En donde se mueve la relación UE-ALC para el cambio climático: la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC)

imagen CMNUCC

El modelo que se presenta es – en forma resumida – el funcionamiento del CMNUCC. Hay que recordar que su negociación finalizó a principios de los años 1990s y que estará cargada del contexto histórico del momento, es decir el fin de la Guerra Fría.

Por lo menos, ubicamos tres tipos de actores: los países desarrollados (integrado por los países miembros de la OCDE del momento), las economías en transición, y los países en desarrollo, lo que se puede interpretar así: los países del primer mundo son los capitalistas, los países del segundo mundo constituyen los comunistas, y los del tercer mundo que intentaban no estar alineados.

Me gustaría resaltar que el documento que se presenta es importante para el diseño de los programas en la lucha contra la amenaza (usando el vocabulario actual) del Cambio Climático entre Europa y América Latina.

Si recordamos que los regímenes estarán compuestos, según Steph Krasner, por los principios (que son las creencias fundamentales), las normas (los estándares de comportamiento, los derechos y obligaciones), las reglas (las prescripciones de la actuación), y el procedimiento de toma de decisión, todo lo anterior se puede apreciar en el CMNUCC.

Retomando el modelo en la parte arriba, el círculo mayor representa la CMNUCC, y dentro tenemos los actores Estatales que están presentes acorde a los tres tipos ya mencionados. Los números del cuadro a la izquierda son los tres principales compromisos, la imagen está acompañada por flechas para indicar que hay actividades por ambos lados o por lo menos la propuesta de actividades (<–>), exceptuando la flecha de la acción tres (–> que es en un solo sentido) – la cual señala los compromisos de los países desarrollados y hace referencia a los apoyos financieros a los países en desarrollo: de hecho, la CMNUCC da a entender que sin este apoyo no se lograrán los objetivos. Por ello, recalco el apoyo financiero.

Todos los actores están interconectados con el compromiso uno (<–>). Es una representación idealista de cooperación, ya que el diseño no manifiesta la lucha por el poder, el interés nacional, o el establecimiento de alianza. Además, se mantiene la presencia central del Estado: se podría interpretar que todos deberían realizar las mismas actividades, investigación, información, difusión, adaptación, mitigación, entre otros.

El compromiso tres (–>) señala el predominio de los países desarrollados, que se puede interpretar como la propagación del Savoir-faire y que limita el acercamiento de los países en transición (ex países del bloque comunista) con los países en desarrollo. Además, no se ofrece el apoyo financiero a los países en transición, lo que significa que estos tienen una posición de limbo, en que no intervienen, y no intervienen en ellos.

En el modelo también se intenta representar las organizaciones no gubernamentales (ONG), las Organizaciones Internacionales (OI), la iniciativa privada (que se puede manifestar en un formato de fundaciones u otro tipo de ente, que la creatividad humana pueda desarrollar en su beneficio), u otros actores (ahora hablamos un poco de la gobernanza del cambio climático) que estén interesados o implicados en el tema.

Estas unidades tienen una distancia con respecto al círculo principal: mientras más cerca estén del centro, tienen un mayor grado de participación o interés en las negociaciones con la CMNUCC. Se pueden manifestar por lo menos en dos formatos: en consorcios, o por separado. Además, pueden inducir su posición por medio del lobbying, en particular las compañías (o fundaciones). Hay que indicar que están fuera del régimen y que se manifiesta cierto grado de anarquía, es decir sin principios, sin reglas, sin normas y sin procedimientos.

Para actualizar un poco más el modelo, dentro de los tres tipos de estados, puede haber estados más permeables o impermeables a las actividades e intereses de las unidades ya mencionadas, como son las ONGs, las OIs, o la iniciativa privada, un hecho que no es exclusivo de los países en desarrollo.

AquaKnow, a platform for a common good: water

I would like to write about a tool that is essential if an actor wants to start a project in the framework of a European program about environmental issues, but we need to remember that there is more than just one tool, there are many others.

Aquaknow, as the European Commission defined it, is a collaborative workspace and content management system dedicated to technical and scientific knowledge for the sustainable development of the water sector.

Aquaknow’s platform is managed by the Joint Research Center (JRC), which is the main research institution within the European system. The JRC works in close collaboration with the European Commission’s DG Development and Cooperation (DEVCO). To make things easier, know that the first one is the technical component and that DEVCO applies the political and strategic positions coming from the Council of  the EU. For that matter, DEVCO is tasked with designing cooperation programs.

The first reason for Aquaknow to exist is to help the work of the JRC. We could list some of its objectives: the JRC can obtain and supervise the information about how a project works and its results; obtain data from other willing environmental actors if they are interested in Aquaknow – such as NGOs, companies, researchers, etc.

