Higher education: a key aspect of the EU-LAC cooperation

INTERNATIONALIZATION

“What do we want?” “Pizza and a beach body! More EU-LAC cooperation in Higher Education”!

Once upon a time, Higher Education cooperation was not needed. Erasmus was never created in Europe. Between 1987 and 2014, 3,770.000 individuals – the population of Panama – did not benefit from Erasmus. In 1987, 3,244 students from eleven countries did not embark on an international adventure, while 329,000 people – the combined populations of Barbados and Saint Kitts and Nevis – from 34 countries did not carry-out a mobility in 2013-2014. The number of beneficiaries was hence not multiplied by 100 over 27 years, and the threshold of 20% of all graduates from the European Higher Education Area having spent a period of time abroad by 2020 was never a goal. Can you imagine such a story? Luckily, all of this actually happened. Although these facts could be questions for a Friday night trivia at your designated Erasmus bar, they also show how important and attractive international mobility is in Europe.

LAC-wide, the Regional Academic Mobility for Accredited Courses at MERCOSUR-level, the Exchange and Academic Mobility Program of the Organization of Ibero-American States (68 institutions from 19 countries involved in 2016-2017), and the Pacific Alliance scholarships program (about 400 yearly) exist; however, the multiplication of LAC-integration systems attempts and the lack of higher education concerted policies between LAC-countries are clear obstacles to a truly ambitious international cooperation, while more and more young people enroll at universities and demand international possibilities.

Erasmus+, through Erasmus Mundus Joint Master Degrees (EMJMD), International Credit Mobility, Strategic Partnerships, Knowledge Alliances, Capacity Building and Jean Monnet actions, is open to LAC-countries. Nevertheless, they do not take full advantage of it: although 72 LAC-institutions (out of 242 Partner Countries institutions) are involved in at least one of the 38 selected projects of the 2016-2017 EMJMD call for proposals, the participation imbalance among LAC-countries is striking: 34% are Brazilian institutions, four countries (Brazil, Mexico, Chile and Ecuador) are home to 75% of participating LAC-institutions, only 11 LAC-countries out of 33 are represented, and none is Caribbean. Regarding Jean Monnet, none of the 198 2016-2017 selected projects involve LAC-institutions, which demonstrates a total lack of interest for and understanding of the EU. Even the Spice Girls, who sang “if you wanna be my lover, you gotta get with my friends”, originally wanted to say “if you wanna be international, you gotta get with some partners”. True story. While the word “internationalization” seems trendy in LAC and the EU and the CELAC are talking about a Euro-Latin-American Area for Higher Education, Science, Technology and Innovation, this situation is worrying, all the more so as Mexico, Brazil and the CELAC are EU-Strategic Partners. If they are indeed committed to this Area and to the EU-CELAC Academic Summits, the Brussels Declaration and the Action Plan 2015-2017, the EU-LAC cooperation must be reoriented.

Nonetheless, fear not, dear reader, for successful examples of EU-LAC cooperation exist: the Erasmus Mundus Action 2 project “Academic Mobility for Inclusive Development in Latin America” (AMIDILA), implemented between 2013 and early 2017, has been one of the most unique cooperation projects in recent years. It funded 203 mobility scholarships for students, scholars and staff from eleven Latin American and nine European universities in twelve fields related to inclusive development. It served both as a mobility program and a capacity building project since most Latin American universities were not very active internationally, making inclusion a core component institutionally as well. AMIDILA perfectly illustrates the benefits of the cooperation.

The new generation wants and needs higher education to be put at the top of the cooperation agenda, so will the October EU-CELAC Summit be a momentum for academic cooperation? Will Higher Education be at the center of EU-LAC relations in the foreseeable future? Is the EU-LAC Higher Education Area a real possibility? And most importantly: does Jon Snow really know nothing? These questions require answers, and projects and actions like AMIDILA, EMJMD, Capacity Building, Jean Monnet and International Credit Mobility seem like a worthy investment. The creation of a fund financed by European and willing LAC-countries would be a proof of commitment. “Willing”, because LAC is not an integrated area, so countries or groups of countries (ALBA, CARICOM, MERCOSUR, Pacific Alliance, SICA) ready to compromise could start partaking in it, and other members could progressively be integrated: undertaking small steps at a time is the best way forward, as it is regarding the EU-integration. In that respect, the EU-LAC Foundation would have a big role to play, while the 2017 EU-CELAC Summit represents a chance to reiterate the commitment to academic cooperation and move closer towards a common Area for Higher Education, at a time when the USA are losing interest in LAC and Erasmus celebrates 30 years.

 

 

 

 

 

 

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¿Donald Trump, maldición o ganga para México?

photo-marcha-trumpHace poco más de un mes, Donald Trump se convirtió en el nuevo Presidente de EE.UU. Puso en marcha algunas medidas, sobre todo en cuanto a la inmigración hacía los EE.UU, y asistimos alrededor del mundo en general y en América latina y México en particular a protestas de gran amplitud. Trump ha manifestado públicamente y en repetidas ocasiones un gran desdén hacia América central y México, lo que por supuesto es intolerable. Sin embargo, no entendemos porque estos países ven esto como una nueva amenaza, pues desde la administración de Bush Padre se manifestó un menosprecio hacia la región, aunque claro no públicamente sino solamente en los hechos (la idea de la construcción de un muro a la frontera entre México y EE.UU no es nada nueva, pues ya está un muro desde hace más de dos décadas y siempre se han expulsado inmigrantes ilegales a México). Por ello, no entendemos bien porque la gente está tan amarga, pues la única diferencia realmente es que él pone palabras en sus actos y dice lo que piensa. Resulta que ser honesto ahora no es nada bueno, mejor seamos todos hipócritas.

A continuación no queremos seguir la moda y quejarnos del personaje, encontramos muy exagerada la manera de hacer de los periódicos, pues nos cansan a cada rato con artículos poco elaborados sobre lo que dice/hace Trump con el fin de descreditarlo. Tampoco vamos a hablar de su política hacia la región ALC como tal. Lo que sí vamos a debatir es el lado geopolítico desde el punto de vista de México y la oportunidad que constituye la llegada al poder del Sr. Trump para América latina en general y México en particular, pues en nuestra opinión no se trata de una maldición sino de una ganga.

Algo que me llamaba mucho la atención cuando vivía en México era el doble discurso de la gente – tanto los políticos, los economistas como la gente “común y corriente”. Se queja mucho de la proximidad, la colusión y la dependencia de México hacia los EE.UU, pero al mismo tiempo no se propone ninguna solución, como si no existiera ninguna alternativa o como si fuera solamente para quejarse. En México no se marcha por cambiar esta relación de poder a nivel doméstico, pero sí se marcha masivamente en contra de Donald Trump – que es un problema exterior a México.

Nos parece bastante interesante este asunto, pues creemos que en México no se entienden bien los conceptos de amistad y cooperación/relaciones internacionales y efectivamente lo que es importante para que el país pueda avanzar: Trump al poder en EE.UU no es muy relevante para México, o mejor dicho, lo es porque la gente quiere que lo sea y le da una importancia desproporcionada. Me explico: si los mexicanos están conscientes del desequilibrio y de la dependencia hacia los EE.UU, deberían marchar por un cambio en la política exterior de México y no por un cambio en la política exterior de los EE.UU. Lo que se necesita es una toma de consciencia y un cambio de paradigma.

Por su posición geográfica, México constituye un puente entre América latina y los EE.UU. No se trata de negar esto, aunque el país no parece estar consciente/asumir esta responsabilidad puesto que no hace nada para que las relaciones entre los EE.UU y ALC sean mejores. Su política y su economía están completamente dirigidas hacia los EE.UU, aunque no es algo recíproco. Por el otro lado, su cultura y su historia están muy entrelazadas con los países de América latina. En este sentido, se puede decir que su mente está orientada hacia los EE.UU y su corazón hacia América latina, y pues su mente le gana fácilmente a su corazón. Creemos firmemente que ya llegó la hora para que el país se decida por un cambio.

