agradecimiento, lo que ni siquiera hace, pues toma y no da.

En cambio, ¿qué es lo que hacen los EE.UU para contribuir al desarrollo social, económico y político de México? ¿Otorgan financiamientos para mejorar la situación de los derechos humanos o combatir la corrupción? ¿Invierten millones y millones de dólares en el país? ¿Organizan diálogos sectoriales? ¿Financian proyectos de investigadores mexicanos de I&D? No, nada de eso. Exportan botellas de Coca Cola, papas fritas y Wal Mart ¡y aumenta la obesidad! Éste es el legado de los EE.UU en México. Entonces los EE.UU no contribuyen a nada, pero sí reciben todo el agradecimiento de México. ¿Será que los mexicanos son masoquistas? Además, estamos convencidos de que los lazos históricos, culturales y lingüísticos son mucho mayores con la UE que con los EE.UU. Esto también debe contar a la hora de elegir los socios.

Tienen que despertarse, mexicanos, porque en unos años más será demasiado tarde, la UE no querrá contribuir más al desarrollo de México ni reforzar los lazos porque habrá encontrado otros socios. Nos encontramos en un periodo clave en nuestras relaciones. Por favor, decídanse ahora antes de que sea demasiado tarde.

La cooperación con ALC tampoco se encuentra en una buena etapa, aunque es aún más importante que la con la UE. Los países de la región están frente a los mismos desafíos políticos, económicos y sociales – con ciertas diferencias y grados según los países, pero de manera general sí son similares. Si se considera que el mundo es globalizado y que las relaciones internacionales son inevitables y constituyen una respuesta a la globalización, entonces es sorprendente que la cooperación intrarregional no sea mayor.

Las exportaciones de los países ALC hacia el exterior se contrajeron de un 13% en el 2015 según informa la CEPAL, lo que significa que los socios habituales de la región como la UE pierden interés. Y aún peor, las exportaciones intrarregionales de ALC ¡se cayeron un 21%! Por ello, la integración intrarregional constituye una respuesta efectiva ya que tiene mucho potencial, debe de ser una prioridad para la región. Destaca la CEPAL que “[es necesario] que la región ponga mayor énfasis en el comercio intrarregional, en afianzar la implementación de la facilitación del comercio – para que bajen los costos del intercambio entre los países – y en la coordinación y negociación en bloque frente a los grandes jugadores comerciales internacionales”. Creemos que México, por ser uno de los países más grandes, poblados e importantes de la región, debe mostrar el camino y guiar a los países más pequeños. Eso está en el interés de todos.

No consideramos que la Alianza del Pacífico sea una buena respuesta a este problema, pues abarca solamente a cuatro países. El futuro de ALC no se encuentra en las tentativas de organizaciones subregionales como MERCOSUR, SICA, ALBA o CARICOM tampoco, sino en la CELAC, conformada por los 33 países de ALC. Las demás tentativas sólo pueden constituir pasos hacia la integración regional ya que un bloque de países, al tener una posición común, sí puede llegar a un acuerdo más amplio con otro bloque y hacer de la integración regional un éxito, pero en ningún caso constituyen una solución a largo plazo. Por el momento, confiamos que la CELAC puede convertirse a medio plazo en una alternativa a la OEA sin la tutela de los EE.UU. Hay que avanzar teniendo esta idea en mente. Mientras se concretan las organizaciones de integración subregionales, es lo a que debe apuntar la CELAC.

La UE, en este sentido, lo ha entendido desde la creación de la CELAC en el 2010 y por ello incita la cooperación en su marco al mantener diálogos de alto nivel CELAC-UE, pues es la única manera de negociar de igual a igual y restablecer el desequilibrio estructural de una cooperación/un acuerdo entre un país como México y un bloque como la UE.

Por la dignidad de México, aléjense de los EE.UU e incrementen la cooperación intrarregional con ALC e interregional con la UE. Creen puentes con el mundo y no solamente con su vecino. #RespetoMéxico.