On the other hand, Aquaknow can come in very handy to help checking and crossing data-information shared by different actors about a particular issue; it hence works as a way to confirm or infirm some of them; or use the information obtained by Aquaknow and compare it with another source of information such as another platform, another regional organization like the ECLAC, etc.

Third, the platform can be seen as a first approach if the JRC wants to know what kinds of actors play relevant roles in water-related matters. In other words, it contributes to having a sample of actors that are interested in the problematic; maybe a small sample, but it could be important when the EU comes to designing a strategy.

That is why the platform is strongly recommended by WaterClima-LAC, which reckons that a consortium should share all its results, data, information, experiences, ideas, etc. Alternatively, a consortium can look for new partners.

The remaining issue is that these kinds of tools are more profitable to European companies than to other actors. It is clear that the JRC works in the best interests of its regions, and depending on the political position of Latin-American countries, it should probably be used as a tool to building the necessary infrastructure: aqueducts, ports, energy, food storage facilities, mines, or others.

It is also clear that only a researcher, a NGO, a CSO or a company with profit motives can obtain Aquaknow’s information. It is a good idea to work together in order to achieve a better world, but everybody should be willing to work towards a common objective regardless of the profit motives.

Un nuevo régimen internacional para afrontar los efectos adversos del cambio climático.

Dentro de unos cuatro años (2020) contaremos con un nuevo instrumento internacional, nombrado: el Acuerdo de París, el cual va a darle un mayor impuso a los objetivos de la Convención de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), el cual va a regir los futuros acuerdos de cooperación entre la Unión Europea y América Latina en materia de cambio climático.

Resaltaremos algunos puntos que consideramos no dejar de lado más allá de lo que ya se ha dicho como un Acuerdo justo, diferenciado, duradero, dinámico, universal y jurídicamente vinculante y la diferencia entre un protocolo y un acuerdo según las UN.

La ONU precisa que el <<protocolo>> se usa para nombrar los acuerdos menos formales que un <<tratado>>, <<convención>> o <<convenios>> del cual se diferencias seis tipos: el protocolo de firmas, el protocolo facultativo, el protocolo basado en un tratado marco, el protocolo de enmienda, el protocolo complementario y el proces-verbal.[1]

Todos los protocolos tienen como propósito mejorar, profundizar o contribuir al objeto de un tratado. El Protocolo de Kioto forma parte del tercer tipo, protocolo basado en un tratado marco” el cual establece obligaciones que no son parte del tratado original, en nuestro caso es la CMNUCC y que se ratifican por separado, lo que va a crear un sistema de dos niveles; mismo que se percibe con la celebración de la Conferencia de las Partes de la CMNUCC (COP) y la Conferencia de las Partes en calidad de reunión de las Partes en el Protocolo de Kioto (CMP).

Sobre el << acuerdo>>  la ONU define dos tipos: el genérico y el específico. Los genéricos son Tratados que no cumplen estrictamente la definición de tratado,  pueden ser vinculantes en función de sus partes. El segundo, los específicos que puede ser de carácter particular, se consideran menos formales y se limitan  a algunos asuntos o temas. Ambos son de carácter técnico o administrativo y que en muchos casos no necesitan la ratificación solo la firma de los representantes; cabe resaltar que hay acuerdos que modifican el marco general de un tratado, convenio o convención en una etapa posterior, para nosotros ese marco es el que establece la CMNUCC.[2]

El Acuerdo de París intenta adaptarse a la nueva dinámica internacional, sus preocupaciones y sus desacuerdos; como ejemplo, mencionaremos algunas diferencias o similitudes entre el Protocolo de Kioto y el Acuerdo de París.

El objetivo del Protocolo de Kioto (art. 3) es reducir las emisiones de gases efecto invernadero en no menos de 5% al de 1990, un objetivo destinado a los países del Anexo I de la CMNUCC que estaba integrada por países miembros de la OCDE para principios de 1990 y del antiguo bloque soviético, a las primeras se les denomina países desarrollados y a las segundas economías en transición.

El objetivo del Acuerdo de París (art. 2) es mejorar la aplicación de la CMNUCC y reforzar la respuesta mundial a la amenaza del cambio climático en el contexto del desarrollo sostenible y de los esfuerzo por erradicar la pobreza. Este objetivo ya no está destinado a un solo grupo de actores, por medio de una respuesta mundial; lo que modifica totalmente la noción que estaba muy presente en el Protocolo de Kioto.