Además, pensamos que esta dependencia no-recíproca hacia los EE.UU es malsana, pues hay que mirar hacia otros horizontes. La cooperación política y económica con el resto de ALC es casi inexistente y los gobiernos sucesivos no parecen a favor de incrementarla: la Alianza del Pacífico es pura teoría, pues no existen iniciativas en su seno y hasta se paga una tasa de reciprocidad entre ciudadanos chilenos y mexicanos al ingresar por vía aérea al otro país. La creación de la Comunidad de Estados latinoamericanos y caribeños (CELAC), por su parte, constituye un gran paso hacia adelante, pero por el momento nada más es un foro de debate del cual tampoco emergen nuevas iniciativas a escala de la región ALC. México, por ser el país más dependiente de EE.UU en la región, debería presionar a los demás países para que se concrete una mayor cooperación y, diríamos nosotros, hasta debería proponer las bases para proceder a cierto nivel de integración a escala latinoamericana y caribeña.

Los EE.UU crearon el TLCAN (el NAFTA por sus siglas en inglés) con México y la OEA con ALC para tener cierto control sobre los asuntos internos de los países latinoamericanos y caribeños. No cabe duda que el TLCAN le haya hecho más daño que favor a México y que la OEA concretamente no haya servido de mucho. La cooperación en materia de lucha contra el crimen organizado y el tráfico de drogas está diseñada para servir los intereses de los EE.UU y no los de México y el balance de comercio está a favor de los EE.UU. Desde un punto de vista ajeno a la región, parece aberrante que México siga así. El futuro está con otros actores que no le van a imponer lo que quieran: en primer lugar están los países de ALC y en segundo lugar, la Unión Europea (UE). Cualquier país necesita un equilibrio, no puede estar dependiente de un solo país/región ya que luego no tiene palanca para cambiar la relación de poder, está sometido a las fuerzas que rigen su único socio y no puede decidir de su destino. Es contrario a la noción de globalización y es exactamente lo que pasa en el caso de México.

En este sentido, vemos dos herramientas en las cuales México debe apoyarse: primero, el Acuerdo Global que rige las relaciones entre México y la UE y que entró en vigor en el año 2000, y segundo la CELAC.

México es uno de los diez socios estratégicos de la UE a nivel mundial. Beneficia en este sentido de una cooperación especial con la UE que no aprovecha a su máximo, pues las relaciones están estancadas desde hace años. El Acuerdo Global entre México y la UE, que abarca muchos temas como la protección de los derechos humanos, la lucha contra la corrupción, la educación superior y la investigación científica, el medio-ambiente, etc., actualmente se encuentra en proceso de modernización para dar un nuevo impulso a esta cooperación. Recordamos que la UE es el mayor contribuidor extranjero a la cooperación al desarrollo de México mediante el financiamiento de programas y proyectos, además de ser el principal inversor extranjero en el país. También se organizan varios tipos de diálogos sectoriales (derechos humanos, etc.) y políticos de alto nivel (Comités Conjuntos, Cumbres, etc.).

Esta cooperación no es perfecta, pero la UE claramente es el socio extranjero de México que más está comprometido con la cooperación al desarrollo del país. La mayoría de esta cooperación es de un sólo sentido, viene del lado de la UE que literalmente proporciona dinero y consejos a México sin que México no tenga nada que hacer. Sin embargo, desde el 2014 la UE gradualmente ha empezado a cansarse de ver que México no está respondiendo bien a esta cooperación, pues parece que solamente quiere tomar el dinero de la UE – o sea de los contribuyentes europeos como yo – y ya. No le da nada en retorno a la UE. No queremos decir que tiene que otorgarle favores a cambio, pero por lo menos podría mostrar cierto grado de agradecimiento, lo que ni siquiera hace, pues toma y no da.

En cambio, ¿qué es lo que hacen los EE.UU para contribuir al desarrollo social, económico y político de México? ¿Otorgan financiamientos para mejorar la situación de los derechos humanos o combatir la corrupción? ¿Invierten millones y millones de dólares en el país? ¿Organizan diálogos sectoriales? ¿Financian proyectos de investigadores mexicanos de I&D? No, nada de eso. Exportan botellas de Coca Cola, papas fritas y Wal Mart ¡y aumenta la obesidad! Éste es el legado de los EE.UU en México. Entonces los EE.UU no contribuyen a nada, pero sí reciben todo el agradecimiento de México. ¿Será que los mexicanos son masoquistas? Además, estamos convencidos de que los lazos históricos, culturales y lingüísticos son mucho mayores con la UE que con los EE.UU. Esto también debe contar a la hora de elegir los socios.

Tienen que despertarse, mexicanos, porque en unos años más será demasiado tarde, la UE no querrá contribuir más al desarrollo de México ni reforzar los lazos porque habrá encontrado otros socios. Nos encontramos en un periodo clave en nuestras relaciones. Por favor, decídanse ahora antes de que sea demasiado tarde.

La cooperación con ALC tampoco se encuentra en una buena etapa, aunque es aún más importante que la con la UE. Los países de la región están frente a los mismos desafíos políticos, económicos y sociales – con ciertas diferencias y grados según los países, pero de manera general sí son similares. Si se considera que el mundo es globalizado y que las relaciones internacionales son inevitables y constituyen una respuesta a la globalización, entonces es sorprendente que la cooperación intrarregional no sea mayor.

Las exportaciones de los países ALC hacia el exterior se contrajeron de un 13% en el 2015 según informa la CEPAL, lo que significa que los socios habituales de la región como la UE pierden interés. Y aún peor, las exportaciones intrarregionales de ALC ¡se cayeron un 21%! Por ello, la integración intrarregional constituye una respuesta efectiva ya que tiene mucho potencial, debe de ser una prioridad para la región. Destaca la CEPAL que “[es necesario] que la región ponga mayor énfasis en el comercio intrarregional, en afianzar la implementación de la facilitación del comercio – para que bajen los costos del intercambio entre los países – y en la coordinación y negociación en bloque frente a los grandes jugadores comerciales internacionales”. Creemos que México, por ser uno de los países más grandes, poblados e importantes de la región, debe mostrar el camino y guiar a los países más pequeños. Eso está en el interés de todos.

No consideramos que la Alianza del Pacífico sea una buena respuesta a este problema, pues abarca solamente a cuatro países. El futuro de ALC no se encuentra en las tentativas de organizaciones subregionales como MERCOSUR, SICA, ALBA o CARICOM tampoco, sino en la CELAC, conformada por los 33 países de ALC. Las demás tentativas sólo pueden constituir pasos hacia la integración regional ya que un bloque de países, al tener una posición común, sí puede llegar a un acuerdo más amplio con otro bloque y hacer de la integración regional un éxito, pero en ningún caso constituyen una solución a largo plazo. Por el momento, confiamos que la CELAC puede convertirse a medio plazo en una alternativa a la OEA sin la tutela de los EE.UU. Hay que avanzar teniendo esta idea en mente. Mientras se concretan las organizaciones de integración subregionales, es lo a que debe apuntar la CELAC.

La UE, en este sentido, lo ha entendido desde la creación de la CELAC en el 2010 y por ello incita la cooperación en su marco al mantener diálogos de alto nivel CELAC-UE, pues es la única manera de negociar de igual a igual y restablecer el desequilibrio estructural de una cooperación/un acuerdo entre un país como México y un bloque como la UE.

Por la dignidad de México, aléjense de los EE.UU e incrementen la cooperación intrarregional con ALC e interregional con la UE. Creen puentes con el mundo y no solamente con su vecino. #RespetoMéxico.

Los inexistentes valores latinoamericanos

Podríamos decir que los “valores” sirven como una hoja de ruta en momentos cruciales de los Estados o Regiones en el mundo. Los valores pueden darnos una luz en la oscuridad y certeza cuando se presenta la duda por parte de los individuos preocupados por las acciones de sus servidores públicos, tomadores de decisiones o líderes políticos.

Sin estos valores, se puede manifestar o motivar la incertidumbre, la inseguridad, el miedo, la amenaza o la violencia. Estos valores pueden contener los elementos más básicos para el desarrollo individuo y del individuo en la sociedad.

Por otro lado, los valores pueden confrontarse en una movilización internacional de ideologías o en un debate de ideas entre regiones que implicaría ya sea la fortaleza, mejora o supresión de dichos argumentos.