Los inexistentes valores latinoamericanos

Podríamos decir que los “valores” sirven como una hoja de ruta en momentos cruciales de los Estados o Regiones en el mundo. Los valores pueden darnos una luz en la oscuridad y certeza cuando se presenta la duda por parte de los individuos preocupados por las acciones de sus servidores públicos, tomadores de decisiones o líderes políticos.

Sin estos valores, se puede manifestar o motivar la incertidumbre, la inseguridad, el miedo, la amenaza o la violencia. Estos valores pueden contener los elementos más básicos para el desarrollo individuo y del individuo en la sociedad.

Por otro lado, los valores pueden confrontarse en una movilización internacional de ideologías o en un debate de ideas entre regiones que implicaría ya sea la fortaleza, mejora o supresión de dichos argumentos.

Los valores son comunes en una región dada, pero también pueden existir intereses comunes con otras regiones del mundo.

Actualmente, el tema ya no sólo es la parte elegante de una declaración o acuerdo para ofrecer esperanza a los habitantes de un país que sufre por el hambre de poder y riqueza por parte de líderes políticos u otros actores.514bc865f2c73_510x338

El tema llega a  nuestras computadoras u ordenadores, celulares o móviles a cualquier hora del día. Dicha tecnología  puede coadyuvar a una mayor integración de la población latinoamericana y caribeña. A pesar de que existen fronteras físicas, no debemos motivar fronteras virtuales dentro de una nación llamada Latinoamérica.

La Unión Europea señala en el Tratado de Lisboa seis valores comunitarios[1]

  1. El respeto a la dignidad humana
  2. La libertad
  3. La democracia
  4. La igualdad
  5. El estado de derecho
  6. El respeto a los derechos humanos

y que tienen como finalidad promover la paz y el bienestar de los pueblos.

Ahora bien, para tener alguna pista de los valores latinoamericanos, nos hemos remitido a la Declaración política de la V Cumbre de la Celac del 25 enero de 2017 en la República Dominicana[2].

Dicho documento comienza con el siguiente preámbulo: “Unidad dentro de la diversidad e integración latinoamericana y caribeña por el bienestar de nuestros pueblos”. Por lo tanto, se establece como una premisa y el documento debería estar impregnado de la idea anterior.

La Celac se declara como un instrumento para la promoción de los intereses comunes. Nosotros agregaríamos “y de los valores latinoamericanos”, pues los intereses comunes no necesariamente son los de sus habitantes, pueden ser intereses de gobiernos o empresas multinacionales.

Se señala que el respeto y la confianza son características necesarias para que los gobiernos logren la integración política, económica, social y cultural de la comunidad. Este argumento hace ruido porque da la impresión de que los países se sienten amenazados el uno del otro. Además, se enfoca en el Estado.

Se promueven la paz y el desarrollo inclusivo y sostenible de los pueblos para la erradicación total del hambre y la pobreza. La región habla de la pobreza, pero también la pobreza se traduce en riqueza para algunos actores internacionales. La declaración enfatiza el apoyo financiero internacional, pero éste en muchos casos no es en beneficio de las sociedades ya que los Estados pueden quedar endeudados o modificar su estructura social en pro de la erradicación de la pobreza.

Hacen alusión de principios como la soberanía, la integridad territorial y la no injerencia en los asuntos internos de los Estados, el diálogo entre las naciones, la solución  pacífica de controversias y la prohibición de la amenaza o el uso de la fuerza. Se trata de fortalecer el multilateralismo. Estos principios también manifiestan el deseo de que los Estados queden blindados frente a amenazas del exterior. Sin embargo, dónde queda un principio que haga alusión a sus habitantes, a los individuos, a las personas?

La Celac invita a establecer políticas públicas adaptadas a cada estado de modo equilibrado, inclusivo, sostenible, innovador y seguro. Llama mucho la atención: de nuevo, deben estar adaptadas a cada Estado, otra vez el Estado y su protección quedan en primer lugar.