El Acuerdo no pone toda la responsabilidad a alguna de las partes. Ahora, son todas las partes las que pueden intervenir, participar, coadyuvar con el propósito de la CMNUCC; cabe resaltar que ahora se usara el término amenaza para designar los efectos negativos del cambio climático.

Otro punto importante es  el principio de: (art 10 protocolo de Kioto) Responsabilidades comunes pero diferenciadas y sus respectivas capacidades; hasta aquí se usa en las declaraciones a nivel internacional, por ejemplo aparece en el en el punto 31 de la Declaración de Lima de la Cumbre ALC-UE en 2008 o el punto 10 de la Declaración de Santiago 2003 de la Cumbre  CELACUE.

En París, el principio no se modificó (art. 2-2): responsabilidades comunes  pero diferenciadas y capacidades respectivas. A pesar de que el objetivo invite a todos a participar, los actores no tienen las mismas características, responsabilidades o responsabilidad histórica frente al problema.

Este principio, lo tratan de conservar los países en desarrollo por considerar a los países desarrollados como los responsables de la perturbación del clima; es así que los países con un menor desarrollo industrial se sienten menos obligados o culpables con respecto al tema y que tienen el mismo derecho para aumentar su desarrollo industrial lo que causaría más emisiones de gases contaminantes a la atmosfera.

Lo anterior se reafirma en el art. 4 del Acuerdo de París en el cual se invita a los países en desarrollo a colaborar para reducir las emisiones de los gases efecto invernadero.

En tercer lugar, tenemos el hecho de que el Acuerdo le da una oportunidad a los enfoques no relacionados al mercado (art. 6 Acuerdo de País), a lo que el Protocolo de Kioto ni le daba importancia, no hay que olvidar el contexto histórico en que se redacta el mismo.

En cuarto lugar es la dimensión (art. 7 Acuerdo de París) al que le dan al problema desde el individual hasta el internacional, lo que es un reflejo de la complejidad del problema cuando nos referimos a la cantidad de actores pueden intervenir para proponer soluciones, estas dimensiones son la locales, subnacionales, regionales e internacionales. El Protocolo de Kioto no señala tantas dimensiones.

Continua la estructura de que son los países desarrollados deberían proporcionar los recursos financieros a los países en desarrollo, aunque otras partes lo pueden hacer de manera voluntaria (art. 9). No se define claramente cuáles son los países desarrollados, aunque es un hecho que la misma comunidad internacional señala quienes son desarrollados; de cualquier manera ya no es una responsabilidad de una lista de países establecida, como sucede con el Protocolo de Kioto, ahora pueden existir otros países  o entidades que pueden ofrecer esta ayuda.

La participación del Estado sigue presente, cuenta con un lugar importante y puede decirse que de forma indirecta; por ejemplo (art. 11 Acuerdo de París) cuando se aconseja que el  fomento a las capacidades debería estar bajo el control de los países pero en la que pueden participar muchos tipos de actores y en diversas dimensiones.

El artículo 13 y 15 del Acuerdo de París, llama la atención al establecer un marco de transparencia reforzada y que el apoyo a los países en desarrollo sea de manera facilitadora, no intrusiva y no punitiva, respetando la soberanía nacional. Esto interesante, porque no estaría presente este tipo de artículos en el Acuerdo a no ser de que se hayan dado casos de corrupción con sus diferentes maneras de manifestarse.

Más allá de los cuatro puntos clave del Acuerdo de París que han dado a conocer, el mismo constituye un nuevo régimen internación por el cual se estarán estableciendo las relación birregional EU-LAC en materia de cooperación contra la amenaza del cambio climático.

Es un Acuerdo que se adapta al actual escenario internacional, como en su tiempo lo fue en la redacción del Protocolo de Kioto, pero nos preguntamos si el escenario en 2020 continuará por la misma tendencia o surgirá un fenómeno internacional de relevancia que provoqué que el acuerdo sea complicado de llevar a cabo; sin embargo los objetivos se revisaran cada cinco años.

Para finalizar, la presencia de algunos palabras como amenaza, seguridad alimentaria, soberanía, no punitiva, no intrusiva, no contenciosa; tiene una connotación inquietante y está muy de moda ligar toda iniciativa como si fuera un peligro internacional, al parecer este punto de vista estuvo muy presente en la negociación del Acuerdo. Sin embardo este tipo de discurso político motiva e impulsa las labores para que la mitigación de los gases de efecto invernadero y la adaptación al Cambio Climático, asimismo los Estado que participen y tengan confianza para colaborar con otros por el bien de todos los seres vivos que habitamos este planta.

[1] http://www.un.org/spanish/documents/instruments/terminology.html

[2] http://www.un.org/es/treaty/untc.shtml#agreements