Los valores son comunes en una región dada, pero también pueden existir intereses comunes con otras regiones del mundo.

Actualmente, el tema ya no sólo es la parte elegante de una declaración o acuerdo para ofrecer esperanza a los habitantes de un país que sufre por el hambre de poder y riqueza por parte de líderes políticos u otros actores.514bc865f2c73_510x338

El tema llega a  nuestras computadoras u ordenadores, celulares o móviles a cualquier hora del día. Dicha tecnología  puede coadyuvar a una mayor integración de la población latinoamericana y caribeña. A pesar de que existen fronteras físicas, no debemos motivar fronteras virtuales dentro de una nación llamada Latinoamérica.

La Unión Europea señala en el Tratado de Lisboa seis valores comunitarios[1]

  1. El respeto a la dignidad humana
  2. La libertad
  3. La democracia
  4. La igualdad
  5. El estado de derecho
  6. El respeto a los derechos humanos

y que tienen como finalidad promover la paz y el bienestar de los pueblos.

Ahora bien, para tener alguna pista de los valores latinoamericanos, nos hemos remitido a la Declaración política de la V Cumbre de la Celac del 25 enero de 2017 en la República Dominicana[2].

Dicho documento comienza con el siguiente preámbulo: “Unidad dentro de la diversidad e integración latinoamericana y caribeña por el bienestar de nuestros pueblos”. Por lo tanto, se establece como una premisa y el documento debería estar impregnado de la idea anterior.

La Celac se declara como un instrumento para la promoción de los intereses comunes. Nosotros agregaríamos “y de los valores latinoamericanos”, pues los intereses comunes no necesariamente son los de sus habitantes, pueden ser intereses de gobiernos o empresas multinacionales.

Se señala que el respeto y la confianza son características necesarias para que los gobiernos logren la integración política, económica, social y cultural de la comunidad. Este argumento hace ruido porque da la impresión de que los países se sienten amenazados el uno del otro. Además, se enfoca en el Estado.

Se promueven la paz y el desarrollo inclusivo y sostenible de los pueblos para la erradicación total del hambre y la pobreza. La región habla de la pobreza, pero también la pobreza se traduce en riqueza para algunos actores internacionales. La declaración enfatiza el apoyo financiero internacional, pero éste en muchos casos no es en beneficio de las sociedades ya que los Estados pueden quedar endeudados o modificar su estructura social en pro de la erradicación de la pobreza.

Hacen alusión de principios como la soberanía, la integridad territorial y la no injerencia en los asuntos internos de los Estados, el diálogo entre las naciones, la solución  pacífica de controversias y la prohibición de la amenaza o el uso de la fuerza. Se trata de fortalecer el multilateralismo. Estos principios también manifiestan el deseo de que los Estados queden blindados frente a amenazas del exterior. Sin embargo, dónde queda un principio que haga alusión a sus habitantes, a los individuos, a las personas?

La Celac invita a establecer políticas públicas adaptadas a cada estado de modo equilibrado, inclusivo, sostenible, innovador y seguro. Llama mucho la atención: de nuevo, deben estar adaptadas a cada Estado, otra vez el Estado y su protección quedan en primer lugar.

Con lo anterior, no se desea la fractura del Estado si consideramos que es la que vela por los intereses de sus ciudadanos. Un Estado que no debería estar manipulado por intereses de ciertos grupos de poder. Un Estado, al final de cuentas, se fortalece con el bienestar de sus habitantes, debería existir una colaboración entre las instituciones del gobierno y la gente por la que trabajan; servidores públicos y ciudadanos.

Finalmente, se hace mención de los “valores” (¿podrían ser los valores latinoamericanos?) como son:

  1. La democracia
  2. El acceso al poder y su ejercicio son sujeción al Estado de Derecho
  3. El respeto a las facultades institucionales de los distintos poderes del Estado y el diálogo constructivo entre los mismos
  4. La celebración de elecciones libres, transparentes, informadas y sustentadas en sufragio universal y secreto como expresión de soberanía del pueblo.
  5. La participación ciudadana
  6. La justicia social
  7. La igualdad
  8. La lucha contra la corrupción (Estado de Derecho)
  9. Respeto a las libertades públicas reconocidas en los instrumentos internacionales

De nueva cuenta, nos confrontamos a valores destinados a la protección del Estado y su legitimidad por el pueblo, pero qué pasa cuando las opciones con las que se cuentan están contaminadas por intereses de ciertos poderes? Al final, se legitiman malos gobiernos, el pueblo legitima su propia destrucción.

Además, es bueno que puedan reconocer el respeto a las libertades públicas reconocidas por los instrumentos internacionales, pero también es mucho detalle, es como tener una libertad pero hasta aquí y no más. Esto es la manifestación de una libertad limitada, hasta donde sea conveniente por el Estado.

Regresando con los valores de la Unión europea, queremos subrayar uno en especial:

  1. El respeto a la dignidad humana

Después de repasar algunos puntos de los supuestos valores latinoamericanos, la UE pone atención a la calidad humana y es algo que no se menciona en los valores latinoamericanos. A Latinoamérica se le olvidó la persona, el individuo y sus necesidades básicas.

La UE resume todo lo que los “Estados latinoamericanos supuestamente desean” en una sola frase: el Estado de Derecho. Latinoamérica le da vuelta al respeto a la ley y con los derechos humanos es sólo un compromiso.

Como conclusión, es difícil decir que América Latina y la Unión Europea comparten valores. Latinoamérica no tiene valores y son valores que protegen y sustentan sistemas e instituciones de gobierno, que como ya hemos visto no incluyen a la persona. Son valores que van desde las instituciones de gobierno para su protección desde el interior y desde el exterior.

Frente a la actual coyuntura internacional, Latinoamérica debería motivar un debate regional sobre el tema de sus valores, mismos que se deberían manifestar al interior como al exterior y que reflejen los intereses regionales de sus ciudadanos. Los valores nos pueden dar mayor estabilidad en tiempos de incertidumbre o amenazas.

[1] https://www.agpd.es/portalwebAGPD/internacional/common/Trat_lisboa.pdf

[2] http://www.presidencia.gob.sv/wp-content/uploads/2017/01/Declaración-Política-de-Punta-Cana-V-Cumbre-CELAC-25.01.2017.pdf

A União Européia e o Brasil: uma relação com potencial

relacoes-ue-brasilDo 5 de agosto ao 18 de setembro 2016, o Rio de Janeiro foi a cena do esporte mundial. Uma ocasião para falar um pouco das relações entre o Brasil e a União Européia, que não se limitam ao comercio, senão que também implicam a política e a historia. Também aquele tema nos vai conduzir a falar um pouco sobre as relações entre o Brasil e a América do Sul já que pode explicar em parte as relações com a UE na medida em que a UE prefere negociar com o subcontinente inteiro.

Geograficamente, o Brasil é um país gigante e bem variado que produz uma grande variedade de matérias primarias. Tem fronteiras com todos os outros países da América do Sul continental, com exceção do Chile e do Equador. Entre aqueles países temos a França, com seu território da Guiana Francesa. É importante mencioná-lo porque é uma característica especial que pode explicar em parte as relações com a União Européia, facilitadas ademais pelos vínculos históricos do Brasil com Portugal. O Suriname tem influencia holandesa, e o resto da América do Sul tem influência da Espanha, então temos um subcontinente bastante uniforme que desde séculos possui uma historia vinculada com o continente europeu. Podemos dizer que em certa medida é um pouco como uma dobre identidade: americana e européia (e também africana, mas é outro tema). O Brasil não é uma exceção neste continente e, além disso, está no centro – por seu tamanho, seu peso econômico e sua posição geográfica.

