El Paradigma iberoamericano como parte de la seguridad nacional

Comencemos este artículo haciendo referencia a un comentario por parte del Subsecretario de Relaciones Exteriores de México, el Embajador Carlos Alberto de Icaza, durante la presentación del libro “Las Relaciones Internacionales en el Siglo XX”. Icaza subrayó que el libro contenía una parte de teorías, pero que era algo que nadie entiende,  como no dándole importancia al hecho.

Desde mi punto de vista, el paradigma es dLa teoría iberoamericana como parte de la seguridad nacionale suma importancia para la defensa de los intereses de una nación, misma que puede variar de  nación en nación según sus propios elementos característicos. El paradigma va a permear todas nuestras actividades en la vida cotidiana, desde un obrero hasta el más importante de los príncipes del gobierno; no tiene brecha generacional que pasa por un niño, un adulto o un anciano.

José Vasconcelos[1], en su libro “La Raza Cósmica” de 1929, hace referencia a las teorías dominantes (se opone a ellas) de la época: el darwinismo, el materialismo y el positivismo. Vasconcelos hace referencia que los países desarrollan teorías para justificar su control sobre otras entidades. Estas teorías no necesariamente se hacen pensando en el bien del otro, sino que son egoístas e individualistas, además de ser adecuadas para estos actores que las han establecido.

Considerando lo anterior, Vasconcelos nos invita a crear y a desarrollar nuestra propia filosofía que se adapte a nuestra realidad, en particular a una realidad iberoamericana. Personalmente, algo que me dejó muy marcado es que para evitar esta idea de la lucha y del triunfo del más apto, nos dice que este nuevo paradigma iberoamericano probablemente no nos invite a ser los mejores del mundo, los más ilustrados, los más fuertes o los más hermosos[2].

Otro factor que se debe de considerar es que el cambio de un paradigma puede acarrear una gran crisis, sea de índole económica, social, política o personal. En su libro, Vasconcelos deja de manifiesto esa crisis[3] personal para evolucionar como individuos, como sociedad iberoamericana – una sociedad que no está impregnada de jerarquías, procesos y características materiales, sino por la misma belleza, una belleza que no tiene etiquetas o prejuicios[4].

Nosotros como internacionalistas tenemos la obligación de entender, comprender y analizar todos los paradigmas a los que nos podemos enfrentar en otras latitudes de la tierra. Un internacionalista no sólo puede dedicarse a repetir y difundir un paradigma ajeno y que va contra el bienestar de su propia comunidad (o con el que su espíritu este enraizado) si no entiende sus consecuencias, como daño colateral y desmantelamiento de la psique del individuo y de la sociedad.

Entre los medios para la difusión de un paradigma dominante están la educación (e intelectuales), las ONGs u otras entidades similares, instituciones gubernamentales, medios de comunicación e información (que implica el entretenimiento), la iniciativa privada e instituciones religiosas, por mencionar algunos. Debemos hacer una reflexión de los lugares en los que laboramos para evitar en la medida de lo posible cooperar con paradigmas que motivan la supresión de la libertad de una nación. Es necesario contar con un modelo iberoamericano que nos de un lugar respetable en el concierto internacional.

[1] El filosofo mexicano nació en 1882 y murió en 1959.

[2] Con esta simple frase deja de manifiesto que el nacionalismo iberoamericano de  Vasconcelos no usa el mismo marco teórico que Hitler. Hitler, en su libro “Mi lucha”, cae en el error que Vasconcelos quiere evitar: el darwinismo – lo que pudo contribuir a su derrota. Además, Hitler ve con admiración y como posible aliado a Inglaterra; para él, la salvación de Alemania pasaba por el darwinismo y  su selección natural.

[3] Para Hitler, esta crisis pasará por el ideal de un alemán. Hitler comprende las consecuencias que puede llevar en la práctica la búsqueda de este ideal físico y espiritual; en palabras de Hitler: “Cuídese mucho de saber apreciar debidamente la fuerza de un ideal”.

[4] Vasconcelos como Hitler son muy crudos en sus explicaciones, directos en gran parte, la posible razón es confrontarnos con nuestra propia realidad para poder ir más allá.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s