Con lo anterior, no se desea la fractura del Estado si consideramos que es la que vela por los intereses de sus ciudadanos. Un Estado que no debería estar manipulado por intereses de ciertos grupos de poder. Un Estado, al final de cuentas, se fortalece con el bienestar de sus habitantes, debería existir una colaboración entre las instituciones del gobierno y la gente por la que trabajan; servidores públicos y ciudadanos.

Finalmente, se hace mención de los “valores” (¿podrían ser los valores latinoamericanos?) como son:

  1. La democracia
  2. El acceso al poder y su ejercicio son sujeción al Estado de Derecho
  3. El respeto a las facultades institucionales de los distintos poderes del Estado y el diálogo constructivo entre los mismos
  4. La celebración de elecciones libres, transparentes, informadas y sustentadas en sufragio universal y secreto como expresión de soberanía del pueblo.
  5. La participación ciudadana
  6. La justicia social
  7. La igualdad
  8. La lucha contra la corrupción (Estado de Derecho)
  9. Respeto a las libertades públicas reconocidas en los instrumentos internacionales

De nueva cuenta, nos confrontamos a valores destinados a la protección del Estado y su legitimidad por el pueblo, pero qué pasa cuando las opciones con las que se cuentan están contaminadas por intereses de ciertos poderes? Al final, se legitiman malos gobiernos, el pueblo legitima su propia destrucción.

Además, es bueno que puedan reconocer el respeto a las libertades públicas reconocidas por los instrumentos internacionales, pero también es mucho detalle, es como tener una libertad pero hasta aquí y no más. Esto es la manifestación de una libertad limitada, hasta donde sea conveniente por el Estado.

Regresando con los valores de la Unión europea, queremos subrayar uno en especial:

  1. El respeto a la dignidad humana

Después de repasar algunos puntos de los supuestos valores latinoamericanos, la UE pone atención a la calidad humana y es algo que no se menciona en los valores latinoamericanos. A Latinoamérica se le olvidó la persona, el individuo y sus necesidades básicas.

La UE resume todo lo que los “Estados latinoamericanos supuestamente desean” en una sola frase: el Estado de Derecho. Latinoamérica le da vuelta al respeto a la ley y con los derechos humanos es sólo un compromiso.

Como conclusión, es difícil decir que América Latina y la Unión Europea comparten valores. Latinoamérica no tiene valores y son valores que protegen y sustentan sistemas e instituciones de gobierno, que como ya hemos visto no incluyen a la persona. Son valores que van desde las instituciones de gobierno para su protección desde el interior y desde el exterior.

Frente a la actual coyuntura internacional, Latinoamérica debería motivar un debate regional sobre el tema de sus valores, mismos que se deberían manifestar al interior como al exterior y que reflejen los intereses regionales de sus ciudadanos. Los valores nos pueden dar mayor estabilidad en tiempos de incertidumbre o amenazas.

[1] https://www.agpd.es/portalwebAGPD/internacional/common/Trat_lisboa.pdf

[2] http://www.presidencia.gob.sv/wp-content/uploads/2017/01/Declaración-Política-de-Punta-Cana-V-Cumbre-CELAC-25.01.2017.pdf

A União Européia e o Brasil: uma relação com potencial

relacoes-ue-brasilDo 5 de agosto ao 18 de setembro 2016, o Rio de Janeiro foi a cena do esporte mundial. Uma ocasião para falar um pouco das relações entre o Brasil e a União Européia, que não se limitam ao comercio, senão que também implicam a política e a historia. Também aquele tema nos vai conduzir a falar um pouco sobre as relações entre o Brasil e a América do Sul já que pode explicar em parte as relações com a UE na medida em que a UE prefere negociar com o subcontinente inteiro.

Geograficamente, o Brasil é um país gigante e bem variado que produz uma grande variedade de matérias primarias. Tem fronteiras com todos os outros países da América do Sul continental, com exceção do Chile e do Equador. Entre aqueles países temos a França, com seu território da Guiana Francesa. É importante mencioná-lo porque é uma característica especial que pode explicar em parte as relações com a União Européia, facilitadas ademais pelos vínculos históricos do Brasil com Portugal. O Suriname tem influencia holandesa, e o resto da América do Sul tem influência da Espanha, então temos um subcontinente bastante uniforme que desde séculos possui uma historia vinculada com o continente europeu. Podemos dizer que em certa medida é um pouco como uma dobre identidade: americana e européia (e também africana, mas é outro tema). O Brasil não é uma exceção neste continente e, além disso, está no centro – por seu tamanho, seu peso econômico e sua posição geográfica.