Em relação com a política, o Brasil foi um dos primeiros países em estabelecer relações diplomáticas com a UE. Em efeito, as duas partes procederam na década de 1960 à troca de missões diplomáticas formais. Em 2007, a UE reconheceu o Brasil como um dos seus principais parceiros mundiais através do estabelecimento formal da Parceria Estratégica UE-Brasil: isso converteu o Brasil em um dos 10 países no mundo em ter este tipo de acordo com a UE (um de três na região da América Latina e o Caribe), o seja que o Brasil constitui um dos maiores sócios políticos e comerciais da UE no mundo. Trata-se em certa medida de um reconhecimento formal. O acordo põe cinco líneas de cooperação principais: as alterações climáticas, a energia sustentável, o combate à pobreza, o processo de integração do MERCOSUL e a estabilidade e prosperidade na América Latina. Até a presente data, foram realizados diálogos regulares em mais de 15 domínios, nomeadamente: questões políticas e de direitos humanos, ambiente e alterações climáticas, cultura e educação, transportes marítimo e aéreo, energia e ciência e tecnologia. Estes diálogos políticos não têm caráter vinculativo: são encontros onde as autoridades expõem os sucessos, os fracassos e os desafios multilaterais a vir, onde reafirmam seu compromisso por melhorar a situação, mas não dialogam dos desafios e problemas domésticos. Não têm muita incidência, mas pelo menos existem.

Em conseqüência, temos tudo para que funcione a relação, no entanto essa relação não funciona como poderia para gerar ganâncias para todos os países. A pergunta que podemos expor é a seguinte: por que as relações – não somente comerciais senão também políticas e diplomáticas – entre ambos não são melhores? Uma resposta é precisamente o Brasil: é o “B” do acrônimo B.R.I.C.S, o líder do MERCOSUL (que é o quarto bloco comercial do mundo) e do Grupo do Rio, e é o país mais importante e rico da região – deixemos a justiça social, a corrupção e as desigualdades afora já que não é o tema de hoje. No entanto, incumbe-lhe ser o líder e o sabe bem. O problema é que só pensa nos seus benefícios particulares: sabe que a UE é mais forte que a América do Sul e não quer formar uma aliança mais forte com a UE porque perderia um pouco da sua liderança na área; e também porque a UE, precisamente por ser um bloco mais forte, imporia as regras a seus sócios sul-americanos. Claro, não é o único país que pensa assim, mas é o líder e tem esse poder e esse dever de contribuir à melhora da relação. Não seria mau no absoluto se o Brasil não quisesse muita interferência européia para que a América do Sul não estivesse submetida à UE, mais essa não é a razão: a razão é o poder. Em outras palavras: o Brasil é o líder da região e não faz um bom uso desta liderança, segundo eu.

Uma ilustração é o acordo preferencial entre o MERCOSUL e a UE que está sendo negociado desde o ano 2000 – 16 anos de processo até agora – e que foi suspendido entre 2004 e 2010 por “divergências fundamentais devidas a profundas assimetrias que existem em termos de dimensão e de características econômicas entre os membros do MERCOSUL que podem traduzir-se em diferenças de capacidade”. Segundo a UE, o problema foram os países do MERCOSUL, não a UE, porém é uma frase que se aplica principalmente ao Brasil sem que a UE tenha que nomeá-lo já que é o líder. É diplomacia por parte da UE. No entanto, como vimos, como líder o Brasil quer impôr sua estrategia aos outros, mas não será fácil já que tem a tendência a pensar que pode impôr qualquer coisa a seus sócios – um pouco como o faz a UE com os países menos avançados que seus membros. O problema é que aqueles países do MERCOSUL vão ter que concordar e avançar juntos, enquanto o Brasil vai ter que liderar as negociações dentro do bloco. O objetivo do acordo é negociar um acordo comercial abrangente, que contemple não somente o comércio de bens industriais e agrícolas, mas também o comércio de serviços, a melhoria das regras relativas aos concursos públicos, a propriedade intelectual, a facilitação dos procedimentos aduaneiros e comerciais e a remoção dos obstáculos técnicos ao comércio. Em outras palavras: um acordo de livre-câmbio que deverá aumentar as oportunidades de comércio e investimento com a UE através da eliminação das barreiras pautais e não pautais.

Ademais, temos que ressaltar que a União Européia é o maior sócio do Brasil (19,5% do total do seu comércio), enquanto isso o Brasil é o décimo sócio da UE (2% do comércio da UE) – vocês já o compreenderam, a UE é mais importante para o Brasil do que o é o Brasil para a UE em termos comerciais, o que significa que o Brasil tem que fazer mais compromissos que a UE. Isso é pura lógica comercial. A UE importa principalmente matérias primarias desde o Brasil, enquanto isso o Brasil importa sobretudo produtos manufaturados da UE. Também há de destacar que a UE recusa negociar um acordo deste tipo com o Brasil como país, o que explica em parte o paro das negociações entre 2004 e 2010. A razão para isso é simples: a UE quer contribuir a promover e melhorar as relações e a cooperação regional entre os países do MERCOSUL, e também negociar de bloco a bloco ( de “igual a igual” como diz), o que significa que os paises do MERCOSUL vão ter que achar soluções para colaborar entre si. Em outras palavras: se não avançarem com o tema da integração regional, os países do MERCOSUL nunca beneficiarão de um acordo de livre-câmbio com a UE, o seja nem a Argentina, nem o Uruguai, nem o Brasil.

Mas também tem outra razão para este paro – que a UE não quer deixar a conhecer: a UE não quer importar produtos manufaturados dos paises do MERCOSUL para proteger o seu mercado doméstico, põe como uma barreira, enquanto isso quer exportar seus produtos manufaturados ao MERCOSUL, o que causa um desequilíbrio entre os dois bloques: a UE importaria matérias-primas do MERCOSUL que modificaria para exportá-las ao MERCOSUL, e o MERCOSUL não poderia exportar produtos manufaturados. Eu acho que este punto também é muito relevante para entender a situação!

Por fim, é importante destacar que a UE é o maior investidor estrangeiro no Brasil: estima-se que aproximadamente 50% do investimento direto estrangeiro provêm da UE, porém isso acontece na maioria dos países da AL. Os EE. UU ou a China não investem tanto quanto se pode crer.

aquele investimento tem um fim, e aparece importante mencionar que a UE concede financiamentos ao Brasil para levar a cabo projetos de desenvolvimento, sobretudo em matéria de direitos humanos, proteção ao ambiente, educação, saúde, agricultura sustentável e migrações. Parte daquelas subvenções é outorgada a todos os países elegíveis aos programas, no somente ao Brasil. Antes, o Brasil podia beneficiar de financiamentos adicionais que eram concedidos somente ao país, mas a partir de 2014 a UE deixou de considerar o Brasil como um país em desenvolvimento, o que se reflete em que deixou de ser elegível a programas específicos de desenvolvimento – lhes poupo os términos que usa a UE para referir-se a seus tipos de programas porque são bastante complicados e lhes confundiria.

Esta ajuda da UE, em aparência generosa, esconde algo: se a UE for o maior sócio do Brasil, não é uma coincidência, é em parte graças a estas ajudas e investimentos financeiros. Ao estar presente e visível no país, a UE se assegura, entre outras coisas, de ter uma posição importante para aceder ao mercado deste gigante país – também para a paz e os objetivos do milênio/de desenvolvimento durável. É muito importante para os seus interesses estratégicos e geopolíticos, e não somente no Brasil, mas também em todos os países da região. A UE está comprometida com ajudar, mas não a qualquer preço, pois sempre viu a cooperação ao desenvolvimento como algum tipo de negócio – e segundo eu em isso se erra, como o expliquei em meu artigo em espanhol do 16 de maio de 2016 titulado “La importancia del idioma en la diplomacia para el desarrollo de la Unión Europea”, já que vincular o desenvolvimento de um país inteiro com o seu PIB bruto não faz sentido: o Nordeste não é tão rico quanto São Paulo por exemplo. Também é uma situação que os direigentes do Brasil veem.

Outro problema que temos que considerar é a falta de concerto e de uma política comum entre as autoridades européias e brasileiras quanto aos direitos humanos: muitas vezes, a UE desde Bruxelas define em seus documentos as prioridades dos países estrangeiros sem realmente concertar-se com as autoridades desses países, induzindo assim que sabe melhor o que é bom para os países estrangeiros. É um jeito de promover e projetar uma definição da democracia que fundamentalmente lhe é própria. O resultado é que tenta melhorar a situação no Brasil apoiando às Organizações da sociedade civil – o que é legal – mas muitas vezes sem que as autoridades do país concordem – o que é ruim. Opinamos que deveria dialogar mais com as autoridades brasileiras antes de lançar uma convocatória já que não é muito bom para a diplomacia: o país mesmo sempre vai saber melhor como está a situação que uma entidade alheia, cujos diplomatas baseados em Bruxelas não sabem nada sobre a ajuda ao desenvolvimento em geral, pois a maioria das vezes são puros economistas ou políticos que nem sequer falam o idioma dos países para os que diseñham as políticas e que desconhecem totalmente a realidade desses países. Portanto, uma solução intermediária poderia consistir em delegar poderes e dar mais margem de ação às Delegações da UE nos países já que há uma Delegação em quase cada capital do mundo – no caso do Brasil, em Brasilia. Assim, a Delegação da UE no Brasil poderia discutir com as autoridades brasileiras e decidir o que é melhor para o país. Levaria tempo para concordar, mais valeria a pena já que os benefícios seriam muito maiores a meio-termo.

Tomemos como exemplo o projeto “Cidadania, comunicação e cooperação para a proteção de crianças e adolescentes da cidade de João Pessoa”, implementado entre fevereiro 2015 e fevereiro 2017. A idéia parece boa, e é um tema sumamente importante, mas foi decidido unilateralmente. “Combater a discriminação e aliviando a situação de pobreza das pessoas LGBTI no Brasil (janeiro 2015-janeiro 2018)”? Igual. Se estes projetos não tiverem o apoio do governo mesmo e das autoridades públicas desde o início, nunca vão ter sucesso a grande escala. Compreendo que não seria muito fácil, mas ganhariam em legitimidade, eficácia e eficiência. A UE tem que pôr um marco, uma folha de ruta em concertação com as autoridades brasileiras.

Para resumir, podemos dizer que a cooperação entre o Brasil e a UE é bastante desequilibrada e que carece de eficácia: por um lado, temos um continente que diz que quer ter relações de igual a igual com um país – o dar essa ilusão – mas que se comporta como se estivesse mais avançado que o Brasil e o MERCOSUL – o que é verdade, mas isso o conduz a comportar-se de maneira vaidosa. Por outro lado, temos um país que está menos desenvolvido que a UE, mas que quer ter relações de igual a igual com um continente – o dar essa ilusão – e que se comporta como si fosse superior ao resto dos países do MERCOSUL.

Aqui nos damos conta do verdadeiro problema e de que a relação não vai aprofundar-se se seguirem assim: o rumo é diferente, não querem chegar a um compromisso, cada um quer impor sua visão e seus interesses aos outros. Isso não é cooperação. Neste sentido, o Brasil tem o mesmo comportamento com o MERCOSUL e a UE que a UE com o Brasil e o MERCOSUL. Portanto, achamos que as relações têm muito potencial, mas que as partes vão ter que esforçar-se e fazer compromissos: um acordo é uma negociação, é uma cooperação. Será a única maneira de construir pontes entre os países e os povos.

La Présidence slovaque marquée par le désintérêt envers l’Amérique latine et un émoticône qui se transforme

La Slovaquie est actuellement (1 juillet – 31 décembre  2016) Président du Conseil de l’Union Européenne. Pour cette raison, il apparaît intéressant de savoir si pendant sa présidence il y aura ne serait-ce qu’un peu d’intérêt envers les pays latins d’Am20160701-SKpresidencyBannerérique.

Spécifiquement, je pense que les pays périphériques devraient travailler ensemble et se connaître plus entre eux. Je ne pense pas qu’il soit bon que ces types de pays restent dans leur (s) micro-région (s) – par exemple les Balkans, les Caraïbes, l’Amérique du sud – de telle sorte que les informations reçues concernent exclusivement le pays en question, voire le pays ainsi qu’un autre pays plus puissant mais toujours dans le même ensemble géographique : Chili-EUA [1], Argentine-EUA, Mexique-EUA, Slovaquie-UE-Allemagne, Irlande-UE-Royaume uni, etc.

Comme je viens de le dire, je crois que les pays périphériques devraient collaborer plus et de manière plus constante, en évitant les divisions et la création de nouvelles organisations, et surtout sans l’intervention d’un pays puissant. Cela donnerait grosso modo la connaissance et le flux d’informations Chili-Mexique-Colombie-Pérou (au niveau régional), ou Mexique-Chili-Colombie-Pérou avec Roumanie-Slovaquie-Irlande-Bulgarie (au niveau birégional) par exemple.

Les objectifs de l’UE sont fixés par tous les pays membres (dans l’idéal :P, mais on ne sait jamais vraiment dans quelle mesure et jusqu’à quel point), et la question latino-américaine sera toujours présente dans la politique extérieure européenne. Néanmoins, le pays qui a la présidence peut mettre l’accent sur certains sujets, ce que nous pouvons apercevoir facilement.

Cet article va commencer par traiter l’intérêt historique de la Slovaquie pour les pays latino-américains. Ensuite, nous étudierons les objectifs de la politique extérieure de la présidence du Conseil de l’UE,  et nous terminerons par une petite conclusion.

L’approche de la Slovaquie avec les pays latino-américains s’est historiquement constituée autour de l’étude des langues. Nous pouvons diviser cette approche en deux périodes :

Avant 1989 : Cuba est la fenêtre du monde hispanophone. [2]

– Il y a un réseau d’Ambassades slovaques distribué en Amérique latine (19 en total).

– Cuba a une place géostratégique de par le fait qu’elle constitue le point de contact avec le monde latino-américain.

– L’Espagnol est enseigné dans 5 universités et quelques écoles secondaires.

– En 1980, l’Université de Comenio établit une Licence de portugais.

– À cette époque-là,  il y avait un total de 350 ouvriers ibéro-américains en Slovaquie.

– Les études ibéro-américaines se cantonnent aux études linguistiques et philologiques.

 

Après 1989 : la fin de la Guerre Froide, la chute de Cuba et la puissance de l’Espagne.

– L’intérêt slovaque pour les thèmes latino-américains diminue car il y a une volonté de connaître plus l’Europe occidentale et les États-Unis.

– Pour cette dernière raison, la Slovaquie continue à s’intéresser à la péninsule ibérique européenne, mais pas au sous-continent américain.

– Par contre, la démocratisation appuie les relations individuelles et informelles.

– A cette époque-là, l’Institut bilingue slovaque-espagnol est établi.

 

La Slovaquie – l’UE et la stratégie extérieure

Malheureusement, nous pouvons dire que la première perception que nous avons de la situation est qu’il n’y a pas un intérêt évident pour les pays hispanophones. La page officielle (www.eu2016.sk)  n’est pas en espagnol, elle est exclusivement dans les langues de travail de l’UE  (allemand, anglais et français). Je comprends qu’il soit impossible de faire la page dans toute les langues, mais ce serait un fort symbole que d’avoir un petit message de bienvenue en espagnol.

Selon sa page officielle, la Slovaquie cherche une Europe pleinement engagée sur la scène mondiale. Toutefois, cette idée se concentre sur les pays voisins de l’Europe de l’Est et les pays atlantiques – nous pouvons traduire “atlantiques” par le Canada et surtout l’Amérique ; pour les latino-américains, “l’Amérique” c’est les États-Unis : nous nous trouvons dans une époque dans laquelle “Amérique” n’est pas un terme forcément très bien vu par l’opinion publique et du coup, il a fallu trouver un terme équivalent, transatlantique.

Ensuite, le renforcement des relations avec les pays stratégiques – c’est-à-dire les pays qui font partie de l’OTAN – constitue une autre priorité. Pour l’UE, travailler étroitement avec cette organisation est la garantie d’une participation pleine de l’UE sur la scène mondiale. Selon moi, ce point est directement lié aux actions dangereuses et menaçantes de la Russie envers les pays d’Europe Centrale et les pays baltes.

Troisième point, les priorités sont marquées par la sécurité et la défense, en passant par  les menaces hybrides [3]. Les menaces hybrides sont ainsi devenues les plus importantes de toutes les menaces. Cette idée peut comprendre des choses relativement basiques (des situations auxquelles nous sommes confrontés tous les jours), comme le flux d’informations, la publicité/la propagande, les manifestations pour exiger des droits, les regroupements pour partager des idées,  les applications pour les smartphones, les cyberattaques, etc. Les menaces hybrides sont cependant une idée très vague : pour l’Amérique latine, une idée dangereuse peut par exemple être une idée liée à la corruption du gouvernement du Mexique, qui peut invoquer une menace hybride lorsqu’une situation n’est pas dans les intérêts d’une personne en particulier ou d’un groupe de personnes au pouvoir. Cette idée de menace hybride ne serait pas différente en Europe.