Em relação com a política, o Brasil foi um dos primeiros países em estabelecer relações diplomáticas com a UE. Em efeito, as duas partes procederam na década de 1960 à troca de missões diplomáticas formais. Em 2007, a UE reconheceu o Brasil como um dos seus principais parceiros mundiais através do estabelecimento formal da Parceria Estratégica UE-Brasil: isso converteu o Brasil em um dos 10 países no mundo em ter este tipo de acordo com a UE (um de três na região da América Latina e o Caribe), o seja que o Brasil constitui um dos maiores sócios políticos e comerciais da UE no mundo. Trata-se em certa medida de um reconhecimento formal. O acordo põe cinco líneas de cooperação principais: as alterações climáticas, a energia sustentável, o combate à pobreza, o processo de integração do MERCOSUL e a estabilidade e prosperidade na América Latina. Até a presente data, foram realizados diálogos regulares em mais de 15 domínios, nomeadamente: questões políticas e de direitos humanos, ambiente e alterações climáticas, cultura e educação, transportes marítimo e aéreo, energia e ciência e tecnologia. Estes diálogos políticos não têm caráter vinculativo: são encontros onde as autoridades expõem os sucessos, os fracassos e os desafios multilaterais a vir, onde reafirmam seu compromisso por melhorar a situação, mas não dialogam dos desafios e problemas domésticos. Não têm muita incidência, mas pelo menos existem.

Em conseqüência, temos tudo para que funcione a relação, no entanto essa relação não funciona como poderia para gerar ganâncias para todos os países. A pergunta que podemos expor é a seguinte: por que as relações – não somente comerciais senão também políticas e diplomáticas – entre ambos não são melhores? Uma resposta é precisamente o Brasil: é o “B” do acrônimo B.R.I.C.S, o líder do MERCOSUL (que é o quarto bloco comercial do mundo) e do Grupo do Rio, e é o país mais importante e rico da região – deixemos a justiça social, a corrupção e as desigualdades afora já que não é o tema de hoje. No entanto, incumbe-lhe ser o líder e o sabe bem. O problema é que só pensa nos seus benefícios particulares: sabe que a UE é mais forte que a América do Sul e não quer formar uma aliança mais forte com a UE porque perderia um pouco da sua liderança na área; e também porque a UE, precisamente por ser um bloco mais forte, imporia as regras a seus sócios sul-americanos. Claro, não é o único país que pensa assim, mas é o líder e tem esse poder e esse dever de contribuir à melhora da relação. Não seria mau no absoluto se o Brasil não quisesse muita interferência européia para que a América do Sul não estivesse submetida à UE, mais essa não é a razão: a razão é o poder. Em outras palavras: o Brasil é o líder da região e não faz um bom uso desta liderança, segundo eu.

Uma ilustração é o acordo preferencial entre o MERCOSUL e a UE que está sendo negociado desde o ano 2000 – 16 anos de processo até agora – e que foi suspendido entre 2004 e 2010 por “divergências fundamentais devidas a profundas assimetrias que existem em termos de dimensão e de características econômicas entre os membros do MERCOSUL que podem traduzir-se em diferenças de capacidade”. Segundo a UE, o problema foram os países do MERCOSUL, não a UE, porém é uma frase que se aplica principalmente ao Brasil sem que a UE tenha que nomeá-lo já que é o líder. É diplomacia por parte da UE. No entanto, como vimos, como líder o Brasil quer impôr sua estrategia aos outros, mas não será fácil já que tem a tendência a pensar que pode impôr qualquer coisa a seus sócios – um pouco como o faz a UE com os países menos avançados que seus membros. O problema é que aqueles países do MERCOSUL vão ter que concordar e avançar juntos, enquanto o Brasil vai ter que liderar as negociações dentro do bloco. O objetivo do acordo é negociar um acordo comercial abrangente, que contemple não somente o comércio de bens industriais e agrícolas, mas também o comércio de serviços, a melhoria das regras relativas aos concursos públicos, a propriedade intelectual, a facilitação dos procedimentos aduaneiros e comerciais e a remoção dos obstáculos técnicos ao comércio. Em outras palavras: um acordo de livre-câmbio que deverá aumentar as oportunidades de comércio e investimento com a UE através da eliminação das barreiras pautais e não pautais.

Ademais, temos que ressaltar que a União Européia é o maior sócio do Brasil (19,5% do total do seu comércio), enquanto isso o Brasil é o décimo sócio da UE (2% do comércio da UE) – vocês já o compreenderam, a UE é mais importante para o Brasil do que o é o Brasil para a UE em termos comerciais, o que significa que o Brasil tem que fazer mais compromissos que a UE. Isso é pura lógica comercial. A UE importa principalmente matérias primarias desde o Brasil, enquanto isso o Brasil importa sobretudo produtos manufaturados da UE. Também há de destacar que a UE recusa negociar um acordo deste tipo com o Brasil como país, o que explica em parte o paro das negociações entre 2004 e 2010. A razão para isso é simples: a UE quer contribuir a promover e melhorar as relações e a cooperação regional entre os países do MERCOSUL, e também negociar de bloco a bloco ( de “igual a igual” como diz), o que significa que os paises do MERCOSUL vão ter que achar soluções para colaborar entre si. Em outras palavras: se não avançarem com o tema da integração regional, os países do MERCOSUL nunca beneficiarão de um acordo de livre-câmbio com a UE, o seja nem a Argentina, nem o Uruguai, nem o Brasil.

Mas também tem outra razão para este paro – que a UE não quer deixar a conhecer: a UE não quer importar produtos manufaturados dos paises do MERCOSUL para proteger o seu mercado doméstico, põe como uma barreira, enquanto isso quer exportar seus produtos manufaturados ao MERCOSUL, o que causa um desequilíbrio entre os dois bloques: a UE importaria matérias-primas do MERCOSUL que modificaria para exportá-las ao MERCOSUL, e o MERCOSUL não poderia exportar produtos manufaturados. Eu acho que este punto também é muito relevante para entender a situação!

Por fim, é importante destacar que a UE é o maior investidor estrangeiro no Brasil: estima-se que aproximadamente 50% do investimento direto estrangeiro provêm da UE, porém isso acontece na maioria dos países da AL. Os EE. UU ou a China não investem tanto quanto se pode crer.

aquele investimento tem um fim, e aparece importante mencionar que a UE concede financiamentos ao Brasil para levar a cabo projetos de desenvolvimento, sobretudo em matéria de direitos humanos, proteção ao ambiente, educação, saúde, agricultura sustentável e migrações. Parte daquelas subvenções é outorgada a todos os países elegíveis aos programas, no somente ao Brasil. Antes, o Brasil podia beneficiar de financiamentos adicionais que eram concedidos somente ao país, mas a partir de 2014 a UE deixou de considerar o Brasil como um país em desenvolvimento, o que se reflete em que deixou de ser elegível a programas específicos de desenvolvimento – lhes poupo os términos que usa a UE para referir-se a seus tipos de programas porque são bastante complicados e lhes confundiria.

Esta ajuda da UE, em aparência generosa, esconde algo: se a UE for o maior sócio do Brasil, não é uma coincidência, é em parte graças a estas ajudas e investimentos financeiros. Ao estar presente e visível no país, a UE se assegura, entre outras coisas, de ter uma posição importante para aceder ao mercado deste gigante país – também para a paz e os objetivos do milênio/de desenvolvimento durável. É muito importante para os seus interesses estratégicos e geopolíticos, e não somente no Brasil, mas também em todos os países da região. A UE está comprometida com ajudar, mas não a qualquer preço, pois sempre viu a cooperação ao desenvolvimento como algum tipo de negócio – e segundo eu em isso se erra, como o expliquei em meu artigo em espanhol do 16 de maio de 2016 titulado “La importancia del idioma en la diplomacia para el desarrollo de la Unión Europea”, já que vincular o desenvolvimento de um país inteiro com o seu PIB bruto não faz sentido: o Nordeste não é tão rico quanto São Paulo por exemplo. Também é uma situação que os direigentes do Brasil veem.