Dans un quatrième temps, la Slovaquie travaillera autour des objectifs du développement dans le cadre de l’Agenda 2030 de l’ONU, ce qui implique l’articulation des dimensions intérieure et extérieure de cet agenda. Par contre, la présidence souligne une nouvelle fois l’importance d’une interconnexion des politiques de sécurité et de développement économique, social et environnemental.

La question des liens qu’ont les partenaires avec le pays qui a la présidence du Conseil de l’UE est aussi présente. Nous pouvons clairement voir sur la page officielle diverses entreprises : parmi les plus connues figurent Peugeot, Citroën, Orange, Microsoft, etc. Nous sommes dans un monde où toutes les activités du gouvernement sont sponsorisées et où la relation du gouvernement avec le secteur privé n’est pas cachée. D’un coté c’est bien que cette situation soit rendue publique ; par contre, j’espère que ces compagnies ne sont pas les seules à obtenir des privilèges pour le simple fait d’être partenaires.

Finalement, je voudrais souligner que le logo de la Slovaquie semble très positif et souriant (et pour cause, il s’agit d’un émoticône). Toutefois, la page mentionne que le logo peut changer de visage. Nous verrons ainsi si le smiley sera toujours heureux et s’il travaillera pour la population, ou si la Slovaquie va nous montrer un faux visage, c’est-à-dire un masque. Un masque qui a une stratégie internationale marquée par sa localisation, la défense, les relations transatlantiques, le privé et l’éloignement de l’Amérique latine. Peut-être même trouverons-nous un émoticône fâché.

[1] Les États-Unis d’Amérique

[2] Lenghardtová, Jana, Los estudios iberoamericanos en Eslovaquia, “Revista Europea de Estudios Latinoamericanos y del Caribe”, 27 de abril de 2002.  http://www.cedla.uva.nl/50_publications/pdf/revista/72RevistaEuropea/72_Lenghardtova.pdf

[3] La guerre hybride est un conflit lié à des menaces intérieures ou extérieures d’un pays, où plusieurs types d’hostilités sont utilisés simultanément : des forces militaires conventionnelles, une tactique de forces militaires irrégulières, ainsi que des activités illégitimes visant à déstabiliser la situation.

La moda de la incertidumbre, el Brexit y Latinoamérica

En las próximas líneas enunciaremos una serie de hechos que se pudieron percibir entorno al referéndum inglés; en segundo lugar hay que tener presente dos puntos que están interconectados pero que se mueven a su propio ritmo: el económico y el político.

El mundo bajo la incertidumbre y hechos virales

El referéndum se llevó a cabo el día jueves 23 de junio de 2016. Días antes, se podía apreciar que hubo una gran campaña sobre los puntos negativos de la salida del RU (Reino Unido) de la UE, por lo menos por parte de la UE (Euronews no se dio abasto para señalar la posible catástrofe) y por algunas portadas de diarios ingleses que llegaron a manifestar por Twitter; en pocas palabras, presentaban un escenario catastrófico.

El debate se llevó a tal grado, pasando de las ideas a la confrontación física, que el ejemplo más significativo fue el asesinato de la diputada laborista Jo Cox. Llegué a pensar que era un hecho que no ganaría el Brexit, pero se comenzó a desarrollar un ambiente de miedo.

Durante el voto, las encuestadoras preconizaban la permanencia del RU en la UE en alrededor de un 52%, información que salía en los titulares. Discurríamos que no se presentaba una tendencia clara, por lo que había que esperar hasta que se diera el resultado final. Mientras se hacía el conteo de los votos, los medios daban a conocer que casi iba ganando la permanencia, hasta que se anunció el resultado definitivo. Un ambiente incierto  se podía leer o escuchar en el mundo virtual de la información.

El día 24 de junio de 2016 por la mañana, el Reino Unido anunció que era un hecho que el Brexit había ganado y durante unas horas se dieron los escenarios más escalofriantes: el miedo, la incertidumbre y en tercer lugar el shock ya eran claros. El shock se manejó con fotos de gente preocupada, gente llorando y manifestando otros  sentimientos de angustia (sin olvidar los memes más dramáticos) y surgen las preguntas: ¿Qué haremos? ¿Cómo lo haremos? ¿Adónde iremos?.. Como si nadie hubiera elaborado un proyecto para el país (o países, que son cuatro: Inglaterra, Irlanda del Norte, Escocia y Gales) desde que se propuso el referéndum en 2013, pues es imposible. Todo este escenario caótico, lleno de sentimientos y discusiones apasionadas, hicieron acto de presencia en una semana.

Lo que no puedes pasar por alto y que no se hicieron virales.

Entre los artículos que no lograron gran alcance y que mencionaban el referéndum: uno que la votación no se había propuesto al Parlamento inglés y que era ilegal; otros acerca del artículo 50 del Tratado de Lisboa, que establece un máximo de dos años para las negociaciones y que éste tiene que ser activado por el país que desea aplicarlo. Pero si el referéndum no ha sido ratificado por el Parlamento inglés, activar el artículo 50 es algo que va a llevar tiempo.

El disgusto social frente al sistema socioeconómico.

El resultado se presenta en un contexto de descontento socioeconómico mundial que puede tener muchos nombres dependiendo de la región del mundo: el modelo neoliberal, el modelo de austeridad, etc. Este malestar social se ha manifestado en tres formas: manifestaciones-huelgas (en la UE), manifestaciones-guerras sin cuartel (América Latina) y manifestaciones-movimientos raciales-grupos minoritarios (Estados Unidos de América); en RU se presentó como un voto en que la gente que ha visto reducida su calidad de vida pudo manifestarse.

El oportunismo financiero.

La primer noticia que se pudo captar en cuanto salió el resultado favorable al Brexit (sin estar un 100% monitoreando la información) fue: la bolsa de Tokio ha caído, pero hay inversionistas que ganan de la catástrofe – era lógico (sin llegar a hacer mucho análisis) que podían bajar las bolsas, sólo había que esperar el momento adecuado para comprar y vender monedas o comprar y vender acciones, un experto en finanzas debería tener la habilidad, la capacidad para ver el momento adecuado y realizar los movimientos más convenientes.

En el mundo financiero siempre hay ganadores y perdedores en el día a día que pasan desapercibidos. En cambio, cuando se da un hecho como el que estamos hablando, las grandes ganancias y pérdidas también están presentes (pero creo que los que son de látigo como de corto impacto son igual de importantes, como dice el dicho “de poquito en poquito se va llenando el jarrito”).

Para la hora que busqué el precio de la libra esterlina, aproximadamente al medio día en Santiago de Chile, no se veía que fuera muy bajo el precio, seguía siendo de las más caras.

Inglaterra cuenta con gente que tiene la capacidad para moverse fuera de las fronteras, para ellos no existen muros físicos o reglas acordadas. Londres es uno de los polos financieros más grandes del mundo junto con Nueva York y para ella es importante la libertad del movimiento financiero y económico mundial. Consideramos que el Reino Unido como país es una potencia media y no toda la población tiene los beneficios de esta riqueza, por lo que estamos hablando de tres  actores diferentes: Reino Unido como tal, Reino Unido dividido (Inglaterra – Escocia) y Londres.

El Brexit en el escenario europeo.

El Brexit afecta a todos los países, es un hecho al que se le debe dar importancia y a su respectivo seguimiento. Este fenómeno va a modificar el escenario internacional, se van a modificar las estructuras de poder, la política europea.

El RU todavía sigue y seguirá formando parte de la Commonwealth, así argumentar que el país quedará aislado no es del todo cierto. Dentro de la UE cuenta con un grupo que le será de gran ayuda para negociar un acuerdo favorable para ellos: el Grupo Visegrád (hasta cierto punto es casi el antiguo Reino Austro-Húngaro) en Europa Central y que puede aumentar su protagonismo.

América Latina, sus interrogantes y el poder blando inglés.

Para nosotros pueden surgir por lo menos dos interrogantes según nuestros intereses: ¿Es mejor que el RU siga “integrado” (medio estaba integrado) a la UE? ¿Cómo se va a dar esta nueva relación?

Los medios en América Latina les dieron mucha importancia a todos estos hechos, lo demuestra el Poder Blando con el que cuenta, pero hay que resaltar que sólo se trataban los temas comerciales.  No se percibieron – o en menor medida – titulares como: “el pueblo ha hablado” o “la búsqueda de una mejor calidad de vida se ha manifestado en las urnas” por poner unos ejemplos; de hecho, los que votaron por el OUT se les degrado, se les tacho de ignorantes sin conocimiento alguno de la importancia de pertenecer a la UE. Creo que hay que darle la importancia que se merece y abordar el problema, aunque no quiero decir con ésto que aislarse sea la respuesta.

La relación de América Latina con Inglaterra siempre ha sido concreta en términos comerciales y lo sigue siendo si le agregamos los intereses financieros. Desde la época colonial, Inglaterra se enfrentó a España para que las colonias hispanoamericanas abrieran sus mercados; por poner un ejemplo Inglaterra es el primer Estado que reconoce la Independencia de México, pero también ha sido violento como en el caso de Argentina invadida constantemente. En la actualidad, Bancos británicos (HSBC) hacen muy buenos negocios con el narcotráfico, el lavado de dinero; éste sería de lo más escandaloso, pero cualquier empresa grande puede hacer movimientos financieros ilegales.

Es posible que si continua dentro de la esfera de poder de la UE se pueda limitar un poco más su libertad de acción en países latinoamericanos, pero creo que esto no sucedería, ni la limita. Lo que puede suceder es un acercamiento para un mayor intercambio comercial RU-América Latina, en particular con los países de Derecha (Alianza del Pacifico) para lograr un intercambio más fluido de capitales y mercancías, más no de personas, pues no pienso que desee llevar más allá su relación.

Un error desde nuestra perspectiva es que México lanzó un comunicado para anunciar su disposición para seguir fortaleciendo sus vínculos con el RU. Pensamos que no hubiera sido necesario un anuncio de esta índole (poniéndolo al nivel de un ataque terrorista, por la necesidad de lanzar un comunicado al vapor); en cambio, ésto ofrece una posición de servilismo hacia el RU. México hubiera debido de hacer una declaración por el acontecimiento, no más allá (para no quedar indiferente a tal) y esperar a desarrollar una estrategia con otros países latinoamericanos.

Para terminar

Opinamos que el éxito del Brexit es una manifestación de la descomposición socioeconómica actual y concretamente la estrategia nacional del RU, que se desea ignorar la misma al tachar de ignorantes y pobres a los que votaron por el OUT. Ésto sólo es un reflejo de la escasez de oportunidades que tiene la población en Inglaterra y Gales, problemas que tienen que ser abordados de la manera  más rápida posible.

No quiero decir que el proteccionismo y separarse de la UE sea la solución; el RU es uno de los mayores promotores del sistema neoliberal, por lo que su población ya no podría ser protegida por las leyes europeas o disminuir su impacto. Estamos presentes ante un juego político más que económico.

Para Irlanda del Norte y Escocia, la UE simboliza su empoderamiento (o hasta cierta independencia ) frente a Inglaterra, además para Irlanda una relativa reunificación.

América Latina debería establecer una estrategia de manera consciente y en favor de su población y apoyando a las empresas medianas (que serían las más afectadas de todo este descontrol) y sobre todo evitando declaraciones comprometedoras. América Latina podría re-negociar algunos puntos de su comercio bilateral: podría ser una oportunidad si tenemos una estrategia en conjunto como región hispanoamericana (claro que la realidad es distinta 🙂 ), pero nosotros somos para el RU mercado, mano de obra barata y materías primas.

La importancia del idioma en la “diplomacia para el desarrollo” de la Unión Europea

Hoy decido escribir sobre una opinión personal. Por ello, vamos a partir de un hecho que he podido observar en varios países de América Latina y el Caribe: muchas veces, los Embajadores de la UE y de sus países miembros y los diplomáticos y empleados públicos de las Embajadas correspondientes, no hablan bien el idioma del país en el que están. También vale en el sentido ALC hacia la UE, claro.

 

Hace unos días, una institución de la UE hizo una pregunta en Twitter sobre cómo mejorar lo que desde el mes de junio del 2016 llamará la “diplomacia para el desarrollo de la UE”. Respondí esto de que los funcionarios que manda la UE a la región de ALC deberían saber el idioma del país en donde están, por lo menos los idiomas de los Socios Estratégicos de la UE (en ALC son Brasil y México, o sea portugués y español) y de los países que hablan un idioma que existe en la UE (o sea todos los idiomas hablados en la región de ALC salvo el criollo). Así de simple. La respuesta fue algo inesperada y bastante inquietante: me dijeron que soy idealista, que en el mundo real sería casi imposible y me preguntaron (retóricamente, claro) si conocía algún país, cuyos diplomáticos sistemáticamente conocen el idioma del país de ALC en donde estén. Eso me llamó mucho la atención: ¿Es mucho pedir que los diplomáticos hablen el idioma principal de los países donde estén siempre y cuando se trata de países que tienen lenguas que también se hablan en la UE? ¿Es mucho pedir que nuestros diplomáticos Europeos hablen español si quieren trabajar en América Latina? Casi todo el continente habla español, no se trata de un solo país. Eso no me parece idealista, me parece bastante relevante, importante y alcanzable. En fin, me parece realista. La UE preconiza que los ciudadanos Europeos hablemos por lo menos tres idiomas Europeos, pero al mismo tiempo preconiza que los diplomáticos hablen su lengua materna y probablemente el inglés, o sea uno a dos idiomas. Estoy confundido: ¿Los diplomáticos se merecen este tipo de privilegios por el simple hecho de ser diplomáticos? Si no hablan el idioma del país, yo opino que no deberían trabajar en este país. La pregunta entonces es más profunda y va más allá de la lengua, pues el idioma va de par con el conocimiento y el interés por una realidad y una cultura diferentes de la suya, en nuestro caso hacia la región ALC. Entonces, ¿Por qué se improvisan expertos de una región y trabajan en el ámbito de la cooperación internacional con estos países si no conocen nada de ellos? En lo personal trabajo durante el día, tomo un curso de portugués tres noches por semana, escribo estos artículos los fines de semana – sean buenos o malos, pero como sea toman tiempo – y hablo con fluidez francés, inglés, español, alemán, y casi portugués. ¿Por qué ellos no pueden hacer lo mismo y demostrar que sí tienen ganas de hacer un buen trabajo, que aparte para mí significa respectar a sus socios? A mí nunca se me ha ocurrido postular a un trabajo de cooperación gubernamental en Surinam, pues no hablo neerlandés y si lo hubiese hecho, hubiera aprendido el idioma primero. Ellos también pueden aprender el idioma antes de ir para tener un nivel suficiente para sostener reuniones y/o pronunciar un discurso. Eso les daría más credibilidad y sería una prueba de que sí se esfuerzan, lo que se reflejaría claramente y positivamente en la imagen y el aura de la UE en la región.

 

Además, me pregunto lo siguiente: ¿Cuáles son las competencias que pide la UE como requisitos a sus diplomáticos para darles un puesto con tanta responsabilidad, tanto dinero y tantos privilegios? Si hablar la lengua del país no constituye una competencia, ¿Qué es una competencia? ¿Hablar un idioma extranjero otro que el inglés será algo tan marginal y poco importante que ni siquiera constituye una competencia? Un Embajador, por ejemplo, solo pronuncia discursos y sostiene reuniones (por decir así, pues tiene un rol de representación, es la cara de un país/de la UE), entonces realmente la única competencia que necesita es el idioma del país (además de diplomacia, claro). Yo veo el nivel de idioma como algo muy importante en el extranjero, lo veo hasta como un requisito, lo veo como algo tan necesario que nunca había pensado que una organización tan importante como la UE (que reconoce 24 idiomas oficiales en su seno, entre ellos reitero que se encuentran todos los que se hablan en ALC salvo el criollo) pudiera llegar a decir que ni siquiera era una competencia necesaria. Quizá realmente esté idealista, pero yo me harté de ver diplomáticos arrogantes, que a menudo no se esfuerzan y hacen un trabajo pesadísimo, pero que ganan mucha plata y que tienen privilegios de por vida porque tienen contactos. ¿Realmente a ellos los consideramos como la elite, y ellos mismos se consideran la elite? ¿Qué pasa con nuestra sociedad actualmente?