Outro problema que temos que considerar é a falta de concerto e de uma política comum entre as autoridades européias e brasileiras quanto aos direitos humanos: muitas vezes, a UE desde Bruxelas define em seus documentos as prioridades dos países estrangeiros sem realmente concertar-se com as autoridades desses países, induzindo assim que sabe melhor o que é bom para os países estrangeiros. É um jeito de promover e projetar uma definição da democracia que fundamentalmente lhe é própria. O resultado é que tenta melhorar a situação no Brasil apoiando às Organizações da sociedade civil – o que é legal – mas muitas vezes sem que as autoridades do país concordem – o que é ruim. Opinamos que deveria dialogar mais com as autoridades brasileiras antes de lançar uma convocatória já que não é muito bom para a diplomacia: o país mesmo sempre vai saber melhor como está a situação que uma entidade alheia, cujos diplomatas baseados em Bruxelas não sabem nada sobre a ajuda ao desenvolvimento em geral, pois a maioria das vezes são puros economistas ou políticos que nem sequer falam o idioma dos países para os que diseñham as políticas e que desconhecem totalmente a realidade desses países. Portanto, uma solução intermediária poderia consistir em delegar poderes e dar mais margem de ação às Delegações da UE nos países já que há uma Delegação em quase cada capital do mundo – no caso do Brasil, em Brasilia. Assim, a Delegação da UE no Brasil poderia discutir com as autoridades brasileiras e decidir o que é melhor para o país. Levaria tempo para concordar, mais valeria a pena já que os benefícios seriam muito maiores a meio-termo.

Tomemos como exemplo o projeto “Cidadania, comunicação e cooperação para a proteção de crianças e adolescentes da cidade de João Pessoa”, implementado entre fevereiro 2015 e fevereiro 2017. A idéia parece boa, e é um tema sumamente importante, mas foi decidido unilateralmente. “Combater a discriminação e aliviando a situação de pobreza das pessoas LGBTI no Brasil (janeiro 2015-janeiro 2018)”? Igual. Se estes projetos não tiverem o apoio do governo mesmo e das autoridades públicas desde o início, nunca vão ter sucesso a grande escala. Compreendo que não seria muito fácil, mas ganhariam em legitimidade, eficácia e eficiência. A UE tem que pôr um marco, uma folha de ruta em concertação com as autoridades brasileiras.

Para resumir, podemos dizer que a cooperação entre o Brasil e a UE é bastante desequilibrada e que carece de eficácia: por um lado, temos um continente que diz que quer ter relações de igual a igual com um país – o dar essa ilusão – mas que se comporta como se estivesse mais avançado que o Brasil e o MERCOSUL – o que é verdade, mas isso o conduz a comportar-se de maneira vaidosa. Por outro lado, temos um país que está menos desenvolvido que a UE, mas que quer ter relações de igual a igual com um continente – o dar essa ilusão – e que se comporta como si fosse superior ao resto dos países do MERCOSUL.

Aqui nos damos conta do verdadeiro problema e de que a relação não vai aprofundar-se se seguirem assim: o rumo é diferente, não querem chegar a um compromisso, cada um quer impor sua visão e seus interesses aos outros. Isso não é cooperação. Neste sentido, o Brasil tem o mesmo comportamento com o MERCOSUL e a UE que a UE com o Brasil e o MERCOSUL. Portanto, achamos que as relações têm muito potencial, mas que as partes vão ter que esforçar-se e fazer compromissos: um acordo é uma negociação, é uma cooperação. Será a única maneira de construir pontes entre os países e os povos.