¿Cuántas veces tuve que sostener reuniones en América latina en inglés con socios extranjeros porque no podían hablar español? ¿Cuántas veces he escuchado discursos de Embajadores que nadie entendía porque no podían decir las palabras correctamente? ¿Cuántas veces tuve que escribir notas “muy simples” por falta de conocimiento del idioma por parte de mis socios? Me parece inquietante si realmente estamos públicamente orgullosos de haber llegado hasta este punto.

 

Más allá del hecho de que me parece rudo no hablar el idioma del país y hacer trabajar a sus socios latino-americanos y caribeños en un idioma que nos conviene más a nosotros los extranjeros que a ellos/Ustedes en su propio territorio, tampoco es relevante preguntarme si conozco algún país, cuyos diplomáticos siempre manejan el idioma del país en donde están: Francia tiene por ejemplo 66 millones de habitantes (el segundo más poblado de la UE), mientras la UE tiene 509 millones – equivalente a 18 millones por país miembro en promedio – o sea una diferencia de 491 millones… Ni siquiera se puede comparar, la escala es diferente: ¡Hablamos de un continente vs. un país! Y ni hablo de Luxemburgo, de Malta o de Chipre (los tres menos poblados de la UE). Si de los 509 millones de habitantes que hay en la UE, no hay un número suficiente de ellos con competencias en un área específica que además puedan hablar español, portugués, inglés, neerlandés o francés según el país de ALC, ¡Claro que opino que la UE se está volviendo loca! Estoy a favor de que cada uno deba quedarse en su lugar: si hablas solo inglés, no te mereces un puesto diplomático en Argentina, punto. Son privilegios de por vida que se le otorgan a esta “elite” sin que ella no tenga nada que hacer. Quería decirles a los de esta institución Europea que no podían comparar un continente con un país, además preguntarles si para ellos ser idealista significaba pensar que hablar un idioma extranjero fuera una competencia normal para trabajar en un país extranjero, pero me detuve porque realicé algo: cuando una institución tan importante responde agresivamente a un comentario en Twitter, significa que el comentario la molesta y que no quieren que un debate se instalé; entonces para cortar la discusión, cambian la relación de poder hacia algo “relacionado pero diferente”.

 

También quiero subrayar que hablamos aquí de cooperación al desarrollo, lo que implica que la UE literalmente da dinero a los países en desarrollo receptivos – aunque desde el 2014 en mucha menor cantidad que antes. Claro, pasa lo mismo con la cooperación en todos los ámbitos (universitaria, científica, cultural, etc.), pero la verdad es que la UE nunca otorga financiamientos genuinamente: para los países receptivos de estos financiamientos hay fuertes contrapartidas ya que esta cooperación, en apariencia generosa, esconde privilegios económicos y comerciales para que la UE obtenga facilidades de acceso a los mercados (=intereses estratégicos), convirtiendo así la cooperación al desarrollo en un negocio. Esto también es triste y además sintomático de lo en que la UE se ha convertido a lo largo de los años: antes, los diplomáticos encargados de la cooperación al desarrollo eran profesionales que estudiaban esta temática en la universidad para luego dedicarse a ella por pasión y por el simple hecho de aportar su granito de arena. Hoy en día, los empleados públicos que han “heredado” de estos puestos casi sistemáticamente estudiaron en escuelas de negocios o en institutos de estudios políticos y llegan a los puestos más altos sin conocer nada del tema o de la realidad de los países destinatarios, imponiendo reglas completamente ridículas y usando términos sumamente inadaptados. Conformidad y money making es lo que se espera de uno y los apasionados que tienen ideales, valores e ideas, pues desgraciadamente pocos de ellos acceden a cargos profesionales muy altos.

Por eso la UE habla ahora de “diplomacia para el desarrollo” y no más de “cooperación al desarrollo”: la palabra “cooperación” estaba fuertemente vinculada con los negocios. Aún antes de “cooperación” se usaba el término “ayuda al desarrollo”, induciendo así que los receptores no eran capaces de hacerse cargo de su propio desarrollo, por lo que necesitaban ayuda exterior. Ahora, ¿Qué significa “diplomacia para el desarrollo” concretamente? Acaso, ¿No son un poco antagonistas las palabras “diplomacia” y “desarrollo” aquí? “Diplomacia” implica necesariamente un actor externo (la UE) en el debate interno de un país, implica que dé una opinión (=subjetividad), implica negociaciones, implica discutir y así intentar cambiar la posición del país para luego obtener beneficios propios (económicos, políticos, geoestratégicos, etc.). En la diplomacia, el más fuerte siempre gana y como la UE tiene el dinero, pues siempre será más fuerte: el dinero es poder en la diplomacia y la UE lo sabe. El “desarrollo”, por el contrario, implica que los donantes se conformen con los problemas identificados por el receptor, no induce a los actores exteriores como tal ya que el desarrollo de un país solo puede venir del país mismo. Si la UE no está de acuerdo con los ejes, objetivos o herramientas de desarrollo planteados por un país y su gobierno legítimo, pues que no lo apoye, pero que no decida por él lo que debería hacer y que no exija ventajas o favores en retorno. Por ello, rechazo firmemente la vinculación del concepto de “diplomacia” con la lógica de “desarrollo”. Además de ser ilógica, me parece contraproducente, pues es como una forma moderna de colonización y de sumisión ya que implica una negociación externa para que los ciudadanos tengan un derecho interno. En este sentido, “ayuda”, “cooperación” o “diplomacia” son iguales e implican una lucha de fuerza que la UE siempre va a ganar. No creo que la región de ALC necesite lecciones provenientes de la UE.

 

Para terminar, quiero añadir que en el principio solamente estaba lanzando una idea a una pregunta que una institución de la UE hizo y que por dar una mera idea me llamaron idealista. Acaso, ¿Piensan que la palabra “idealista” viene de “idea”? Puede ser que por lo general sea muy crítico – incluso a veces exagerado – y que eso del idioma sea algo pequeño, pero es un símbolo y pasa igual con muchas cosas. Realmente estoy convencido de que solo así podremos avanzar como sociedad. El movimiento “Nuit debout” (= “Noche de pie”) al que asistimos ahora en Francia me parece una idea excelente en la base que habría que repetir en todos los países de la UE para subrayar que las cosas realmente andan mal.

Antes de arreglar un problema, hay que identificarlo. Si la UE está consciente (por lo menos en su discurso) de que hay problemas, pero que no los identifica, significa que toma todo al revés, y que nunca los va a solver. Si para la UE conformarse con todo, no tener capacidades críticas, tener habilidades irrelevantes y no tener competencias útiles constituyen cualidades hoy en día y consecutivamente si a eso no lo ve el problema, pues prefiero ser un “idealista” – una palabra que antes significaba tener un ideal, querer que las cosas estén mejor, pues tenía una connotación bastante positiva; al parecer ya se usa para decir que los problemas no se pueden arreglar y es algo negativo. ¿Será entonces que emitir ideas haya adquirido un sentido negativo? Pues adivinen: ¡Los problemas no se arreglan sólos! Como lo expliqué en mi artículo del 9 de mayo titulado “Citoyens Européens, réveillez-vous !”, nuestro problema no es la UE como tal ya que la UE solo puede ser el reflejo de lo que ocurre en sus países miembros. No, el problema somos nosotros los ciudadanos, que dejamos pasar y empeorar esta situación. Hay que despertarnos y levantarnos para cambiar la situación en nuestros países respectivos, lo que en torno cambiará la Unión Europea. Jean Monnet, Robert Schuman y los demás padres fundadores de la UE se retorcerían en sus tumbas al ver lo que pasa actualmente con la UE – y eso lo dice un Europeísta convencido.